Pasar al contenido principal

Cómo tributan los planes de ahorro en la declaración de la Renta

Una pareja joven revisa sus cuentas
Una pareja joven revisa sus cuentas Getty Images
  • Los intereses que generan los planes de ahorro se consideran rendimientos del capital mobiliario y es necesario incluirlos en la declaración de la Renta.
  • Las retenciones que se aplican a estos ingresos son las mismas que para otros productos financieros, de entre un 19% y un 23% dependiendo de su cuantía.
  • Hay dos tipos de planes de ahorro a 5 años, SIALP y CIALP, con distintas condiciones a partir de los 5 años de la primera aportación.

A partir de cierta edad, acumular una base de ahorros e intentar rentabilizarlos se convierte en una prioridad para muchas personas. Algunos optan por invertir en activos inmobiliarios, otros apuestan por poner su dinero en bolsa o acudir a su banco para buscar un producto financiero que se adapte a su perfil de riesgo y a su nivel de ingresos.

Los planes de ahorro ofrecen una alternativa interesante para aquellos que intentan construir y aumentar un capital a medio plazo, especialmente por la baja rentabilidad que ofrecen otros productos similares, como depósitos bancarios o cuentas remuneradas. Al mismo tiempo, suponen una forma de ahorro más inminente que los planes de pensiones, en los que no siempre es rentable rescatar tu inversión antes de tiempo.

Leer más: Cuáles son las rentas exentas de tributación que no tienes que incluir en la declaración de la Renta 2018

Cómo tributan los planes de ahorro

En España, el formato más conocido para estos productos son los Planes de Ahorro 5, que permiten que ahorradores de perfil más conservador y con un nivel de fondos más modesto inmovilicen una cantidad durante 5 años para conseguir rentabilidad sin arriesgar su inversión, dado que garantizan la devolución de un mínimo del 85%. 

Existen dos formatos de estos planes, dependiendo del producto al que se vinculen. Así, las Cuentas Individuales de Ahorro a Largo Plazo (CIALP) se formalizan mediante un depósito bancario con una cuenta en la que se integran los intereses que se van generando, mientras que los Seguros Individuales de Vida o Ahorro a Largo Plazo (SIALP) se contratan a través de una aseguradora.

A diferencia de los planes de pensiones, que fijan un límite a las aportaciones anuales de 8.000 euros o el 30 % del rendimiento neto del trabajo y de actividades económicas, los planes de ahorro establecen un tope de 5.000 euros anuales, que es importante a partir del quinto año desde la primera aportación.

Leer más: Ahorro e inversión: así te afectan las decisiones del BCE

Así, antes de los primeros 5 años, las ganancias que aporten los planes de ahorro están sujetas a un gravamen del 19% de IRPF por los primeros 6.000 euros recibidos, un 21% hasta 50.000 euros y un 23% a partir de esa cantidad, que tributan como rendimientos del capital mobiliario.

Pasado ese plazo, solo las aportaciones que superen los 5.000 euros al año deberán someterse a esos porcentajes de IRPF, ya que por debajo de esa cantidad, las rentas están exentas. 

Y además