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El cannabis: así es la última gran apuesta inversora en Wall Street

Una plantación de cannabis en Líbano.
Reuters

¿Qué activo está desatando la locura entre los inversores de Wall Street? ¿Quizá una app novedosa, un hallazgo en materias primas o el último dispositivo tecnológico? Pues no, ninguna de esas opciones. Tampoco negocios tradicionales, coches autónomos o voladores, o incluso el último grito en viajes al espacio.

La meca mundial de las finanzas se rinde hoy ante el cannabis, cuya progresiva legalización deja vislumbrar el nacimiento de un negocio multimillonario que parece que quedará, antes o después, dentro de la ley.

Así es el estatus legal de la marihuana en EE.UU.

Si bien el cannabis está aún fuera de la legalidad a escala federal en EE.UU., ya hay una treintena de estados que conceden su uso medicinal y otros nueve los que, en distintos grados, autorizan su consumo con fines recreativos: Alaska, California, Colorado, Maine, Massachusetts, Nevada, Oregon, Vermont y Washington. A ellos se suma el distrito de Columbia, en el que se encuentra la capital del país.

Sin embargo, esta escalada de legalizaciones iniciada en 2016 no queda ahí. De hecho, podría decirse que es sólo el principio. Según la organización Marijuana Policy Project, en otros ocho estados se maneja la idea de seguir ese mismo camino a lo largo de 2019: Connecticut, Delaware, Illinois, Maryland, New Hampshire, Rhode Island, Texas y Michigan. Eso sí, con distintos grados de permisividad.

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Asimismo, otro enorme mercado en potencia, y además cargado de simbolismo, que podría legalizar la marihuana a corto plazo es el estado de Nueva York. 

A esa corriente se unen dos factores: que no existe ni un grupo político de peso ni figuras relevantes —con la excepción del fiscal general, Jeff Sessions— que se opongan a que el cannabis sea legal en EE.UU., así como que tampoco se registra una oposición de calado a esa medida en la sociedad del país.

De hecho, más del 60% de los estadounidenses está a favor de su legalización para uso recreativo, según un estudio del Pew Research Center. Ello indica, tal y como se apunta en las primeras líneas, que es una mera cuestión de tiempo que la comercialización de marihuana se convierta en una actividad con ánimo de lucro de carácter legal.

La industria del cannabis viene de Canadá

Ante tal oleada de legalizaciones, los movimientos empresariales no se han hecho esperar, sobre todo, desde el vecino del norte, en donde el cultivo y el consumo de marihuana será legal a partir del próximo 17 de octubre. Además, en Canadá existe ya toda una industria dedicada al cannabis, con grandes compañías que han saltado la frontera con vistas a ampliar su negocio.

No en vano, su mercado de procedencia ni siquiera alcanza los 40 millones de habitantes, mientras que en EE.UU. viven nada menos que unos 330 millones de personas.

El primero en cruzar al sur fue Cronos Group, que fue incluido en el Nasdaq. Es decir, que la compañía canadiense pasó de la bolsa de Toronto a codearse, a compartir índice, con gigantes como Apple o Microsoft y eso que ni siquiera registra todavía beneficios. No obstante, sus ingresos se han incrementado un 500% en el último ejercicio.

Mientras la maniobra de Cronos Group se produjo en febrero, en mayo les tocó el turno a sus paisanos de Canopy Growth, el mayor productor legal de marihuana del mundo, que entró por la puerta grande: la Bolsa de Nueva York, el mercado bursátil más importante del planeta.

Paradójicamente, parece darse un 'intercambio de cromos' entre vecinos —léase, empresas oriundas un país que saltan al parqué en el otro—, puesto que la mayor startup estadounidense dedicada a la marihuana cotiza en Canadá.

La marihuana desata la locura inversora en Wall Street

Si los inicios ya fueron positivos, el espaldarazo definitivo para Canopy Growth en su cotización sucedió a mediados de agosto, cuando se hizo público que Constellation Brands había desembolsado 3.400 millones de euros para quedarse con el 38% de los títulos de la empresa canadiense, del que la propietaria de la cerveza Coronita ya acumulaba un 10% con anterioridad. Como consecuencia, Canopy Growth subió un 11% en una sola sesión y un 50% en una semana.

En Constellation Brands, obviamente, tienen muy clara su apuesta (en caso contrario no habrían desembolsado esa millonada por una empresa del sector) y aspiran a que el cannabis sea el cuarto soporte del grupo junto a cervezas, vinos y otras bebidas alcohólicas.

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Esa operación es, hasta el momento, la mayor compraventa llevada a cabo en el sector de la marihuana. Sin embargo, Constellation Brands no es la única empresa de bebidas espirituosas que se ha fijado en ese incipiente mercado.

De hecho, ya puede hablarse de una tendencia en auge entre las compañías más asentadas, que están entrando con fuerza en la industria de la marihuana. Así, Molson Coors Brewing y Heineken siguen los pasos de aquélla y ya tienen productos específicos para este ámbito.

En el caso de la compañía holandesa, ésta cuenta con una cerveza de "agua con gas lupulado", que ha lanzado a través de su marca californiana Lagunitas. La bebida carece de alcohol añadido, pero, en su lugar, se elabora con THC, el principal componente psicoactivo de la marihuana. El nombre de esta cerveza es Hi-Fi Hops y está disponible tanto con el ingrediente de la marihuana como sin él.

A tenor de la superación de las trabas legales, del interés demostrado por potentes multinacionales y de las salidas a bolsa de empresas cuya actividad es la comercialización de marihuana, no parece una exageración afirmar que el cannabis es la última gran apuesta inversora en Wall Street. Aunque se venía cocinando desde hace tiempo, sólo en los últimos siete meses se ha posicionado como uno de los activos más demandados en el parqué neoyorquino.

El negocio de la marihuana legal movió unos 8.000 millones en EE.UU. en 2016

Si las cifras actuales ya son de una contundencia notable, sin duda, lo mejor está aún por venir. Para que te hagas una idea del potencial del cannabis como negocio, ten en cuenta que el mercado de la marihuana legal en EE.UU. movió unos 8.000 millones de euros en 2016, un 30% más que en el ejercicio anterior, según ArcView Market Research.

Ese montante, por buscar una referencia, equivale a la facturación conjunta de la industria de los snacks en el gigante norteamericano. Del trapicheo ilegal no hay registros fiables, pero, como supondrás, la cantidad es infinitamente superior. En cuanto a las previsiones, las ventas de la industria del cannabis podrían dispararse más allá de los 17.000 millones de euros en 2021.

Por su parte, desde RBC Capital Markets, señalan que la facturación del sector en aquellos estados en los que la marihuana ya es legal se está acercando a marchas forzadas a las estadísticas registradas, por ejemplo, por un producto tan popular en EEUU como la cerveza. De forma más concreta, según cálculos de estos expertos, el negocio del cannabis rebasará los 40.000 millones de euros en diez años, siendo el crecimiento anual de en torno al 17%.

121.000 empleos creados en 2017 

Esos potentes guarismos se traducen también en la creación de puestos de trabajo, ya que la industria empleó a 121.000 personas en el año 2017. De seguir el negocio al alza, tal y como indican todas las previsiones, el número de personas que podrá ganarse la vida gracias al cannabis en EEUU rondará los 300.000 en 2021, según BDS Analytics.

En un plano más anecdótico que relevante, pero que puede tomarse como un hecho ilustrativo del rápido crecimiento que ha protagonizado el sector del cannabis, cabe mencionar que en EEUU ya hay más trabajadores de la marihuana que higienistas dentales.

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