Cómo calcular tu patrimonio neto y por qué deberías conocerlo

Cómo calcular tu patrimonio neto y por qué deberías conocerlo

Hay varias cifras clave para conocer el estado de tu salud financiera. Cuánto dinero ahorras al mes o cuánto dinero tienes ahorrado son dos de las más habituales y están muy bien. Pero si quieres una imagen completa de tus finanzas personales necesitas sumar también el dato de tu patrimonio neto.

Tu patrimonio neto es un resumen de lo que tienes en realidad, de tus bienes menos tus deudas. Imagina que te vas del país y tienes que liquidar todas tus posesiones. Lo que consigas por ellas menos el valor de tus deudas será tu patrimonio. Es una cifra concreta que sirve para “entender tu situación financiera real y tu salud financiera”, explica Guillem Roig, cofundador de la comunidad financiera Balio.

Cómo calcular tu patrimonio neto

“Es un ejercicio simple. Consiste en hacer un listado de todos tus activos (inmuebles, acciones, fondos, dinero en cuenta corriente...) y restar todas tus deudas o pasivos (hipotecas, préstamos y otras deudas). El dinero resultante es tu patrimonio o riqueza neta”, explica Carlos Galán Rubio, autor de “Independízate de Papá Estado”.

Así, la fórmula para averiguar tu patrimonio neto es igual de sencilla:

Patrimonio Neto = Activos – Pasivos

Los activos son tus bienes y los pasivos tus deudas. Dentro de estos activos se puede diferenciar entre los activos líquidos y los ilíquidos o poco líquidos.

109 trucos sencillos, pero de gran impacto, para ahorrar mucho dinero cada día

Los primeros son los que se pueden transformar de forma inmediata en dinero, como el capital de una cuenta corriente (que ya es dinero), las inversiones como acciones, fondos de inversión y ETFS (la mayoría de inversiones salvo planes de pensiones y PPA) y todo lo que puedas vender de forma rápida. 

Los segundos son activos que tardarás en vender, como una casa, obras de arte o joyas, por poner algunos ejemplos.

Esta distinción permite tener mucho más clara la composición de tu patrimonio, explican en el curso “Finanzas Personales: Optimiza tu dinero en 5 pasos” de Balio. Además, el simple ejercicio de calcular tu patrimonio neto te obligará a tener que averiguar el valor actual de tu vivienda o de los cuadros que tienes en casa, por ejemplo. 

Por su parte, los pasivos son todas las deudas que acumulas. La hipoteca, el préstamo del coche, deuda de tarjetas de crédito e incluso el pago de impuestos, algo especialmente importante para los autónomos, precisa Guillem Roig. Y es que al final los impuestos no dejan de ser un dinero que debes a terceros, en este caso a Hacienda.

Por qué deberías conocer tu patrimonio neto

Hay varias razones para hacer este ejercicio. La principal, como citan ambos expertos, es conocer tu situación de partida desde un punto de vista patrimonial

La cantidad que ahorras cada mes te dará información sobre tus flujos de caja, tu patrimonio neto está mucho más vinculado con tu nivel de riqueza.

Hacer el cálculo te ayudará “a ver el impacto que tienen los préstamos, especialmente si no se usan para adquirir activos”, resalta Roig. Un ejemplo muy claro sería el préstamo personal para tus vacaciones, que solo es un número que se resta a tus activos, frente a una hipoteca. Cada cuota del préstamo que pagas suma.

Las 5 mejores aplicaciones de ahorro para controlar tus gastos al céntimo y ver cómo tu cuenta corriente crece mes a mes

En esta línea, también ayuda a entender que no todos los activos son iguales. Los hay que conservan y aumentan su valor, como tus inversiones e incluso una vivienda, y los que se deprecian. Esto es lo que ocurre, por ejemplo, con un coche. Cada vez que calcules tu patrimonio neto su valor será menor (salvo que sea un coche de coleccionista como inversión)

Esta es precisamente otra de las ventajas de hacer este ejercicio. Te obliga a averiguar cada cierto tiempo el valor real de tus bienes. Igual que ocurre con el primer presupuesto, si nunca lo has hecho te puedes llevar muchas sorpresas, sobre todo con bienes como joyas y obras de arte. 

Para Carlos Galán Rubio lo interesante no es tanto ese número en absoluto, sino su evolución. ¿Cada año consigues aumentarlo? ¿En qué porcentaje? ¿Gracias a qué lo estás consiguiendo? Sacar conclusiones de esto es clave para tener unas finanzas sanas”.

“Este es un ejercicio que deberíamos hacer, como mínimo una vez al año. Yo lo hago cada 31 de diciembre” finaliza el autor de “Independízate de Papá Estado”.

Te recomendamos