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Toronto se gasta 31 millones de dólares en deshacerse de la invasión de mapaches: esta es la razón por la que les ha salido tan caro

  • Los mapaches pueden digerir casi cualquier cosa, y su principal alimento en las ciudades son los montones de basura que se acumulan en las casas. 
  • Son muy inteligentes, y gracias casi a su propia biología son capaces de desafiar los numerosos sistemas de prevención que los humanos han desarrollado para evitar su abastecimiento. 
  • En el año 2016, Toronto se gastó cerca de 31 millones de dólares en intentar frenar esta invasión de mapaches, pero sus esfuerzos no han frenado la expansión del animal.

Esta es la transcripción del vídeo

Narrador: En 2016, Toronto gastó 31 millones de dólares para defenderse de una invasión de mapaches. Esas criaturas enmascaradas estaban por todas partes, defecando en los porches, deteniendo el tráfico e infestando los techos, y no solo se están apoderando de Toronto. Los informes de vandalismo por mapaches han plagado ciudades como Portland, Chicago y Nueva York, y como ya saben las ciudades llenas de mapaches, no se puede detenerlos.

Entre los años 30 y 80, la población de mapaches estadounidenses se multiplicó por veinte y sigue siendo reforzándose. De 2014 a 2015, las quejas por los mapaches en Brooklyn casi de duplicaron, así que, ¿Cómo es que estos bandidos enmascarados llegaron a las grandes ciudades?

Bueno, para empezar, pueden digerir cualquier cosa, desde el pescado y las bellotas del bosque hasta la comida para perros y la pizza de la calle, y al igual que los seres humanos, los mapaches suelen preferir la pizza, razón por la cual van del bosque a una ciudad en cuanto pueden. En Brooklyn, por ejemplo, los mapaches capturados a veces son reubicados en el Parque Prospect y e en los bosques cercanos, pero los biólogos de la vida silvestre informan que a menudo suelen volver a las calles de la ciudad repletas de basureros. Es casi imposible detenerlos, como descubrió la ciudad de Toronto después de gastar millones en contenedores de basura a prueba de mapaches. A diferencia de los contenedores tradicionales, las tapas tenían cierres especiales, que se abren cuando el brazo de un cambio de basura lo da la vuelta. De hecho, un año después, una empresa de control de la vida salvaje informó que el trabajo en relación con los mapaches se había duplicado.

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Finalmente, un espabilado mapache fue pillado por la cámara rompiendo estos nuevos contenedores. ¿Cómo se burló de toda una ciudad? Bueno, estudio tras estudios ha revelado que los mapaches son considerablemente más inteligentes que una criatura media de tamaño mediano. Resulta que los cerebros de los mapaches tienen más neuronas en sus cerebros que otros animales del mismo tamaño.

De hecho, tienen la misma densidad neuronal que los primates, que son notoriamente más inteligentes, y sus inteligentes cerebros ayudan a explicar por qué los mapaches pueden abrir cerraduras complejas, resolver rompecabezas con facilidad e incluso encontrar soluciones a problemas que los científicos no habían pensado. Añádele a eso manos ultrasensibles… mejor dicho patas, que tienen cuatro veces más receptores sensoriales que sus pies. Esto les ayuda a sentir texturas sutiles como las tapas especiales de los cubos de basura de Toronto e incluso abrir cerraduras sin mirar. Y, desafortunadamente para nosotros, ahuyentarlos es una tontería.

Los estudios demuestran que después del “desalojo” masivo, las poblaciones tienden a volver a los niveles previos en un año. Después de todo, las hembras pueden empezar a dar a luz a la edad de un año y pueden tener hasta ocho crías en un solo año. Esta rápida reproducción es también la razón por la que los expertos dicen que los sacrificios masivos no son una solución a largo plazo. Y aunque son muy monos, el daño que pueden causar no lo es. Cuando los mapaches anidan en los edificios, pueden destruir el aislamiento, masticar cables y hacer agujeros en las paredes, y puede costarle cientos o incluido miles de dólares reparar ese tipo de daños. Un mapache incluso fue sorprendido destruyendo más de 3.000 dólares en obras de arte, y el simple hecho de moverlas puede costar entre 300 y 500 dólares cada una.

Además, las heces que dejan detrás pueden contener lombrices y otros parásitos, que pueden entrar en tus pulmones al respirar o que el olor sea detectado por tus mascotas. Pero aún, los mapaches pueden transmitir enfermedades como el moquillo canino y, en raras ocasiones, la rabia. Así que es comprensible que las ciudades estén tratando de encontrar alguna manera, de cualquier manera, de gestionarlo.

Un hombre de la TV: No puedo hacer nada al respecto, solo ahuyentarlos. Ellos vuelven.

Narrador: Si no hay nada más, es una lección aprendida. Puede que hayamos construido las ciudades, pero no necesariamente las gobernamos.

 

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