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Así son los cementerios de aviones más destacados del mundo, la última parada de los gigantes del aire

Varios aviones en fila

Reuters

  • En Teruel, así como en California, Arizona y Australia se encuentran gigantescas instalaciones donde los aviones esperan su regreso o el desguace.
  • Debido a la suspensión de vuelos, las compañías han tenido que aparcar sus aviones con el coste que esto les supone a las aerolíneas.
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En extensas zonas desérticas de clima seco y a cientos de kilómetros de importantes ciudades, se encuentran gigantescos cementerios y aparcamientos de aviones donde las aeronaves esperan su turno. Bien para regresar al servicio o para ser desguazadas.

Debido a la suspensión de vuelos, muchas aerolíneas tuvieron que recurrir al ingenio para poder aparcar sus aviones, pero sin dejar de lado su mantenimiento. Un avión es como un coche: si periódicamente sus motores y equipos no se reactivan, se degrada rápidamente.

Cabe aclarar que la mitad de los aviones que vuelan en el mundo son alquilados. Los que son propiedad de una aerolínea quedan aparcados en sus instalaciones, pero los de las compañías de leasing necesitan recurrir a los aparcamientos de larga estancia para aeronaves.

Esperando la vuelta a los cielos

Aparcarlos en un aeropuerto puede ser un agujero económico para una compañía, ya que algunas terminales pueden llegar a cobrar hasta 270 euros por hora, indica un reportaje de CNN Travel.

Es por ello que entran en juego gigantescas instalaciones donde los aviones pueden esperar su regreso a los cielos. Lugares en los que existe la infraestructura adecuada para poder realizar tareas de mantenimiento.

En otros casos, hay cementerios donde el único destino posible es que la aeronave sea desmontada para vender sus piezas como repuestos; o que una compañía la compre antes de que sea demasiado tarde.

Teruel y Lleida

En medio de la meseta aragonesa se erige el aeropuerto de Teruel-Caudé el mayor aparcamiento de aviones de Europa, con una capacidad para albergar a 250 aeronaves a lo largo de sus 340 hectáreas. Actualmente hay más aviones aquí que en Barajas, informa El Heraldo de Aragón.

Su cercanía con los principales aeropuertos españoles, así como con la factoría de Airbus en Toulouse, es un imán para las aerolíneas continentales. Además, el clima seco de Teruel —como el de otras zonas desérticas— ayuda a conservar las aeronaves.

Hace pocos días, 2 A380 de Air France llegaron a estas instalaciones, donde quedarán dormidos un año, por lo menos. Siempre que la aerolínea no decida prescindir de sus servicios.

Pero claro que no están solos: en los últimos días han llegado 3 A340 de Lufthansa, 5 B747 de British Airways y 2 B777 de Ukraine International. En total, Teruel espera recibir unos 90 aviones afectados por la crisis del coronavirus.

El aeropuerto de Lleida-Alguaire también se ha reconvertido en un aparcamiento. Este aeropuerto, con un escaso tráfico regular, cuenta con comodidades para que unos 10 B737 MAX de Norwegian e Icelandair puedan ser rehabilitados para volar.

Y desde allí también ha despegado un Boeing 747 carguero para transportar equipamiento sanitario.

El más grande del mundo

El mayor santuario de aviones en el mundo es la base de la fuerza aérea de EEUU Davis-Monthan, en Tucson (Arizona), donde se encuentran nada menos que 4.000 aviones.

Es uno de las pocas localizaciones de estas características que se pueden visitar, y su recorrido es un viaje por las últimas 7 décadas de la historia de la aviación civil y militar.

También es muy importante el legado que tiene la base de Mojave Air and Space Port, donde 1.000 aviones esperan su turno para volver a volar o ya se resignan a ser desmontados.

Allí también se encuentran varias compañías dedicadas a la investigación aeroespacial. Lamentablemente el camposanto de aviones está cerrado al público; pero desde su web se pueden realizar visitas virtuales, ideales para estos días de confinamiento.

Para amantes de la aviación

También en Arizona se encuentra el cementerio de Kingman Airport, en el condado de Mohave, que en sus 1.677 hectáreas cobija una gran colección de aeronaves de la II Guerra Mundial, así como un buen número de jets regionales y de aviones que fueron operados por Delta y United.

No está abierto al público; pero si alguien con ganas de aventura transita por la Ruta 66 puede hacer una parada y observar a las aeronaves a la distancia.

En EE.UU. también se encuentran las instalaciones de Victorville (California), que gracias a su pista de 4,6 kilómetros puede recibir a B747 como los que pertenecieron a British Airways y Cathay Pacific, así como a modernos B787 y B787 que llegan para trabajos de mantenimiento.

Pinal Park en Marana (Arizona) es un cementerio de compañías caídas, con aeronaves pequeñas o gigantescas que pertenecieron a Varig, Hellenic, Mexicana, Surinam Airways o Evergreen.

También cabe mencionar a las infraestructuras de Roswell International Air Center, en Nuevo México, donde yacen varios MD-80 y B757 de American Airlines; o las de Phoenix Goodyear Airport que atesora desde B737 de Continental a B757 de Varig, pasando por MD-11 cargueros a B777 de China Southern.

En Australia, Rusia y Asia Central

En medio del extenso desierto australiano, el aeropuerto de Alice Springs se postula como el mayor aparcamiento de aviones del hemisferio sur.

Como el aeródromo ofrece vuelos regulares hacia Sídney, Adelaida o Melbourne, es posible ver de cerca unos 25 aviones de todos los tamaños, incluidos algunos A380 que se conservan en buen estado gracias al clima seco del outback.

El colapso de la Unión Soviética y otros sucesos de su historia derivaron en el surgimiento de cementerios como el de Bishkek, en Kirguistán, donde duermen 60 aviones militares y civiles, además de helicópteros.

O el de Chernóbil, donde una media docena de grandes helicópteros Mil Mi-6 descansan junto con un indeterminado número de camiones, bulldozers y otros vehículos usados en la emergencia ambiental.

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