Nyla Hayes empezó a dibujar cuando tenía unos 4 años, y le encantaba.

Cuando cumplió 9 años, empezó a dibujar lo que ella llama Long Neckies, retratos dibujados de mujeres de diversos orígenes que tienen cuellos largos y estrechos. 

"Mi dinosaurio favorito era el Brontosaurio, y por aquel entonces me gustaban mucho los dinosaurios", explica Hayes, que ahora tiene 12 años. "Así que quise añadirlo a mis Long Neckies porque me pareció superguay".

Para Hayes, el cuello largo y grueso del dinosaurio representa algo poderoso y fuerte, y ella piensa en las mujeres de esa manera. 

"Y eso es básicamente lo que quiero mostrar con mis obras, lo hermosas, fuertes y poderosas que pueden ser las mujeres. Y no importa su cultura o su origen, todas las mujeres son bellas básicamente", afirma Hayes. 

Sus obras de arte se han hecho populares entre los entusiastas de los NFT, que están comprando obras de arte digital respaldadas por blockchain a un ritmo récord. 

La primera colección de Hayes, conocida como Long Neckie, salió a la venta el 10 de marzo. Incluía una colección de 75 piezas, 51 de las cuales se han vendido. Dibujó algunas de esas obras cuando tenía 9 años, y tiene previsto seguir ampliando esta colección cada año. 

El 27 de julio sacó a la venta su segunda y más amplia colección, Long Neckie Ladies. Incluía 3.333 retratos de mujeres, y "se agotó en horas", subraya Latoya, la madre de Hayes. Desde entonces, Nyla ha creado una contrapartida masculina conocida como Long Neckie Fellas. 

También fue la primera artista en tener una colección para TIMEPieces, una plataforma web3 de la revista Time para NFT. 

Hasta la fecha, sus obras de arte han ganado 1.394 ETH (siglas de Ethereum, un sistema de blockchain) en ventas primarias y secundarias, o unos 5,1 millones de euros según el precio de negociación del lunes, según los registros de transacciones en los mercados OpenSea y KnownOrigin. Hayes ha ganado 382 ETH (1,4 millones de euros) en ventas primarias antes de gastos como el pago a los desarrolladores y las tasas de gas.

2021 ha sido un buen año para creadores como Hayes. A medida que el interés en las criptodivisas se ha disparado, los volúmenes de negociación de NFT superaron el récord de 6.000 millones de dólares en el tercer trimestre, según NonFungible.com.

Pero algunos expertos, como el criptomillonario Mike Novogratz, han advertido que el boom no durará para siempre. Y otros que comparan las NFT con el arte físico dicen que los coleccionables digitales prosperan con una sensación artificial de escasez. 

En cuanto a la procedencia de las ideas creativas de Hayes, explica que se inspira tanto en el mundo real como en el digital. 

"Trato de inspirarme en casi todo, pero normalmente lo hago a partir de ciertos colores, o saco la mayor parte de mi inspiración de Google o Pinterest", apunta Hayes. "Pero quiero viajar por el mundo para poder verlo en persona. Y también puedo tener algo de inspiración de eso".

Cómo empezó todo

La familia de Hayes sabía que ella quería dedicarse al arte. Pero el mundo del arte tradicional tenía barreras de entrada. Averiguar cómo conseguir que el arte se exponga en una galería o incluso simplemente colgarlo en un sitio web y enviarlo puede ser todo un reto. 

"En aquel momento no teníamos suficiente dinero para hacer algo con mi arte", asegura Hayes. 

El tío de Hayes conocía su pasión y le sugirió que estudiara las NFT. Su padre y su hermano se sumaron a la idea y la ayudaron con el proceso técnico. 

Al principio, Hayes se limitaba a dibujar imágenes con una aplicación en su teléfono. Pero cuando empezó a entender más sobre las NFT, quiso encontrar formas de mejorar su trabajo. Empezó a utilizar un iPad, que le proporcionaba un lienzo más grande. A continuación, Hayes se descargó una aplicación de pintura llamada Procreate. 

Para su primera colección, Long Neckie, una vez terminado el arte, guardó las imágenes como JPEG, las transfirió a un ordenador y las subió para su acuñación en OpenSea. También ha utilizado KnownOrigin, otra plataforma NFT que está en la cadena de bloques Ethereum, para una de sus colecciones más pequeñas. 

Sus colecciones más grandes, como Long Neckie Ladies y Fellas, eran arte generativo. Para este proyecto, se asoció con desarrolladores como The Andi Rutz Group y el equipo de Cosmic Paws. 

Este proceso requería que Hayes pusiera en capas cada propiedad de la imagen dibujando rasgos como los ojos, la nariz y el pelo por separado. Cada elemento se guardaba y se enviaba a los desarrolladores, que luego creaban piezas aleatorias generadas por ordenador.