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Cómo se declaran los ingresos de alquileres como Airbnb en la declaración de la Renta

Resort playa vacaciones
Getty Images
  • Si tienes una vivienda o una habitación en alquiler en una plataforma como Airbnb, estás obligado a incluirlo en tu declaración de la Renta como cualquier alquiler de larga duración.
  • Los ingresos que recibas a través de la plataforma son considerados ganancias por Hacienda y están sometidos a tributación, como cualquier otro alquiler de vivienda.
  • Los anfitriones con rendimientos por alquileres de hasta 1.000 euros al año son los únicos contribuyentes exentos de la obligación de declarar estos ingresos.

La irrupción de plataformas de Airbnb o HomeAway no solo ha cambiado la forma de alojarse de toda una generación, sino que ha tenido consecuencias en el sector inmobiliario, el hotelero y el turístico. Del mismo modo que ha abaratado el alojamiento y ha abierto una vía de ingresos a quienes tienen habitaciones o viviendas vacías, ha marcado el punto álgido de un proceso de gentrificación que encarece los alquileres residenciales y despuebla los centros de las ciudades.

A pesar de que representa un fenómeno relativamente nuevo, las autoridades fiscales ya han adaptado su normativa para reflejar esta nueva fuente de ingresos. Así, las ganancias recibidas por alquilar una vivienda o una habitación en una plataforma de alojamiento informal tributan como cualquier otro alquiler, pero, a diferencia del arrendamiento de viviendas residenciales de larga duración, no disfrutan de la reducción del 60%, dado que se considera alquiler por temporadas.

También hay que tener en cuenta, aunque no se relacione directamente con la declaración de la Renta, que es necesario registrarse como anfitrión en las Consejerías o Registros de Turismo en 7 comunidades autónomas. Se trata de Andalucía, Asturias, Baleares, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunitat Valenciana y Navarra.

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Obligaciones fiscales de los anfitriones de Airbnb

La Agencia Tributaria cuenta con los datos de los anfitriones de este tipo de plataformas y en la campaña del año pasado, envió 136.000 avisos a contribuyentes para advertirles de que tenían que incluir sus ingresos en la Declaración de la Renta.

En caso de que no figuren en tu borrador, debes incluir en la categoría de rendimiento de capital inmobiliario las rentas que recibes por el alquiler a través de Airbnb.

De esta obligación, solo están exentas aquellas personas que reciban unos ingresos anuales por este tipo de arrendamiento que no superen los 1.000 euros. Este límite se aplica a cualquier tipo de contribuyente independientemente de su edad pero, como asegura la guía de tributación publicada por Airbnb y la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF), la obligación de declarar estos ingresos no quiere decir necesariamente que se terminen pagando impuestos netos.

Gastos que puedes deducir total o parcialmente

Esto es posible porque este tipo de alquiler, al igual que todos los de tipo vacacional o por temporadas, disfruta de deducciones, exenciones y reducciones sobre los gastos vinculados con su actividad. Así, de forma general, puedes deducir todos los gastos necesarios para el alquiler, siempre que los puedas justificar con un recibo o similar. Se trata de:

  • La comisión que cobra la plataforma por gestionar la reserva.
  • Los gastos de limpieza del inmueble o habitación.
  • Los gastos de lavandería de ropa de cama y de baño utilizada por los huéspedes.
  • Las reparaciones de elementos rotos o dañados por los huéspedes.
  • Cualquier otro gasto que se pueda vincular directa e inequívocamente con la actividad de arrendamiento.

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También hay gastos prorrateables, que están relacionados con la vivienda que se alquila pero solo se pueden imputar parcialmente a la actividad de alquiler, como en los casos en los que se arrienda solo una habitación pero no toda el inmueble o solo se alquila parte del año. En este caso, es necesario prorratear la superficie de la vivienda o los días del año que se ceden a la actividad de alquiler en estos casos:

  • Impuestos vinculados a la vivienda, como la tasa municipal de basuras o el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI).
  • Gastos de comunidad de vecinos.
  • Suministros básicos de la vivienda, como electricidad, agua corriente, conexión a internet y gas, si lo hubiese.
  • Amortización del 3% del valor catastral o de adquisición del inmueble, restando la parte del suelo, o del 10% del valor de compra del mobiliario o de las instalaciones.
  • Reparaciones o intereses que se generan por préstamos para la compra de la vivienda, siempre que no superen los ingresos que se reciben. Si se supera esa cantidad, Airbnb y la Aedaf recomiendan distribuir esta deducción en las declaraciones de los 4 años siguientes.

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