Tú a Boston y yo a Ankara, los caminos opuestos de los dos grandes bancos españoles: Santander apuesta por crecer en Estados Unidos y BBVA decide salir del país

Estatua de la Libertad en Nueva York.

Reuters. 

  • Santander y BBVA han tomado direcciones opuestas en su estrategia en Estados Unidos; mientras que el primero ha decidido redoblar su apuesta por el país norteamericano, el segundo decidió abandonar el mercado con una jugosa venta. 
  • El mercado bancario estadounidense está controlado por 8 grandes bancos sistémicos y compuesto por más de 5.900 bancos y 5.800 cooperativas de crédito. 
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Santander y BBVA han tomado direcciones opuestas en su camino en Estados Unidos. Los dos grandes grupos bancarios españoles estaban presentes en ese mercado. Sin embargo, mientras que BBVA ha decidido abandonarlo tras la venta de su filial a PNC; Santander ha decidido subir la apuesta por este mercado.  

El banco presidido por Ana Botín ha anunciado que aumenta su oferta para hacerse con el 100% de Santander Consumer USA que previamente había sacado a bolsa. La filial estadounidense del grupo, Santander Holding USA (Shusa) ha acordado con su unidad de financiación al consumo en ese país adquirir el 20% de las acciones que todavía no controla por 2.450 millones de dólares, unos 2.080 millones de euros, según comunicó el banco a la CNMV. 

Esta cifra supone elevar en 150 millones de dólares, el precio inicial de 2.300 millones de la oferta lanzada hace alrededor de mes y medio. Una cantidad que supone una prima del 14% frente al cierre de la acción de Santander Consumer USA el 1 de julio, el día anterior a que se anunciara la primera oferta, cuando cotizó a 36,43 euros por título. 

Un movimiento que va en la línea estratégica ya avanzada por el banco hace un tiempo. "Estamos listos para crecer", aseguraba Ana Botín con respecto a Estados Unidos en una entrevista con Bloomberg a finales de 2019. “Hay mucho crecimiento aquí y vamos a ser rentables”, apuntaba la directiva.

La aventura estadounidense de Santander empezó en 2006 cuando compró una parte de Sovereign Bank que posteriormente amplió hasta controlar el 100% de la entidad en una operación de compra por 1.400 millones de euros. 

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En 2014, la entidad sacó a bolsa su filial estadounidense de consumo en un momento turbulento en España por los coletazos de la crisis financiera. Esta operación le supuso unas plusvalías de 700 millones de euros. Ahora, la entidad busca tener el control total sobre su negocio estadounidense. 

La filial estadounidense de Santander, Santander Holding USA (Shusa) es un paraguas bajo el que se aglutinan los diversos negocios del banco. Además de Santander Bank (el antiguo Sovereign Bank), cuenta con Santander Consumer USA, Banco Santander International of Miami, Banco Santander Puerto  Rico, Santander Securities LLC of Boston, Santander Investment Securities Inc. of New York, y otras subsidiarias. 

En total, 619 sucursales, sobre todo en el noreste del país, más de 17.000 empleados en Estados Unidos y 5,2 millones de consumidores, según las cifras publicadas por el propio banco. 

En este momento, los analistas observan que el movimiento de recompra de Santander Consumer es una oportunidad para aprovechar el crecimiento del crédito al consumo que está viviendo el país tras la pandemia. 

"Tener la totalidad del negocio permitirá al banco español cosechar 260 millones de dólares adicionales de ingresos netos anuales sobre una cifra total de alrededor de 1.300 millones de dólares a partir de 2022, según cálculos de Breakingviews basados en estimaciones de Refinitiv", apuntan los expertos

El tamaño del mercado estadounidense 

Estados Unidos es un mercado enorme de más de 328 millones de personas, un 35% menos que en la UE donde habitan unos 510 millones de personas. La diferencia es que mientras que el mercado europeo está fragmentado en 27 países, el estadounidense es un único mercado regido por un idioma común. 

Este tamaño XXL también se observa en el sistema financiero. El sistema bancario de Estados Unidos cuenta con más de 5.900 bancos y 5.800 cooperativas de crédito, empleando a casi 2,8 millones de personas y operando un volumen de activos valorado en 17.400 billones de dólares en 2017, es decir, el 85% del PIB de los Estados Unidos, según los datos recogidos por el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX).  

Entre este maremagnum de entidades, hay 8 que controlan el 50% del total de los activos de depósito del país (en 2008 eran el 58%), son los conocidos bancos sistémicos, aquellos que como aprendimos en la crisis financiera de 2008 si caen hacen caer al sistema. Bank of America, Bank of New York Mellon, Citibank, Goldman Sachs, JP Morgan Chase, Morgan Stanley, State Bank y Wells Fargo cuentan en total con un total de 10,7 billones de dólares en activos. 

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Precisamente, este gran tamaño del mercado y la necesidad de volumen era uno de los temas que ponía el consejero delegado de BBVA Onur Genç sobre la mesa a la hora de explicar su decisión de salir de este país cuando le preguntaron los periodistas tras la presentación de resultados del segundo trimestre de 2021. 

El directivo señaló que para estar en este mercado tienes que ser grande no solo a nivel global, sino también en el propio mercado y hay que mirar la cuota de mercado que se tiene en cada estado. En este sentido, apuntó que el tamaño en el sector bancario es importante dado que los costes están ahí tengas 100 o 1.000 clientes. 

La salida de BBVA: una venta millonaria 

BBVA anunció la venta de su filial estadounidense en noviembre de 2020 a PNC por 11.600 millones de dólares (unos 9.700 millones de euros). Según explicó el grupo en un comunicado, este precio representaba 19,7 veces el resultado obtenido por la unidad en 2019 y equivalía a cerca del 50% del valor en bolsa de BBVA en aquel momento. 

La entidad completó la venta de su filial estadounidense el 1 de junio de este año. Aunque no abandona por completo el país. "BBVA seguirá presente en Estados Unidos a través de su ‘broker dealer’ BBVA Securities y la sucursal de Nueva York -desde los que prestará servicios de banca mayorista-, así como del fondo de inversión en ‘fintech’ Propel Venture Partners", explicaba el banco en un comunicado. 

La operación de venta se dejó sentir de forma positiva en las cuentas del banco. "La contabilización tanto de los resultados generados por la filial desde el anuncio de la operación, como del cierre de la venta hoy, han tenido un impacto positivo agregado en el ratio CET1 fully loaded del Grupo BBVA de aproximadamente 294 puntos básicos (de los que 24 puntos básicos ya se han registrado en dicho ratio entre la fecha de anuncio y el cierre del primer trimestre de 2021)", señalaba la entidad en el mismo comunicado. 

Además, este impacto se percibió también en el beneficio neto de impuestos en aproximadamente 570 millones de euros, de los que 479 millones de euros ya se habían recogido en los resultados del grupo entre la fecha de anuncio y el cierre del primer trimestre de 2021. 

En los últimos resultados presentados por el banco, el beneficio por mercados se distribuyó de la siguiente manera. México supuso un 43%, España le siguió con un 28% y Turquía con un 14,7%. En menor proporción, los mercados de Sudamérica supusieron un 8,3% y un 5,5% el resto de negocios. 

En un momento de transición tecnológica, el tamaño es clave para la banca. A mayor tamaño, menor impacto de los costes. Este parece ser el leit motiv de las grandes entidades. Sin embargo, el camino para conseguirlo no tiene por qué coincidir. 

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