Los chinos tienen mucho dinero, pero ya no lo gastan en marcas occidentales como Starbucks o Gucci

Huileng Tan
| Traducido por: 
La fiebre del oro en China ha elevado su precio a máximos históricos.
La fiebre del oro en China ha elevado su precio a máximos históricos.

getty images

  • Las compras de oro en China están disparando los precios a máximos históricos en medio de la incertidumbre económica.
  • Los consumidores chinos se protegen de los riesgos y evitan marcas de lujo como Starbucks y Gucci, decantándose por alternativas nacionales más baratas.

La compra de oro en China ha aumentado significativamente, llevando los precios del metal a niveles récord.

Esta tendencia del consumo refleja la protección frente al riesgo y la falta de confianza en la debilitada economía, que está luchando por recuperar el impulso desde que se levantaron los confinamientos provocados por la pandemia.

También refleja que hay dinero en el sistema, pero los consumidores chinos no quieren gastarlo en  Starbucks o Gucci. La economía de China se enfrenta a múltiples riesgos e incertidumbres, incluyendo una dramática crisis inmobiliaria, una gran volatilidad en el mercado de valores, vientos en contra geopolíticos y desafíos demográficos.

"Con una población que envejece rápidamente, los hogares chinos están tratando de aumentar sus ahorros para la jubilación en un momento en que los mercados inmobiliario y de renta variable están débiles", explica Rajiv Biswas, un economista internacional y autor de Asian Megatrends, a Business Insider.

El año pasado, la demanda de joyas de oro en China aumentó un 10% con respecto a 2022, alcanzando 630 toneladas adquiridas, convirtiendo al país en el mayor comprador de esta mercancía en el mundo, según el Consejo Mundial del Oro. La demanda de joyería de oro en China se suavizó en el primer trimestre de este año debido al aumento de los precios del oro, pero aún se mantuvo a buen ritmo, según el consejo

Los consumidores chinos de la generación Z abandonan el lujo por el oro

A pesar de su fiebre por adquirir oro, los consumidores chinos están apostando por el lujo más discreto frente a las extravagantes importaciones extranjeras. Esto es un problema, especialmente para los minoristas de lujo, ya que la demanda de productos de alta gama en China impulsó un crecimiento extraordinario en la industria durante años.

Pero eso ya no es así.

LVMH, el mayor grupo de lujo del mundo, informó en abril que los ingresos en Asia, excluyendo Japón, cayeron un 6% en el primer trimestre en comparación con el mismo período del año anterior. Kering, un minorista de lujo que posee marcas como Gucci e Yves Saint Laurent, emitió un profit warning  debido al desafiante mercado en China.

En un reflejo de cómo muchos compradores dejaron de comprar artículos de lujo, los compradores chinos fueron responsables de alrededor del 23% del gasto en artículos de lujo a principios de año, frente al 33% antes de la pandemia, según un analista de Bloomberg.

Vladimir Putin and Xi Jinping talking.

Los consumidores chinos compran productos domésticos más baratos

Incluso las importaciones se están siendo resintiendo, hasta el punto de que la cadena de cafeterías Starbucks informó en abril de que una recuperación más lenta de lo esperado en China llevaría a un crecimiento anual menor este año. 

El CEO de Starbucks, Laxman Narasimhan, dijo en una conferencia de resultados del primer trimestre que muchos clientes estaban siendo "más exigentes sobre dónde y cómo eligen gastar su dinero". Los analistas de Nomura señalaron en un informe de abril que los consumidores chinos más jóvenes se han "enamorado mucho menos de los productos extranjeros premium, y ahora parecen preferir sustitutos domésticos de bajo coste".

En el caso de Starbucks, Luckin Coffee, la mayor cadena de café de China, está lanzando agresivamente ofertas de bebidas a precios atractivos para superar a la empresa estadounidense.

El patriotismo también está influyendo en la tendencia. Esto es cierto incluso para algunos productos que tienen precios similares a los importados, como el reciente aumento en las entregas de smartphones Huawei en medio de la caída en las ventas del iPhone y una tendencia similar con los vehículos eléctricos de Tesla frente a los de BYD, según los analistas de Nomura.

La difícil transición económica de China, que está provocando un panorama económico accidentado para su población, está contribuyendo a esta tendencia.

"A medida que se ralentiza el crecimiento de los ingresos, junto con el aumento del riesgo de desempleo, resulta cada vez más difícil justificar el elevado sobrecoste que se paga por las marcas extranjeras", escribieron los analistas de Nomura. 

Se espera que el PIB per cápita de China siga aumentando

A pesar del pesimismo, existen brotes verdes en la economía de China

Los datos de abril reflejaron que los consumidores chinos están comprando menos cosas, como ropa, cosméticos y joyería, pero gastan más en experiencias.

El consumo en las categorías de "comer, beber y jugar" de restauración, tabaco y alcohol, y deportes y ocio superó el crecimiento del consumo general. Lynn Song, la economista jefe para la región de China en el banco ING, explica que esto muestra que los consumidores han estado "renunciando a compras grandes en favor de gastar en estas categorías en 2024".

Esta preferencia por el gasto en experiencias también se extiende al sector del consumo. El director financiero de LVMH, Jean-Jacques Guiony, dijo en abril que cada vez más consumidores chinos gastan más dinero fuera de su país a medida que han ido reanudando los viajes de largo recorrido.

Aun así, se espera que los consumidores chinos mantengan su apetito por el oro.

También se espera que el PIB per cápita de la segunda mayor economía del mundo aumente de 12.700 dólares en 2023 a 18.000 dólares en 2030, lo que, según el economista Biswas, probablemente impulsará la demanda de oro en el futuro.

El débil yuan chino está llevando a los consumidores a comprar oro con sus ahorros para cubrirse contra los riesgos de la moneda.

La tasa de ahorro de China fue de aproximadamente el 32% el año pasado, en comparación con aproximadamente el 4% en los Estados Unidos, según un análisis de McKinsey de datos oficiales.

"A medida que la confianza de los consumidores sigue cayendo, éstos prefieren guardar su dinero en el banco en lugar de gastarlo, lo que eleva la tasa de ahorro", escribió McKinsey en abril. El precio del oro al contado es de aproximadamente 2.335 dólares por onza después de haber alcanzado un máximo histórico de más de 2.400 dólares el 21 de mayo.

El metal amarillo puede seguir subiendo.

"Los hogares chinos se enfrentan cada vez más a las débiles perspectivas de crecimiento a largo plazo de China y a la caída de los precios en el mercado residencial inmobiliario de China", cuenta Biswas.

Según el economista, estos problemas seguirán impulsando a los inversores hacia el oro, especialmente a los que buscan aumentar sus ahorros para la jubilación.

Conoce cómo trabajamos en Business Insider.