Pasar al contenido principal

Las ciudades con mayor altitud se han visto menos afectadas por la propagación del coronavirus

Brote de SARS-CoV-2 en La Paz, Bolivia.
Brote de SARS-CoV-2 en La Paz, Bolivia. REUTERS/David Mercado
  • Las regiones con mayor altitud en Bolivia y Ecuador se han visto menos afectadas por la propagación del coronavirus que las que están más cercanas al nivel del mar.
  • Algunos científicos se apresuran a investigarlo y estiman que esto se debe, en parte, al desarrollo de resistencia a bajos niveles de oxígeno, mejor forma física de los residentes de zonas con mayor altitud y la luz solar. 
  • Gustavo Zubieta-Calleja, director del Instituto Pulmonar y Patología en la Altura de Bolivia, recomienda el tratamiento con eritropoyetina para estimular el crecimiento de glóbulos rojos que transportan oxígeno, pero otros señalan que no ha sido probado y que aún no se pueden sacar conclusiones de la nvestigación. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Las regiones con mayor altitud, es decir, más distancia respecto al nivel del mar, en países como Bolivia y Ecuador presentan menos casos de COVID-19 que las ciudades con menos altitud. 

Algunos investigadores han empezado a evidenciarlo e investigarlo pero sus hallazgos, de momento, no son concluyentes

"El análisis de los datos epidemiológicos disponibles sugiere que las adaptaciones fisiológicas que contrarrestan la altitud del ambiente hipóxico [resistencia a los bajos niveles de oxígeno en sangre] pueden proteger del impacto severo de la infección aguda por el virus del SARS-CoV-2", señalan los autores del estudio publicado en la revista Respiratory Physiology & Neurobiology

"Al nivel del mar, cuando las personas se contagian con coronavirus sus pulmones se destruyen, es como si estuvieran escalando el Monte Everest en solo un par de días, sin oxígeno", explica a Financial Times Gustavo Zubieta-Calleja, director del Instituto Pulmonar y Patología en la Altura de Bolivia, uno de los autores del estudio.  

Leer más: Los pulmones de pacientes recuperados pueden esconder restos de coronavirus: por eso algunos casos vuelven a dar positivo en las pruebas de COVID-19

En él, los autores analizan los datos epidemiológicos de 3 regiones diferentes: la tibetana en China, donde ya se ha controlado la propagación del SARS-CoV-2; Bolivia, con un tercio de su territorio a gran altitud; y Ecuador, un país cuya población se divide entre zonas de poca y mucha distancia respecto al mar. 

En sus resultados se evidencia que existe una gran diferencia entre la afectación de ambas zonas. Y creen que podría relacionarse tanto con factores ambientales como fisiológicos, apuntan en la discusión final.

Además, cabe destacar que dichas ciudades no representan núcleos aislados de la población de Bolivia o Ecuador. En el caso de Bolivia, La Paz, es una de las ciudades con mayor altitud (3.600 metros) y menos afectada que otras como Santa Cruz, que representa sólo el 15% de la población y tiene 2 tercios de los casos reportados.

Mientras, en Ecuador, el centro del brote de virus ha sido la ciudad portuaria de Guayaquil con el mismo tamaño que su capital, Quito (a 2.800 metros de altura), pero mucho más afectada por la propagación del SARS-CoV-2. 

Leer más: Una nueva cepa del coronavirus más contagiosa que la original que podría poner en peligro las vacunas que están en desarrollo, según científicos estadounidenses

Sin embargo, en el histórico de la región, las residencias que se situaban a más altura respecto al nivel del mar estaban vinculadas a resultados más adversos de la gripe de 2009 en México. 

Por su parte, los investigadores señalan que los hallazgos respecto a los mecanismos fisiológicos no son concluyentes: "Todavía no hay evidencia de mecanismos fisiológicos subyacentes que puedan afectar la gravedad de la infección. Sin embargo, existe una correlación positiva entre la tasa de infección de SARS-CoV-1 [SARS de 2002] y ACE2 en las células epiteliales pulmonares", explican sobre su relación con la misma célula a la que se adhiere el nuevo coronavirus —lo que podría representar una protección fisiológica para el agravamiento de las complicaciones pulmonares. 

Asimismo, Zubieta-Calleja cree que la luz solar pudo haber sido un desinfectante natural: "Este virus flota en el aire, pero aquí en La Paz es expulsado por la luz ultravioleta". Y que otros factores como el estilo de vida o las enfermedades subyacentes pueden cambiar el rumbo de la enfermedad.

Leer más: El coronavirus afecta al revestimiento de los vasos sanguíneos, lo que podría conducir a la insuficiencia de múltiples órganos

Otros, como Hermann Brugger, jefe del Instituto de Medicina de Emergencia de Montaña, insisten en no reducir a la inmunidad fisiológica la lentitud de la propagación. En declaraciones al medio, el experto señala que, gran parte de estas ciudades, tienen sistemas de salud limitados en los que podrían estarse perdiendo casos positivos de COVID-19

El doctor Zubieta-Calleja ha recomendado tratar a los pacientes contagiados con COVID-19 con eritropoyetina, una hormona natural que estimula el crecimiento de los glóbulos rojos que transportan oxígeno, pero otros expertos advierten que el tratamiento no ha sido probado y que aún no se pueden sacar conclusiones de la investigación, apunta Financial Times.

Y además