China ya es el nuevo quebradero de cabeza de los fabricantes de automóviles europeos por la constante llegada de marcas al Viejo Continente

Una fábrica de coches

Reuters

Foto del redactor Marta Godoy
  • Aiways, BYD o Maxus, la llegada de marcas chinas de automóviles a Europea han puesto en alerta a los fabricantes del Viejo Continente.
  • El gigante asiático se sitúa ya en la cuarta posición, solo por detrás de Alemania, Francia y República Checa.

China ha llegado para quedarse y también en el motor. Los fabricantes de automóviles europeos han hecho pública su preocupación por el goteo –cada vez más intenso– de marcas asiáticas. 

Firmas como Aiways, Maxus, SWM, JAC, BYD o DFSK ya han comenzado a vender en España y no parecen dispuestas a dejar escapar la intención de hacerse con el Viejo Continente. 

La alerta se sustenta en los datos que remite la gran patronal del sector. Anfac, recoge Expansión, apunta que las importaciones de vehículos chinos crecieron hasta niveles estratosféricos: un 1.950% en 2022, hasta los 1.366 millones de euros.

El CEO de Wallbox cree que Europa "no está a la altura" de EEUU y China en materia de coches eléctricos

Como consecuencia, el gigante asiático se sitúa ya en la cuarta posición por países, solo por detrás de la robusta Alemania, Francia y República Checa.

De hecho, solo en la última semana, firmas como BYD y DFSK han anunciado su incorporación a Anfac como socios, lo que muestra su clara intención de permanencia en el mercado doméstico.

Esta situación ha puesto en pie a los grupos europeos, que demandan igualdad de condiciones ante las prácticas proteccionistas de China y, también, de Estados Unidos. 

Bruno Mattucci, consejero director general de Nissan Iberia, señala que la la estrategia de los chinos es conocida en la industria, como el caso de los grupos japoneses en los años 90 y de los coreanos, con la que se busca ganar cuota de mercado con bajos precios.

El presidente de Seat, Wayne Griffiths, durante una entrevista con Expansión, muestra su preocupación por un hecho que puede afectar a la competitividad y al desarrollo de coches eléctricos en Europa.

 "Hay que mirar lo que está cambiando a nivel global, por ejemplo, con la IRA (Ley para la Reducción de la Inflación) en EEUU, que da una ventaja importante a la industria norteamericana, o también con la apuesta del Gobierno chino por la fabricación de coches eléctricos y baterías. Europa necesita una respuesta equivalente", dice.

A esta situación se ha llegado, retoma Mattucci, porque Europa ha "abierto las puertas" a las empresas chinas, que están más avanzadas en electrificación.

El director de Estrategia de Renault, Josep María Recasens, explica que las marcas europeas tienen entre "10 y 15 años" de retraso en comparación con las chinas en lo que se refiere a desarrollo de componentes del vehículo eléctrico.

Una visión que no está alejada de la sostenida por Enric Asunción, CEO de Wallbox, que mantiene que el retraso en la implantación de los coches eléctricos no es una cosa exclusiva de España. Afirma que Europa en general va muy por detrás de China y EEUU. 

"Creo que Europa, comparado con la apuesta que están haciendo Estados Unidos y China, se está quedando atrás. Tenemos la tecnología, los fabricantes, pero hace falta más, que Europa apoye esto desde el punto de vista del consumidor y del fabricante para liderar en vehículo eléctrico. De momento, no está a la altura".

No obstante, la falta de ventas de coches eléctricos en España sí es algo palpable en el mercado doméstico, quien añade que este supone solo el 10% de sus ingresos, mientras que EEUU es su principal mercado.

Así será la ofensiva comercial de los coches chinos: 

El gigante BYD, quien inició su andadura como firma de baterías en 1995, es hoy uno de los principales fabricantes chinos de vehículos eléctricos y en 2022 alcanzó una facturación de 57.000 millones. 

La compañía comenzó su andadura comercial en España el pasado marzo y su objetivo es alcanzar los 40 puntos de venta en el país en 2025.

 El director general de la marca en España, Jordi Cuesta, explica que la meta del grupo es alcanzar una cuota mundial del 10% en eléctricos en tres años y que su ventaja

Por su parte, Antonio Muñoz de Verger, responsable en España de la china Aiways –distribuida por Astara–, se muestra convencido de que llegarán a España y Europa más marcas procedentes del mercado chino.

El directivo insiste en que hay espacio para este tipo de firmas procedentes de China, que, en su opinión, tienen "mucho recorrido", aunque añade que no todas triunfarán. 

"No lo veo como una amenaza, sino como algo que es bueno para los clientes y para la competencia porque lo que hace es que cada vez haya mejor producto y a precios más competitivos", sentencia.

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