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La curva de tipos en EE.UU. se ha invertido: esto es lo que opinan los expertos sobre cómo afectará a los mercados

Trader preocupado con las últimas caídas de Wall Street
Reuters
  • La curva de tipos invertida tiene la traducción de que la deuda a corto plazo produce menos que la deuda a largo plazo, que requiere que los inversores retengan su dinero durante un período prolongado.
  • En Estados Unidos, la curva de tipos de interés se ha invertido. Cuando la curva de rendimiento se invierte, muestra que los inversores están perdiendo confianza en las perspectivas de la economía.
  • Lo que potencialmente es más preocupante es cómo las empresas y los consumidores reaccionan a la curva de tipos invertida.

¿Se han encendido las alarmas en las economías desarrolladas y en los mercados? Esa es la pregunta que se hacen los inversores, después de que uno de los indicadores que más se observan para pronosticar una posible recesión se haya disparado hasta niveles preocupantes en las últimas fechas.

Esta señal se encuentra dentro del mercado de bonos, donde los inversores muestran lo seguros que se muestran sobre la economía por su nivel de demanda de deuda gubernamental de Estados Unidos.

A esto se le llama "curva de tipos". Normalmente, la deuda a corto plazo produce menos que la deuda a largo plazo, que requiere que los inversores retengan su dinero durante un período prolongado.

Sin embargo, una parte significativa de la misma se ha dado la vuelta en las últimas fechas por primera vez desde antes de la Gran Recesión del 2007. Parece ilógico. Los economistas lo llaman una curva "invertida".

Cuando los bonos a corto plazo pagan más que los de largo plazo, la curva de rendimiento se ha invertido. Y cuando la curva de rendimiento se invierte, muestra que los inversores están perdiendo confianza en las perspectivas de la economía.

Se enciende la luz roja

"Esta es una señal de que debemos tomarnos en serio la situación de los mercados", señala Frances Donald, estratega jefe de macroeconomía en Manulife Asset Management. "Sin embargo, es demasiado pronto para decir si se trata de un presagio de una recesión o un problema pasajero. Para que me sienta confiado al decir que esto predice una recesión, necesitaría verlo persistir durante al menos uno o dos meses”, añade.

Lo que potencialmente es más preocupante, opina el experto, es cómo las empresas y los consumidores reaccionan a la curva de tipos invertida. Si tuvieran que recortar la contratación o el gasto, eso podría desencadenar la profecía autocumplida que lleva a la recesión.

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Según Morgan Stanley, "unas condiciones financieras más blandas y bajos tipos de interés son factores positivos para las acciones", como ha plasmado Wall Street desde los mínimos marcados en 2018.

En este sentido, sobre la inversión de la curva, el banco de inversión norteamericano señala que “tiene implicaciones para las acciones, sobre todo porque hemos alcanzado la plena valoración”. Tal y como analiza, “menos rentabilidades son positivas sólo hasta un determinado punto, porque además de una política monetaria suave, también señalan una desaceleración del crecimiento”.

Así las cosas, el banco cree que el objetivo de la Fed no es el de invertir la curva de tipos, sino incentivar el crecimiento. “Pero en cualquier caso”, sostiene, “es lo que ha sucedido”, lo que puede confirmar su estimación de que “el crecimiento se frenará mucho más en 2019 de lo que espera el consenso”.

Por otro lado, los expertos de Berenberg consideran que la inversión de la curva de tipos la actualidad “es menos fiable” que años atrás, por la intervención que están tomando los bancos centrales en los últimos ejercicios al implementar sus planes QE. Asimismo, agregan que el retraso entre la inversión de la curva y las recesiones (entre uno y dos años) “genera información limitada sobre los riesgos inmediatos para la expansión del crecimiento”.
 

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