Cómo planificar tus finanzas cuando tienes varios horizontes temporales

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  • A lo largo de nuestra vida, nuestros objetivos financieros van cambiando, pero en todos ellos es importante ahorrar.
  • En general, todos los objetivos tienen su horizonte temporal, que se resumen en corto, medio y largo plazo.
  • Dependiendo de tus necesidades y, sobre todo, de cuándo necesites el dinero, tendrás que gestionar tus finanzas de una u otra forma.
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Todos, en mayor o menor medida, aspiramos a alcanzar un cierto nivel de independencia financiera. Pero, para ello, es necesaria mucha disciplina, constancia y esfuerzo. A lo largo de tu vida, tendrás múltiples objetivos que irás cumpliendo conforme vayas atravesando por etapas y experiencias vitales, algunas de las cuales no tendrán que ver entre ellas.

Por eso, a la hora de planificar tus finanzas personales, tienes que tener en cuenta que tus objetivos financieros van cambiando y que, además, se van ajustando a diferentes horizontes temporales. Por eso, vamos a hacer un pequeño análisis de cómo planificar tus finanzas cuando tienes varios objetivos diferentes.

Los objetivos en función del horizonte temporal

El primer paso es conocer tus objetivos y diferenciarlos en función de su horizonte temporal. La mayoría de las familias tendrán objetivos a corto, medio y largo plazo, que deberán ser establecidos de forma correcta:

  • Los objetivos a corto plazo son aquellos que se van a satisfacer, previsiblemente, en menos de un año: las vacaciones de verano, el pago de los impuestos, el mantenimiento del coche, los estudios de los niños, etc. Son objetivos de los que conocemos su cuantía de forma más o menos exacta, de manera que pueden ser perfectamente cuantificables.
  • Los objetivos a medio plazo son aquellos que tendrán lugar en un horizonte de entre 1 y 5 años. Normalmente, todavía no conocemos con exactitud qué gastos serán, pero al menos sí sabemos que se van a producir con mayor o menor intensidad. Algunos de ellos son el cambio de un coche por otro, el nacimiento de un hijo o el cambio de casa, entre otros.
  • Los objetivos a largo plazo suelen tener lugar en horizontes temporales mucho más extensos, superiores a los cinco años. Son gastos de los que todavía ni siquiera sabes si se producirán, pero al menos es conveniente ir ahorrando por si llegase el momento. Los más habituales tienen que ver con gastos de nuestros hijos, como sus estudios, su boda, la ayuda de la compra de una casa, etc. E, incluso, y por qué no, tu libertad financiera.

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Cómo planificar tus finanzas cuando tienes varios objetivos

Una vez hayas definido tus objetivos de acuerdo a tu horizonte temporal, hay que darles forma y tratar de establecer algún mecanismo para gestionarlos de forma adecuada. Estos son algunos consejos que puedes seguir para llevarlos a cabo.

Establecer un fondo de emergencia

Es la madre del cordero de todos los buenos ahorradores. Los fondos de emergencia son claves para cualquier horizonte temporal y para cualquier ahorrador, porque cualquier gasto imprevisto puede darse en cualquier etapa, y siempre hay que lidiar con él. 

De hecho, un gasto que considerábamos a medio plazo puede acabar convirtiéndose en un gasto a corto plazo. Por ejemplo, si el vehículo se estropea, quizá haya que cambiarlo antes de tiempo, para lo cual es necesario disponer de un cierto nivel de ahorro que se puede garantizar a través de un fondo de emergencia.

Para ello, lo mejor es ir aportando cantidades mensuales de manera periódica a una cuenta de difícil acceso para que no haya tentaciones de sacar el dinero antes de tiempo. A partir de ahí, la cantidad que necesitas para imprevistos dependerá del nivel de seguridad que busques.

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Tus huchas, un gran aliado

En la actualidad, la inmensa mayoría de bancos tienen un servicio conocido como “Mis Huchas”, que básicamente viene a ser una cuenta diferente de la habitual donde se tienen domiciliada la nómina y los recibos, y que se utiliza a modo de cuenta de ahorro. 

A través de ellas, cualquier persona puede establecer un objetivo, su cuantía y el horizonte temporal que se necesita para alcanzarlo. El banco calcula de forma automática el ahorro mensual, y el cliente puede ir realizando aportaciones periódicas de forma automática.

De esta manera, el ahorrador dispondrá de una o varias cuentas donde ir aportando fondos para lograr los objetivos. Además, este servicio se puede ir regulando de acuerdo a nuestras necesidades y circunstancias.

Establece un presupuesto

Los presupuestos son la mejor herramienta para controlar tus ingresos y gastos. Gracias a ellos, podrás conocer de antemano cuál es la partida en la que se te va la mayor parte del dinero, qué rúbricas son necesarias y cuáles son prescindibles y cuál es nuestra principal fuente de ingresos.

De este modo, tendrás a tu disposición toda la información necesaria para tomar una decisión fundamentada sobre tus finanzas personales. Y, además, podrás saber qué gastos se corresponden con el corto, medio y largo plazo.

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Tus deudas también dependen de tus horizontes temporales

La gestión de las finanzas personales tiene un gran enemigo: las deudas. No todas son iguales, ya que algunas son más perjudiciales que otras, pero lo cierto es que hay que evitarlas al máximo posible. 

Por eso, cuando planifiques tus finanzas personales, tienes que tener en cuenta cuál es el horizonte temporal de tus deudas. No es lo mismo tu hipoteca, que probablemente financiará la compra de tu casa a 30 ó 40 años, que el préstamo para la compra de tu coche, que se amortiza en 4 años o menos.

Es mejor que vayas liberando las deudas que venzan a más corto plazo y, por supuesto, que no las sustituyas por nuevas deudas. De este modo, tendrás un buen colchón para ir amortizando las deudas a más largo plazo y así sucesivamente. Frente al círculo vicioso que provocan las deudas, este es un círculo virtuoso que permite ir amortizándolas para liberar mayor renta disponible a largo plazo.

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