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De 50 a 1,5 euros: cómo te afecta la nueva y polémica tasa COVID-19, la tarifa extra que los comercios están cobrando por prestar servicio en tiempos de coronavirus

Peluquería.
Imagen de una peluquería. Reuters
  • Algunos comercios ya cobran la tasa COVID-19. Se trata de un recargo adicional por las medidas de seguridad adoptadas por los establecimientos para atender a sus clientes.
  • Incluir dicho extra en el ticket o no hacerlo depende de cada negocio. La cuestión reside en quién debe pagar esos costes, si los clientes o los comercios.
  • El despacho de abogados Durán & Durán explica las limitaciones para cobrar esta nueva tarifa. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Lavar, cortar el pelo, mascarilla para desenredar y tasa COVID-19. Un extra por desinfectar el coche después de su reparación en el taller o una tarifa adicional por acudir al dentista en tiempos pandemia. Este concepto ya empieza a verse en los tickets a medida que van reabriendo los comercios

Tras decenas de días de confinamiento, muchos consumidores están volviendo a las tiendas. Es una nueva experiencia. Los locales tienen otro aspecto: no están a plena capacidad y parecen más espaciosos. Esa falta de público para asegurar un aforo limitado la llenan las múltiples medidas de seguridad de cada establecimiento: el gel, las mascarillas, los guantes, las marcas en el suelo que dividen los espacios, mamparas, etc. 

Pero la última sorpresa en el regreso a las tiendas ha llegado con la tasa COVID-19. El grado de asombro dependerá de la cantidad que cobren los comercios: las tarifas van desde los 1,5 euros hasta los 50. 

Volver a peluquerías, dentistas, zapaterías o talleres de coches tiene un coste extra para los bolsillos de los consumidores en la fase 1. Aunque será cuestión de tiempo, parece que la tasa COVID-19 ha venido para quedarse. 

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Una clienta de Abril Stetic en Barcelona llama para pedir cita en su centro estético habitual. Ya le advierten: hay un recargo de 1,5 euros. Al llegar al establecimiento, se topa con el cartel: tasa COVID-19. En el interior se lo vuelven a recordar.

En ese centro de Cerdanyola quieren aclarar a sus clientes el nuevo funcionamiento del negocio. Así que explican todo: desde cómo colocarán el puesto donde le harán la manicura, hasta cómo esterilizarán los productos y cómo se protegerán las esteticistas. 

"Me dijeron que cobraban 1,5 euros por el material que tienen que usar. Es una cantidad pequeña, pero la suma final ayuda a mantener todas las medidas", dice esta clienta de Abril Stetic a Business Insider.

La pequeña empresa abre con nuevos protocolos de higiene, para lo que ha hecho acopio del material correspondiente. Algunos lo incluyen en sus cuentas y, otros, lo repercuten en el cliente. 

Entre los comercios que han decidido cobrar un extra por prestar sus servicios en tiempos de coronavirus están algunas de las peluquerías de Llongueras. Los diferentes salones con el nombre del peluquero son franquicias, por lo que cada una tiene capacidad de decisión sobre su negocio. 

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"Me he enterado por casualidad", dice la dueña de la factura sobre este nuevo cargo —en la imagen inferior—. Se dio cuenta al llegar a casa. Al principio pensó que habían subido los precios y que ahora la peluquería era más cara. 

El ticket en el que se cobra la tasa COVID-19 pertenece al centro situado en la calle Conde de Peñalver, en Madrid (una de las zonas más adineradas de la capital). Allí, además del precio habitual, los clientes abonan ese extra: 5 euros.

No le avisaron de que le estaban cobrando un sobrecoste. Al revisar después la factura, leyó: tasa COVID-19. Esta clienta llevaba su propia mascarilla y sus guantes. El personal le puso una bata desechable y le ofreció gel. "Todo estaba muy limpio y estaba sola en el local", dice. 

El único inconveniente es que no le dijeron nada sobre la tarifa adicional. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que se debe comunicar previamente el cobro. También avisa de que se puede reclamar. 

En Llongueras, la situación varía de un local a otro. En el de Fuencarral, la tasa COVID-19 es de 3 euros. En la calle Orense, ese recargo se ve reflejado en los precios. En las peluquerías de Mirasierra, Majadahonda, Doctor Fleming y San Francisco de Sales no repercuten el precio a los clientes. Lo asumen ellos. 

No todos los salones de esta marca han abierto ya sus puertas. La firma no ha contestado todavía a Business Insider España

Protocolo 'Libre de COVID-19' de Llongueras 

ticket peluquería Tasa COVID-19
Ticket de peluquería con tasa COVID-19

Business Insider España

Llongueras ha creado unas recomendaciones genéricas para sus franquicias: 'Procolo COVID Free', es decir, libre de virus. 

Esa hoja de ruta incluye una larga lista de medidas, empezando por las mascarillas FPP2, los guantes y las gafas. Además, incluye la desinfección diaria de los uniformes a 60 grados y la limpieza "profunda" de los establecimientos. 

La higiene también pasa por ventilar o por limpiar todos los utensilios: tijeras, peines o secadores. Y a los clientes se les proporcionan batas desechables. Por supuesto, se controla el aforo y las distancias de seguridad. 

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Para cortarse el pelo hay que pedir cita previa. También quedan atrás esas esperas mientras se lee una revista de moda. 

En la peluquería de San Francisco de Sales dan mascarillas a los clientes para que no tengan que gastar las suyas. En Mirasierra, por ejemplo, solo atienden a una persona por turno. Cada salón ha establecido sus propias medidas. 

¿Quién paga la factura del coronavirus? La cuestión es si los clientes deben contribuir a pagar esas medidas de seguridad e higiene; o si lo hacen los comercios. Otro factor a considerar son los márgenes de beneficio de cada negocio. Si son muy ajustados, quizás la tasa COVID-19 sea más pertinente. Pero si los beneficios son lo suficientemente elevados para cubrir los costes y tener una alta rentabilidad, quizás una tarifa adicional ya no sea tan adecuada.

Las recomendaciones de los expertos sobre la tasa COVID-19

El despacho de abogados Durán & Durán, especializado en derecho civil, explica a Business Insider España que la tasa COVID-19 es legal, siempre y cuando se notifique al cliente. 

Este sobrecargo se está aplicando a contratos de obra y servicio. Existen dos razones para hacerlo: los productos que se usan para desinfectar o el tiempo empleado en hacerlo. En todos los casos, esta tasa debe ser proporcional. 

Durán & Durán calcula que es adecuado cobrar 5 euros en un servicio que vale 50. Es una cantidad que se repercute al cliente, por ejemplo, en un taller de coches: además de la reparación del vehículo, el cliente carga con el coste de la desinfección. 

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"Tiene que ser la parte proporcional del tiempo como por los productos utilizados. Es fundamental que la tasa esté bien delimitada", subrayan desde el despacho.

Desde Durán & Durán consideran que debe ser el empresario quien se haga cargo de esos costes, sin trasladarlo al precio final. 

El dilema ocurre cuando se hace negocio con esa tarifa adicional. "Hay que ajustar el límite entre lo adecuado y lo abusivo", añaden.

"Se debe reclamar cuando uno piensa que es una tasa abusiva", indica el bufete. Primero, hay que trasladar la disconformidad al dependiente y, si se cobra igualmente, solicitar la hoja de reclamaciones. 

Más casos de tasa COVID-19

No solo peluquerías, los casos ocurren en otros comercios: zapaterías, dentistas o talleres de coche. 

Una clienta de La Esmaltería en Madrid reservó un masaje relajante. Al ir a pagar, le dijeron que le cobrarían 2 euros más, de nuevo, la tarifa del coronavirus. Allí aplican ese precio a cada tratamiento de belleza. 

El diario 20 Minutos ha adelantado que, en una clínica odontológica de Palma de Mallorca, solo la tasa COVID-19 ascendía a los 50 euros. La clienta tenía una urgencia originada por una infección en la boca, aunque desistió de ir a ese centro. 

Telemadrid también se hacía eco de un recargo de 10 euros en un dentista de Vizcaya. La clienta aseguró que le cobraron esa cantidad por ponerle unos patucos de plástico y unos guantes de látex. Otra peluquería avisaba en la puerta de la tasa COVID-19: repartir los costes del material entre el establecimiento y los clientes. En este caso, eran 1,5 euros. 

Durán & Durán ya ha recibido numerosas consultas sobre la tasa COVID-19. Desde el despacho creen que esta comenzará a cobrarse en nuevos conceptos, más allá de los contratos por obra y servicios, como ocurre en la actualidad. 

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