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Claves para entender los PPA, los PIAS y los Unit Linked y cómo tributan

Jóvenes analizando las posibilidades de ahorro.
Getty Images

La esperanza de vida y las dudas sobre la paga pública de jubilación siguen creciendo. Tanto por esos motivos como por la aspiración de muchos futuros jubilados de mejorar o complementar su pensión pública, el foco se desplaza progresivamente hacia el ámbito privado.

En este escenario, los protagonistas indiscutibles son los planes de pensiones, aunque sea recomendable tener en cuenta varias claves antes de contratarlos.

Sin embargo, esa opción no es la única y existen otras, que, si bien son algo menos conocidas, pueden resultarte interesantes frente a la jubilación. Por ejemplo, las rentas vitalicias, que pueden servir como complemento de la pensión.

Más allá de las vías más tradicionales, hay otros horizontes. Uno de ellos lo forman los productos englobados en el grupo de seguros de pensiones. Te explicamos qué son y cómo funcionan los planes de previsión asegurados (PPA), los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS) y los Unit Linked.

PPA: planes de previsión asegurados

A los planes de previsión asegurados (PPA) se los considera los parientes más cercanos de los planes de pensiones (que no debes confundir, a su vez, con los planes de jubilación), básicamente porque apenas presentan diferencias entre sí y cubren las mismas contingencias (jubilación, dependencia severa, incapacidad, fallecimiento, etc.).

¿En qué se distinguen los primeros? Pues, sobre todo, en que ofrecen una rentabilidad garantizada al vencimiento. 

Al igual que los planes de pensiones, que pueden rescatarse antes de la jubilación en determinados casos de fuerza mayor, los PPA también pueden reintegrarse en los mismos supuestos: 

  • Por jubilación, que es la vía más habitual para recuperar el dinero invertido en el plan de pensiones.
  • Por fallecimiento del ahorrador, en cuyo caso el capital irá a parar a los beneficiarios designados por el partícipe o, de no haberlos, a los herederos legales.
  • Por invalidez absoluta y permanente.
  • Por incapacidad laboral total y persistente.
  • Por enfermedad grave durante un periodo continuado mínimo de tres meses.
  • Por desempleo de larga duración.
  • Para evitar el desahucio.
  • Pasados diez años desde la primera aportación, pero únicamente la parte correspondiente a lo aportado en ese ejercicio o en anteriores y a partir de 2025.

Al igual que sucede con los planes de pensiones, los PPA ofrecen ventajas impositivas en el momento de las aportaciones, cuyo máximo anual es de 8.000 euros, ya que reducen la base imponible en función de la cantidad destinada, pero una tributación peor al rescate, puesto que en ese momento pasa a considerarse rentas del trabajo.

Con todo, si tienes la jubilación cerca o te identificas con un perfil conservador de inversión, los PPA pueden encajarte.

PIAS: planes individuales de ahorro sistemático

Los planes individuales de ahorro sistemático son contratos de seguro cuyo objetivo es lograr recursos para adquirir una renta vitalicia. La gran ventaja respecto a los planes de pensiones y a los PPA es que no hay condiciones para su rescate, salvo que hayan pasado como mínimo cinco años desde el pago de la primera prima para que se mantengan los beneficios fiscales.

Eso sí, las aportaciones no pueden superar los 8.000 euros anuales, con un límite total máximo de 240.000 euros. Asimismo, ofrece una rentabilidad mínima garantizada al vencimiento

Las primas de un PIAS no rebajan la base imponible del IRPF, aunque el rendimiento generado durante la duración de la póliza está exento de cargas fiscales. Además, una vez percibida la renta vitalicia pasa a rendimiento de capital mobiliario. Únicamente tendrás que tributar un porcentaje de la pensión, que se calcula en función de la edad que tengas en el momento de empezar a cobrarla, tal y como sigue.

  • Menos de 40 años: 40%.
  • Entre 40 y 49 años: 35%.
  • Entre 50 y 59 años: 28%.
  • Entre 60 y 65 años: 24%.
  • Entre 66 y 69 años: 20%.
  • Más de 70 años: 8%.

Los Unit Linked

El tercero de los productos enumerados destina las primas que recibe de sus asegurados a fondos de inversión o a otros activos financieros que aquéllos elijan. En la parte negativa respecto a los dos anteriores es que la rentabilidad no está garantizada. En el aspecto positivo, los Unit Linked ofrecen un dinero adicional a los beneficiarios en caso de fallecimiento del asegurado. Además, tienes la opción de rescatar el capital invertido en cualquier momento.

Los Unit Linked tributan básicamente como un seguro de vida. Así, en caso de defunción, el heredero recibirá la indemnización correspondiente, y el extra mencionado, pero si no hay óbito, los ahorros acumulados tendrán la consideración de rendimiento de capital mobiliario a efectos de IRPF.

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