Pasar al contenido principal

Cómo preparar tu jubilación sin invertir en planes de pensiones: fondos de inversión y vivienda

Alternativas a los planes de pensiones
Getty Images
  • Llega el momento de planificar tu jubilación y, posiblemente, lo primero que se te viene a la cabeza son los planes de pensiones.
  • Sin embargo, hay muchas otras alternativas para comenzar a ahorrar, que incluso pueden ser más atractivas.
  • ¿Sabías, por ejemplo, que tu vivienda en propiedad puede ser la mejor opción si piensas en tu jubilación?

Cuando planificas tu jubilación, posiblemente lo primero que se te venga a la cabeza son los planes de pensiones. Al fin y al cabo, en teoría es el instrumento idóneo para hacerlo, pues no podemos retirar el capital hasta que llegue el momento del retiro, como si de la pensión pública se tratase.

Leer más: 10 claves para entender cómo funcionan los planes de pensiones

Sin embargo, los planes de pensiones no son el único producto para preparar tu jubilación. Existen otras alternativas igualmente válidas o incluso mejores para generar las rentas necesarias para disfrutar de una jubilación dorada. Estas son algunas de ellas.

Fondos de inversión

Ahorro para la jubilación
Getty Images

Ante la perspectiva de unos tipos de interés negativos que parece que van a perdurar en el tiempo, cada vez son más los españoles que se fijan en los fondos de inversión para colocar sus ahorros. Su liquidez, su flexibilidad y su atractivo fiscal son alguno de los factores más importantes.

Fiscalidad

Frente a los planes de pensiones, los fondos de inversión tienen un tratamiento fiscal más favorable cuando se decide retirar el capital. De hecho, solo hay que tributar por las plusvalías obtenidas por el fondo, a diferencia de los planes de pensiones, donde hay que tributar por la totalidad de la renta a unos tipos más elevados.

Tramos del IRPF Trabajo

Tramos del IRPF Ahorro

Desde

Hasta

Tipo

Desde

Hasta

Tipo

0 €

12.450 €

19 %

0 €

6.000 €

19 %

12.450 €

20.200 €

24 %

6.000 €

50.000 €

21 %

20.200 €

35.200 €

30 %

Más de 50.000 €

 

23 %

35.200 €

60.000 €

37 %

     

Más de 60.000 €

 

45 %

     

La diferencia puede ser sustancial. Imagina que tienes en un plan de pensiones 120.000 € y que te jubilas. Tendrás que tributar al tipo marginal del 45% si decides retirarlo todo de golpe, independientemente de la plusvalía obtenida. En cambio, en un fondo de inversión con un capital de 120.000 €, tan solo tendrás que tributar al 23 % por la plusvalía, sin tener en cuenta el capital inicial.

Eso sí, hay que tener en cuenta que las aportaciones realizadas al plan de pensiones habían sido previamente deducibles en el IRPF (aunque las plusvalías no lo son).

Leer más: Por qué es mejor invertir tu dinero en lugar de guardarlo en el banco

Rentas a través de los dividendos

Además, en el caso de los fondos de inversión, existe una posibilidad adicional: que el propio fondo de inversión genere rentas suficientes para nuestra jubilación a través de los dividendos. Existen los llamados fondos de reparto que distribuyen dividendos obtenidos por el fondo entre los partícipes, además de la propia revalorización del fondo. 

Eso sí, cada uno debería valorar si la renta obtenida por esta vía es suficiente para complementar su pensión pública.

Inversión en vivienda

Qué son las cargas de la vivienda y cómo puedes consultarlas
Rawpixel / Getty Images

Casi el 80% de los españoles tienen su vivienda en propiedad. Y aunque muchos expertos han advertido de la mala estrategia que supone, especialmente como vehículo de inversión, lo cierto es que no es tan mala opción, al menos si estamos pensando en nuestra jubilación.

Y ya no solo porque la vivienda en propiedad puede ser una buena opción de obtención de rentas con el alquiler, que también, sino porque la legislación española contempla una serie de alternativas para que sea todavía más atractiva.

La hipoteca inversa

Una de estas posibilidades es la hipoteca inversa, una operación financiera especialmente diseñada para mayores de 65 años y personas dependientes, con la que se puede convertir a dinero el valor patrimonial que representa la propiedad de su vivienda, sin perder la titularidad. 

La renta percibida dependerá del valor de la vivienda y la edad del solicitante del producto financiero y el plazo podrá ser elegido por la persona: vitalicia, temporal o de disposición única. De este modo, nuestra vivienda en propiedad actúa como un elemento de obtención de rentas, sin que tengamos que renunciar a vivir en ella. 

Leer más: Aprende a invertir tu dinero y batir a la inflación

Eso sí, habrá que tener cuidado, porque en el momento de nuestro fallecimiento, serán nuestros herederos quienes recibirán tanto la propiedad de la vivienda como la deuda anexa.

Nuda propiedad

La nuda propiedad es una fórmula incipiente para convertir tu vivienda en una renta. En ella, se vende la propiedad de la vivienda a otra persona, llamado nudo propietario, que cede su uso y disfrute al antiguo propietario hasta su fallecimiento. En ese momento, el nudo propietario recuperará la propiedad plena una vez extinguido el usufructo.

Gracias a esta fórmula, vendemos nuestra vivienda en propiedad y obtenemos de esta manera el valor total del inmueble sin renunciar a vivir en ella. Evidentemente, ya no somos propietarios de la casa, de modo que no podemos dejársela en herencia a nuestros hijos.

Venta con alquiler garantizado

Otra opción, también relativamente reciente en nuestro país y similar al anterior, es la venta con alquiler garantizado. Como su propio nombre indica, se trata de una fórmula en la cual el propietario vende la vivienda a otra persona y esta, al mismo tiempo, se la alquila a la primera. De este modo, se puede vender la vivienda sin renunciar a su disfrute.

La diferencia con la nuda propiedad es que tenemos que pagar una renta por vivir en ella, pero normalmente el precio de venta de la vivienda es más alto en este segundo caso. 

Estas son algunas alternativas a los planes de pensiones, pero no son las únicas. Existen muchas opciones para ahorrar e invertir de cara a tu jubilación. Y tú, ¿has pensado ya cómo quieres jubilarte?

Y además