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Así es por dentro la cárcel más agradable del mundo: una isla donde los presos no viven entre rejas

Bastoy Prison
  • La mayor parte de la isla de Bastoy está ocupada por una prisión.
  • La prisión de Bastoy es considerada la cárcel más agradable del mundo. En ella los presos no viven en celdas y hacen vida relativamente normal. 
  • Descubre como es por dentro uno de los centros penitenciarios más lujosos del mundo, y por qué su enfoque podría ser el más adecuado.
Upday

La mayoría de los residentes de la isla de Bastoy, Noruega, se dedican a la agricultura. En su tiempo libre algunos hacen deporte, desde jugar al futbol o al tennis hasta montar a caballo o pescar. Otros quedan para ir a ver una película o disfrutar de un concierto o bien van a charlas y cursos. Sus actividades no son nada fuera de lo común, lo curioso es que todos los habitantes de la isla son presos.

La prisión de Bastoy fue calificada por World Economic Forum como la cárcel más agradable del mundo. En ella no hay rejas; los presos viven en viviendas compartidas, con habitación privada. Así, visten con sus propias prendas y, a excepción de una comida al día, se cocinan para sí mismos. 

Pero no es la única cárcel donde los presos viven sin rejas, tienen su propia habitación o cocinan su propia comida. En algunos centros penitenciarios los guardias incluso van sin armas para crear un entorno armónico donde la comunidad prima sobre la violencia. 

Algunos alegan que estas cárceles son demasiado cómodas. No obstante, los que abogan por esta clase de sistemas penitenciarios aseguran que los presos reinciden menos.

En Noruega, uno de los países con menor porcentaje de reincidencia del mundo, un 20% de los presos vuelven a la cárcel en los primeros dos años de libertad. En cambio, en Estados Unidos donde las cárceles son mucho más restrictivas, un 50% de los presos reinciden en los primeros tres años de libertad.

La clave supuestamente está en que cuanto más gradual sea la transformación, mejor. En Noruega los presos pueden empezar a trabajar 18 meses antes de cumplir su condena, y el proceso de adaptación ayuda a que la reinserción a la sociedad sea más fácil evitando que caigan rápidamente en la delincuencia de nuevo. 

Pero ¿exactamente cómo es esta transición? ¿cómo es el día a día de los presos dentro de una de las cárceles más lujosas del mundo? 

La prisión de Bastoy está ubicada en la isla de Bastoy, Noruega y puede albergar hasta 115 presos.

Bastoy Prison

Los presos no viven en celdas, sino en casetas compartidas con otros reclusos. Tienen su propia habitación y comparten zonas comunes.

caseta en la isla de bastoy

Al entrar en prisión los presos pueden llevar algunas pertenencias personales, desde ropa hasta dispositivos electrónicos, como un reproductor de música e incluso una televisión. Eso sí, no pueden tener teléfono móvil ni cámara. 

La mayor parte de la isla está reservada para la prisión, pero la playa Nordbukta al norte está abierta al público. Un ferry, operado por los presos, realiza varios viajes ida y vuelta a la isla diariamente.

Los horarios del ferry a la isla de Bastoy

La prisión no es exclusivamente para aquellos presos que hayan cometido delitos leves. Algunos de los reclusos están condenados por crímenes graves, incluso asesinato y violación.

isla de bastoy

Inicialmente a un preso con delito grave no le mandarían a Bastoy. Sin embargo, pueden pedir traslado y si pasado un tiempo cumpliendo condena en otra cárcel tienen un expediente positivo y han demostrado que realmente quieren reformarse se evaluará su posible admisión.

En la isla hay en torno a 80 edificios. Entre ellas una iglesia, un supermercado y una biblioteca.

Iglesia en la prisión de Bastoy.

Son los propios presos los que trabajan en la tienda, que abre tres días a la semana tres horas al día.

tienda en prisión de Bastoy

En la biblioteca los presos pueden encontrar libros, revistas, películas e incluso música. También hay un ordenador y una impresora.

Se ha convertido en un agradable lugar donde descansar o bien reunirse para jugar al billar.

También hay un colegio donde los presos pueden completar o ampliar sus estudios.

Pero no todo es estudiar en Bastoy, los presos también trabajan. La mayoría se dedica a la agricultura y a cuidar la isla.

Toda la agricultura es ecológica en la prisión de Bastoy. Los que no trabajan la tierra pueden dedicarse al cuidado de animales, entre ellos vacas, ovejas y caballos. Otros se dedican a la producción de madera, trabajan en el invernadero o cuidan las zonas verdes o instalaciones deportivas de la isla.

Otros reclusos trabajan en la cocina de la prisión. Eso sí, excepto una comida diaria, los presos pueden cocinar sus propios alimentos.

Pese a ser una isla, hay mucho que hacer en Bastoy. Los presos pueden pasar su tiempo libre disfrutando de la naturaleza.

... O bañándose en la playa.

Aunque en invierno hace bastante frío en la isla.

También cuentan con instalaciones deportivas, desde un gimnasio y una pista de fútbol...

... ¡hasta un rocódromo!

Los presos tienen bastante libertad, pero deben estar en casa a las 23:00 horas todos los días, y no podrán salir hasta las 07:00 horas entre semana y a las 08:00 horas en fin de semana.

biblioteca de bastoy

Y lo que todos os estabais preguntando...¿los presos no se escapan?

En 2015 uno de los presos intentó huir en una tabla de paddle surf, pero es muy extraño que esto ocurra. Eso sí, en caso de que un preso intente escapar, será expulsado de la prisión de Bastoy y trasladado a otra cárcel.

La prisión de Bastoy se define como una cárcel ecológica, donde valoran la importancia de las relaciones humanas. Su gobernador, Tom Eberhardt, incluso ha dado una charla TED para hablar sobre su sistema penitenciario tan inusual centrado en preparar a los presos para su regreso al mundo exterior.

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