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El CEO de Google se ha inclinado ante Donald Trump y debería preocuparte

Google CEO Sundar Pichai bowed to Trump during the company's earnings call — here's why that should concern you
Ben Margot/AP
  • El CEO de Google, Sundar Pichai, ha insistido en el hecho de pregonar las contribuciones de la compañía a la economía de Estados Unidos durante el informe de ganancias del tercer trimestre de la compañía.
  • Ha sido una declaración inusual, probablemente destinada a apaciguar las críticas del presidente Donald Trump y sus seguidores.
  • Si bien es genial que Google contribuya a Estados Unidos, la necesidad de la compañía de envolverse con la bandera estadounidense no es una buena señal.

Algo interesante ha sucedido durante el informe de ganancias trimestral de Google y no ha tenido nada que ver con el coste por clic, el coste de adquisición de tráfico o cualquiera de las otras métricas arcanas que la gente de Wall Street adora descifrar.

De hecho, lo que ha sucedido en el informe a los inversores no ha sido para los inversores. La audiencia prevista era el hombre de la Casa Blanca, y Google no ha sido muy sutil al respecto.

A medida que el CEO de Google, Sundar Pichai se acercaba a la conclusión de sus comentarios, ha señalado que la empresa matriz de Google, Alphabet, está invirtiendo "más cerca de casa". En el tercer trimestre, apunta, "más del 80% del total de las inversiones de capital de Alphabet estaban en Estados Unidos".

"No solo estas inversiones en centros de datos, máquinas y oficinas nos permiten ofrecer excelentes servicios a nuestros usuarios, sino que también tienen un fuerte impacto positivo en las comunidades que los rodean, respaldando miles de empleos e innumerables empresas locales. Este año hasta la fecha hemos añadido más y tenemos más de 9.000 empleados nuevos en Estados Unidos y seguimos creciendo más rápido fuera del área de la Bahía [de San Francisco] que dentro".

No es el tipo de detalle que Google, una de las empresas menos transparentes en lo que respecta a su negocio, suele incluir durante sus informes de ganancias. Pero estos no son tiempos ordinarios, y Google, como muchos de sus colegas tecnológicos, está haciendo todo lo posible para envolverse en la bandera estadounidense y mostrar lo buen ciudadano que es.

Leer más: Donald Trump amenaza a las tecnológicas: "Google, Facebook y Twitter tienen que tener cuidado"

Tal vez sea porque el fiscal general de Estados Unidos, Jeff Sessions, ha dicho que quiere investigar a las compañías de internet por sofocar supuestamente el discurso conservador. O tal vez sea porque el gerente de la campaña de Trump en 2020 llamó a Google una "amenaza para la república". O quizás porque Trump mismo ha acusado a Google de manipular los resultados de búsqueda en su contra (no fue así).

Google CEO Sundar Pichai bowed to Trump during the company's earnings call — here's why that should concern you
AP

Google también está a la defensiva debido a su decisión de no buscar contratos relacionados con armas con el Departamento de Defensa de Estados Unidos, una política que no han seguido otras tecnológicas criticadas por Trump, como Amazon, para mejorar su propia imagen con el presidente. 

Seamos claros, el hecho de que Google esté invirtiendo el 80% de sus gastos de capital en Estados Unidos es obviamente algo bueno. Google ha gastado 5.300 millones de dólares en inversiones de capital durante el tercer trimestre, por lo que es dinero real, y mucho.

Pero es probable que ese dinero siempre estuviera destinado a gastarse en los Estados Unidos. Una de las claves de los gastos de capital de Google son los centros de datos, proyectos de infraestructura gigantes que llevan años de planificación.

Lo único que ha cambiado es la repentina necesidad de que Google proclame en voz alta su buena fe patriótica. Para una compañía tan poderosa como Google, la inusual bandera ondulante es una impresionante muestra de deferencia y, probablemente, temor de la Casa Blanca.

Sí, ahora mismo Google le está contando al comandante en jefe algunos logros muy loables. Pero hay muchas políticas peligrosas de Make America Great Again de las cuales Google ha sido un opositor, desde la prohibición de viajar impuesta sobre personas de países de mayoría musulmana, a los derechos de personas transgénero.

Muchas personas vulnerables dependen de entidades poderosas, incluso de corporaciones con fines de lucro, para defender sus causas.

Ahora que Google se ha acostumbrado a doblar las rodillas y a hacer la pelota, ¿qué dirá o hará la próxima vez que necesite ganarse el favor de Trump?

Esto es una columna de opinión. Las ideas reflejadas aquí pertenecen exclusivamente al autor del texto.

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