Pasar al contenido principal

Coche de gasolina o híbrido, ¿qué interesa más?

Toyota Yaris híbrido
Toyota

Los tiempos han cambiado, las preguntas también. Ya no son tantos los que a la hora de comprar un coche nuevo se enfrentan a la cuestión de si el modelo que más les conviene es un diésel o un gasolina, ahora la gran pregunta es: gasolina o híbrido, ¿cuál interesa más?

No hace mucho me senté en una mesa redonda con Linda Jackson, directora de Citroën Internacional. Le preguntaron cuánto tiempo de vida creía que le quedaba al diésel y ella bromeó diciendo que si pudiera contestar a esa pregunta estaría en el Caribe disfrutando de los muchos millones que habría ganado por su conocimiento.

Aún así nos dio un dato interesante. Comentó que hace tres o cuatro las ventas de Citroën se repartían a razón de tres cuartas partes para diésel y una cuarta parte para gasolina y que hoy día la proporción es del 50% para cada combustible. Es más, atendiendo a las ventas del nuevo Citroën C3 Aircross, resulta que solo 25 e cada 100 unidades matriculadas se mueven con gasóleo.

¿Qué está llevando a la demonización del diésel? Varios factores, aunque tres son los más importantes: las diferencias en la compra entre la versión diésel y la gasolina de un mismo modelo no son muy grandes; mucho menor aún es la horquilla de precios entre el gasóleo y la gasolina a la hora de repostar; y, lo que casi pesa en los últimos tiempos, los estrictos protocolos anticontaminación de las principales ciudades del mundo.

Con todo y con eso, no hace mucho nos planteamos la pregunta: diésel o híbrido, ¿qué interesa más? Hoy analizamos las otras dos opciones (con permiso de los coches eléctricos): gasolina o híbridos.

Para llegar a la conclusión más acertada, vamos a tener en cuenta varios factores como el precio de compra, el consumo, el mantenimiento y las ventajas que ofrece la conducción de unos y otros.

PRECIO: Híbrido o gasolina, ¿cuál es más caro? 

Aquí la respuesta es rotunda. A día de hoy, los coches híbridos son más caros que los gasolina.

Un coche híbrido tiene dos mecánicas, una de combustión interna (normalmente gasolina, aunque también los hay diésel como el Peugeot 3008 hybrid4 o el Mercedes Clase E 300 BlueTEC Hybrid) y otra eléctrica. Es importante tener en cuenta que existen varias clases de coches híbridos:

  • los híbridos a secas, que son capaces de almacenar en la batería la electricidad que genera el frenado y las deceleraciones y pueden funcionar en modo eléctrico en algunas ocasiones, como en tramos de ciudad que es donde se realiza más gasto de combustible, siempre y cuando no supere un cierto límite de velocidad. Un ejemplo es el Toyota Prius.
  • los híbridos enchufables, que se pueden recargar directamente en la red eléctrica y consiguen una mayor autonomía en modo eléctrico que los híbridos anteriores, como es el caso de la versión híbrida del Toyota Auris, el Mitsubishi Outlander PHEV.

Tomaremos como ejemplo práctico el Mitsubishi Outlander y el Mitsubhisi Outlander PHEV.

Sin tener en cuenta descuentos o promociones, el Outlander con motor de gasolina y 150 CV cuesta 40.300 euros (tal cual sale de fábrica). La versión híbrida enchufable, el Mitsubishi Outlander PHEV tiene un precio de partida de 48.800 euros.

Consumo: Qué gasta menos, ¿un híbrido o un gasolina?

Hace tiempo, Toyota se propuso demostrar que los coches híbridos consumen menos que los gasolina. Organizó para ello una prueba de largo recorrido. Cogió varias unidades de su flota de coches híbridos y los puso a disposición de los empleados de una empresa llamada EDF para que lo usaran a su antojo. Debían recorrer 4.000.000 de kilómetros (sí, cuatro millones de kilómetros) a lo largo y ancho de Estrasburgo.

Tres años después, llegan las conclusiones. Según esta prueba, un coche híbrido consume un 46% menos que su alter ego de gasolina (esto parando para recargar 1,1 veces al día, si la media de recargas diaria hubiese sido de 1,6, la diferencia habría llegado al 70%).

Transformado en dinero, este ahorro es, según Toyota, de 1.400 euros anuales.

Hablemos de mantenimiento...

Volvemos a tomar como referente de la hibridación a Toyota (con permiso del resto de fabricantes, pero haber vendido más de 10 millones de coches híbridos le da un caché...). 

El fabricante japonés afirma que el mantenimiento de un coche híbrido es más sencillo y por tanto económico que el de uno de gasolina. La razón está en que la combinación de la parte eléctrica y la de combustión les permite prescindir de algunos elementos mecánicos tales como el embrague, el alternador, el motor de arranque o la correa de distribución. Además, permiten un tienen un menor desgaste del sistema de frenos por la recuperación de la energía que realiza el coche para el motor eléctrico.

A esto se une que el motor eléctrico es prácticamente irrompible y su parte más débil, la batería, se cambia cada seis u ocho años (eso sí, llegado el momento el precio ronda los 3.000 euros).

En datos reales. El mantenimiento de un Toyota Auris Hybrid durante sus primeros 120.000 kms cuesta unos 2.500 euros y el de un Auris de gasolina supera los 3.900 euros (Toyota da también el dato del Auris diésel con un coste de mantenimiento que dice ronda los 5.400 euros).

Pros y contras de tener un coche híbrido

Con las cuentas claras llega la hora de analizar los pros y los contras de tener un coche híbrido, aquellas ventajas o desventajas que no son tan sencillas de cuantificar pero que también inclinan la balanza a uno u otro lado antes de tomar la decisión final.

A favor de tener un coche híbrido...

  • Te libras del pago de algunos impuestos como la tasa de matriculación.
  • Disfrutas de ayudas a la compra. Si compras un híbrido enchufable, según lo que cueste puedes conseguir la subvención del Plan Movalt (más arriba tienes un enlace con todos los detalles).
  • Algunas ciudades en episodios de alta contaminación libran a los vehículos reconocidos con la etiqueta Cero Emisiones de la DGT del cumplimiento de las restricciones del tráfico. En Madrid, por ejemplo, los híbridos no tienen que mirar si su matrícula es par o impar para circular los días de Escenario 3 del protocolo anticontaminación.
  • También hay ciudades (volvemos a citar Madrid como ejemplo) que reducen en un 50% el coste del estacionamiento regulado (las zonas SER) para los coches híbridos y permiten que los híbridos utilicen los carriles de alta ocupación (los Bus VAO) aunque no lleven más de tres ocupantes.
  • El consumo en ciudad es más bajo

En contra de tener un coche híbrido...

Visto lo visto hasta ahora, solo se nos ocurre como desventaja el precio de compra más elevado. No podemos meter la autonomía limitada como se dice de los coches eléctricos porque en este caso si se acaba la batería entra en funcionamiento el motor de combustión.

Pros y contras de tener un coche de gasolina

A favor de tener un coche de gasolina, se nos ocurre...

  • Al ser una mecánica convencional cualquier taller está preparado para afrontar las reparaciones necesarias
  • El precio de compra es más barato

En contra de tener un coche de gasolina...

  • Dicen que el mantenimiento es más caro
  • Según las emisiones homologadas tenderás que pagar el impuesto de matriculación o no
  • Estás supeditado a las restricciones del tráfico que establezca cada ciudad en casos de alta contaminación
  • No contribuyes a reducir esa boina negra que cubre las ciudades cuando hay exceso de dióxido de carbono
  • El consumo en ciudad es más elevado

Conclusión. ¿Cuál interesa más?

Vamos a volver a los fríos datos.

Si te compras un Toyota Auris te gastarás unos 22.000 euros en la compra y unos 3.900 euros en el mantenimiento durante los primeros 120.000 kms. A esto debes sumar el gasto de gasolina, que no podemos calcular ya que depende del uso que le des al coche. Pero el gasto mínimo en los dos o tres primeros años será de casi 26.000 euros.

Si optas por la versión híbrida, el primer precio del concesionario rondará los 26.000 euros, pero como ahora le puedes restar el Plan Movalt se quedarán en unos 24.000. Suma los gastos de mantenimiento que según el fabricante son 2.500 euros y el resultado será de 26.500 euros.

Añade a esto las exenciones en impuestos, en restricciones del tráfico... y llega a tu propia conclusión.

Te puede interesar