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El coche autónomo de Cruise, la startup que financia General Motors, podría suponer el fin de los automóviles tal y como los conoces

Un coche de Cruise
Cruise
  • El martes 22 de enero Cruise mostró su nuevo coche autónomo, Cruise Origin, en San Francisco. 
  • El vehículo es totalmente autónomo, eléctrico y no tiene controles tradicionales como volante o pedales. 
  • Es el resultado de una asociación entre Cruise, General Motors y Honda. 
  • Dan Ammann, CEO de Cruise, tiene claro que es el momento de dejar atrás la propiedad de los coches. 
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Dan Ammann, CEO de la startup Cruise, presentó el pasado martes un vehículo totalmente autónomo, eléctrico y sin volante. "Pensamos en reinventar la rueda", bromeó durante su lanzamiento.

"Esto es lo que construirías si no existiese el automóvil", dijo basándose en un mensaje radical que ya había pronunciado el diciembre pasado cuando argumentó que era el momento de dejar de lado el coche

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Origin es la quinta generación de vehículos que Cruise ha desarrollado desde que General Motors adquiriese la compañía en 2016. El entonces CEO (ahora CTO) Kyle Vogt y su pequeño equipo tenían entre manos un prometedor sistema de conducción autónoma que podría desenvolverse sin problemas en la ciudad. Su trabajo llamó la atención de GM y Ammann. Desde entonces, SoftBank de Japón y Honda, así como otros inversores, han elevado la valoración de la organización a 20.000 millones de dólares (18.000 millones de euros). 

Origin tiene el aspecto cuadrado que muchos ejecutivos del sector esperaban. Es el resultado de una colaboración entre Cruise, GM y Honda que comenzó a finales de 2018. Está construido sobre una plataforma totalmente eléctrica y tienen claro que debería formar la base de una nueva movilidad compartida que Cruise espera lanzar en los próximos años. 

Un vehículo listo para entrar a producción

Los cofundadores de Cruise, Dan Kan y Kyle Vogt, con Dan Ammann, el CEO (derecha)
Los cofundadores de Cruise, Dan Kan y Kyle Vogt, con Dan Ammann, el CEO (derecha). GM Cruise

El vehículo está entrando en fase de producción, pero tiene claro su objetivo: poner fin a más de 100 años de propiedad individual de coches. 

Ammann cree que también podría poner fin a una era de intercambios desafortunados causados por los largos tiempos de viaje, lo costoso del vehículo y, por supuesto, el sacrificio de la seguridad. Cerca de 40.000 personas mueren en accidentes cada año solo en Estados Unidos

"¿Y si no tuviéramos que elegir?", se pregunta el CEO. "¿Qué pasaría si pudiésemos crear un sistema de transporte completamente diferente, uno que sea más seguro, mejor y más asequible para nosotros, nuestras ciudades y nuestro planeta?". 

Según Stuart Norris, director de diseño de la compañía, tiene claro que Origin ha permitido al grupo Cruise-GM-Honda volver a los fundamentos del diseño. 

"No hubo un primer boceto", apunta. 

Los diseñadores optaron por considerar cómo se usaría y experimentaría con Origin y eso fue lo que dio el enfoque. "Nos alejamos del estilo", señala. "Fue un cambio de paradigma completo". 

Vogt cree que, a pesar de que su forma de caja pueda parecer grande para la ciudad, en realidad no es más grande que un coche cualquiera de los que circulan por las calles hoy en día. La diferencia es que no tiene motor ni controles convencionales. Las puertas se abren, estilo minifurgoneta, para evitar golpear a los ciclistas. En el interior hay un par de asientos con capacidad para seis pasajeros y un área de carga. Cuatro conjuntos de sensores en las esquinas permiten al vehículo saber lo que tiene a su alrededor y navegar sin problemas. 

Un coche para durar más de un millón de kilómetros

Cruise no contempla un volante en su diseño
Cruise no contempla un volante en su diseño. GM

Según Ammann, el servicio de Cruise podría lograr un ahorro anual para sus clientes de unos 5.000 dólares (4.500 euros), ya que se librarían del coste de la propiedad del automóvil. Los vehículos operarían todo el día y se actualizarían con más sensores y software. Lo mejor es que el vehículo podría superar con facilidad más de un millón de kilómetros. 

"Estamos cerca de romper la barrera del desempeño humano", sentencia Vogt. 

Cree que el Origin podría ofrecer un rendimiento "sobrehumano" y desplegarse a mayor escala a un coste inferior, concretamente la mitad, de lo que cuesta un vehículo eléctrico actual. 

Cruise se basa en un proceso de fabricación integrado para distinguirse de otras compañías autónomas como Waymo (parte de Alphabet) que quiere desarrollar un robot conductor que pueda operar cualquier tipo de vehículo.

Al construir sus propios vehículos en las fábricas de GM, con tecnología de conducción autónoma integrada en el automóvil, Cruise espera contentar a la multinacional (que está gastando 1.000 millones de dólares al año para financiar el crecimiento de la compañía).

Además, no parece limitarse a transportar solo pasajeros. Ammann también se burló de las perspectivas de un servicio de entrega.  

"Lo que se nos ha ocurrido no es un coche que compras", explica Ammann. "Es una experiencia que puedes compartir". 

Este contenido fue publicado originalmente en BI Prime. 

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