Pasar al contenido principal

El champú es una fuente del tipo más peligroso de contaminación atmosférica

Champú
Shutterstock
  • Un nuevo estudio muestra que productos del hogar como el champú son fuentes del mismo tipo de contaminación atmosférica que los vehículos.
  • Sin embargo, en vez de ser malas noticias, el hallazgo es resultado del esfuerzo de países europeos pioneros y EEUU por reducir las emisiones de tráfico.

Sabemos desde hace mucho que las emisiones de los coches son muy malas para la salud. Pero según un nuevo estudio, hay otras fuentes de contaminación que también nos deberían preocupar.

El estudio, divulgado en la publicación especializada Science, concluye que los productos del hogar como el champú, el limpiador de hornos y el desodorante pueden ser una fuente significativa de contaminación atmosférica: la misma que emiten los vehículos.

El equipo de la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional en Chicago recogió muestras de aire en Pasadena, en el valle de Los Ángeles, que es una zona con mucho smog. Después analizaron datos de Estados Unidos y Europa, inclusive investigaciones de otros científicos.

Concluyeron que hasta la mitad de los compuestos orgánicos volátiles (también conocidos por sus siglas en inglés, VOC) procedían de productos domésticos como la lejía, el perfume, el champú y la pintura. Cuando estas partículas se degradan, se transforman en una materia llamada PM2.5, que provoca problemas respiratorios y se relaciona con 29.000 muertes al año en Reino Unido. 

Según el estudio, el uso de productos del hogar podría dificultar que los países de Europa y América alcanzaran sus objetivos, incluso si lideran la lucha contra las emisiones de tráfico.

Pero los investigadores también consideran que es una señal de éxito, de acuerdo con el coautor del estudio Brian McDonald, que intervino durante una rueda de prensa en el congreso anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia.

“Las fuentes de contaminación atmosférica se están volviendo ahora más diversas en las ciudades”, dijo, implicando que los esfuerzos para reducir la contaminación de tráfico en las últimas décadas han tenido un gran impacto.

También es importante analizar los resultados dentro de su contexto. Aunque muestran cómo la contaminación está cambiando en EEUU y Europa, probablemente no se pueda decir lo mismo de otros países.

Por ejemplo, las emisiones de los productos de consumo sólo son relevantes ahora debido a los esfuerzos por usar combustibles más limpios y reducir los gases de tráfico.

En países como China o la India, las centrales de carbón así como métodos tradicionales para quemar madera, carbón y estiércol son los principales a la hora de generar calor y cocinar. En estos lugares es poco probable que la contaminación derivada del champú esté teniendo un impacto notable.

En vez de alarmar, los autores de este nuevo estudio afirman que son buenas noticias porque se pueden identificar otras fuentes de contaminación. Se trata más de identificar qué más podemos hacer para mejorar la calidad del aire y no de verlo como una indicación de que la contaminación está empeorando.

Te puede interesar