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Cómo ejercitar la paciencia y evitar perder los nervios con tus hijos tras 2 meses confinado con ellos

Cómo desarrollar la paciencia y evitar perder la paciencia confinamiento con niños
Caitlin Ochs/Reuters
  • Las medidas de confinamiento y aislamiento social están repercutiendo en la salud mental de los ciudadanos.
  • Algunos estudios ya apuntan a que tanto adultos como menores están experimentando estrés, ansiedad o angustia.
  • Una sobrecarga emocional que está llevando a muchas familias al límite tras dos meses confinados pasando prácticamente todo el día juntos. Lo que ha hecho que muchos progenitores consideren que están más irascibles y pierden los nervios con más facilidad.
  • Para fomentar tu paciencia, aquí hay 6 consejos de 2 psicólogos que te ayudarán a estar más calmado y no perder los papeles con tus hijos.
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Corren malos tiempos para la tranquilidad mental.

Dos meses de confinamiento, trabajando en el mismo lugar que descansas, ocio reducido e incertidumbre en el futuro. Todo ello puede haber hecho que tu ansiedad esté disparada o tu carácter más irascible de lo normal.

Si a ese cóctel le añades que todo este tiempo encerrado en casa lo has tenido que pasar con tus hijos es de esperar que hayas notado que perder la paciencia con ellos se ha vuelto más frecuente de lo que te gustaría.

Aunque poco a poco las medidas de bloqueo se van flexibilizando y con ello aumentan las posibilidades de movimiento, lo cierto es que aún queda mucho para retomar la normalidad, como la vuelta a la oficina o los colegios. Mientras los efectos del brote y de las medidas de aislamiento social están teniendo ya su impacto en la salud mental de los ciudadanos.

En nuestro país, uno de cada 5 españoles está pasando por un nivel alto de depresión, según las conclusiones de un estudio elaborado por la universidad Complutense de Madrid publicadas por Vice. Como apuntan estas, entre los síntomas que están experimentando una gran parte de los españoles a consecuencia del COVID-19 incluyen estrés, angustia, ansiedad e insomnio.

Secuelas emocionales del confinamiento que también tienen su reflejo en los menores.

Como publicaba un reciente estudio elaborado por Save The Children sobre 6.000 menores y familias en 5 países incluido España, prácticamente uno de cada 4 niños sufre ansiedad por el aislamiento social, con "el riesgo de sufrir trastornos psicológicos permanentes, incluida la depresión."

Como revela la ONG, "la falta de juegos al aire libre, así como el estrés prolongado, el aburrimiento y el distanciamiento social pueden provocar en los niños y niñas problemas de salud mental."

Con menores y adultos sintiendo inquietud, angustia y ansiedad es normal que muchas familias perciban que están experimentando más dificultades en la convivencia, con progenitores más irritables y fuera de sí de lo habitual.

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"Antes los padres trabajaban fuera mientras los niños estaban en el colegio, por lo que había una desconexión horaria que daba un poco de margen que ahora no se da, y están casi 24 horas pegados unos con otros como en un gran hermano donde todas las emociones se intensifican, con lo cual a lo largo de los días la paciencia va cediendo", reflexiona Carlos Alvarado psicólogo del Instituto de Formación,Tratamiento en Terapia Familiar Sistémica y Adicciones (ITAD).

"Perder los papeles en algún momento bajo esta situación ha sido totalmente inevitable" considera por su parte la psicóloga clínica Bárbara Zapico.

Lo primero es entender que ellos también lo están pasando mal

En opinión de Zapico hay que entender que no es lo mismo una socialización adulta o adolescente que en menores donde el contacto físico y el movimiento es más necesario. Por ello "lo llevaban un poco peor, necesitaban salir, correr, desfogarse, y estaban un poco más nerviosos", considera. 

Incluso algunos niños más pequeños pueden estar experimentando "conductas de regresión" en las que muestren más miedos, puedan volver a hacerse pis encima... remarca la psicóloga.

Todo ello con la dificultad que enfrentan los niños pequeños a la hora de identificar las emociones.

"Cuando eres más pequeño cuesta más, se están desarrollando a nivel intelectual y emocional, entonces ya no es solo que demanden atención, es que ellos perciben 'no sé qué me pasa pues lo que hago es que me enfado, grito, pero lo que sucede es que estoy triste'" ejemplifica Zapico.

Una situación compleja que tiene su reflejo en los padres.

"Es una saturación muy grande y ha habido muchísimos ataques de ansiedad", afirma la psicóloga.

A esto se le suma todo el tiempo transcurrido.

"Al principio creo que había un factor de cohesión, estábamos muy preocupados, asustados y había más sensación de grupo, pero pasan los días, las semanas, los meses y la paciencia va bajando", comenta Alvarado.

Afortunadamente es posible llevar a cabo una serie de acciones encaminadas a reducir esta sobrecarga emocional.

Aquí tienes 6 estrategias que pueden ayudarte a a ejercitar tu paciencia y no perder los nervios con tus hijos durante el tiempo que quede hasta volver a la "nueva normalidad".

Establece rutinas

Niños en plena cuarentena
Gettyimages

Establecer rutinas y horarios es uno de los consejos más habituales dados por los especialistas a la hora de enfrentar el confinamiento. 

Ayudará tanto a reducir la angustia del encierro como a gestionar mejor el trabajo desde casa.

Asimismo puede ser eficaz en tu relación con tus hijos ayudando a que ellos también puedan estar más centrados.

"Los niños necesitan rutinas, en el colegio tienen una figura de autoridad que en todo momento les está diciendo qué tienen que hacer, y no es raro por ello que ahora estén más demandantes" comenta Zapico.

Establece horarios cerrados para tareas escolares, para comer, para el ocio e intenta que se cumplan. Si además haces coincidir tu jornada laboral con un momento en el que estén más entretenidos es posible que puedas con ello minimizar las interrupciones que ahora te sacan de quicio.

Expresa tus emociones y permite conocer cómo te sientes

Familia durante el confinamiento
Reuters

"Hablar sobre emociones es muy importante", explica Zapico, mucho más que intentar cortar por lo seco un posible enfado y hacer como que ya no está pasando nada, asegura.

En su opinión esta pérdida de papeles frecuente con los niños se debe a que "muchas veces descargas sobre el primero que pasa tus sentimientos". 

Algo que ayuda a minimizar eso  es "verbalizar los miedos y las emociones" afirma.

Para facilitar este proceso, Zapico recomienda hacer lo que denomina un diario emocional, donde todos los días los miembros de la familia "compartan juntos cómo se han sentido a lo largo del día". Permite ayudar a entenderse y con ellos gestionar las emociones mejor.

Si necesitas adaptarlo a niños más pequeños puedes probar a dibujar caritas que expresen esos sentimientos, según recomienda la psicóloga.

Dedica tiempo para ti mismo

Madrileños toman el sol en las terrazas de sus pisos durante el confinamiento
Reuters

"Es clave que los padres intenten fomentar o favorecer un tiempo para ellos solos. Claro que las familias divorciadas o monoparentales lo tienen más complicado pero necesitan buscar esos momentos a solas para desconectar de las obligaciones de casa, de trabajo, de los niños de lo que sea", afirma Zapico.

Una opinión también compartida por Alvarado. 

"Debería asegurarse un espacio individual en el que relajarse y distenderse de todo lo que ha pasado, en el que la persona vuelve a ser solo ella, de lo contrafio todo es rol, rol y tarea, tarea", advierte.
 

Pasa tiempo con los demás

Terrazas COVID
Terrazas abiertas en Colonia (Alemania) durante la pandemia de coronavirus Reuters

"Un factor de prevención [de la ansiedad] muy importante es la sociabilización", remarca Zapico, aconsejando aprovechar las nuevas fases para relacionarse en la medida de lo posible con otras personas.

"Si estoy con gente reduzco el estar pensando en mis problemas o puedo compartirlos", lo que favorece un sentimiento de liberación de estrés, considera.

Haz deporte y practica técnicas de relajación

Niña haciendo ejercicio
Getty Images

Zapico recomienda realizar "respiraciones sencillas y tranquilas en esos momentos en los que estás sintiendo que te descontrolas", lo que puede ayudar a calmarte. 

Igualmente aconseja practicar de manera diaria estos ejercicios de respiraciones conscientes para poder controlar los niveles de tensión o estrés.

Técnicas más específicas de mindfulness o  meditación, pueden ser también beneficiosas bajo su opinión.

Por supuesto practicar ejercicio o alguna actividad física también te ayudará a "regular el nivel de activación o ansiedad", añade.

Evita el sentimiento de culpa entendiendo que no puedes llegar a todo

Familia confinada en su cada con motivo de la cuarentena por coronavirus.
Reuters

“Es mejor cambiar el sentimiento de culpa por el de responsabilidad", considera Alvarado ante cómo afrontar que se han perdido los papeles y se ha estado fuera de sí.

"Es decir si me he equivocado, asumo mi error, responsablemente me acerco a mis hijos y les pido perdón, corregimos y de manera responsable también comunico lo que me hubiera gustado que hubiera ocurrido. Eso es mejor que centrarse en un sentimiento de culpa que no permite avanzar", incide.

Ambos psicólogos apuntan a la importancia de saber pedir disculpas si consideras que has estado fuera de tono con tus hijos.

"En este tipo de discusión donde explicas lo que querías y te excusas por las formas, se crean nuevos vínculos y además los hijos aprenden que cuando alguien se equivoca hay que pedir perdón", subraya Alvarado.

No obstante los expertos enfatizan la necesidad de entender que es un momento excepcional, en el que no se puede pretender llegar a todo ni gestionar las situaciones como antes del confinamiento. Es decir, toca adaptarse al nuevo escenario.

"Hay que entender que es una situación nueva a la que hay que adaptarse y seguir adelante", no intentar comparar o mantener nuestra vida igual a como lo era antes de la pandemia, considera el psicólogo.

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