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Las compañías se alejan de los objetivos de deforestación cero en 2020 mientras las instituciones financieras ignoran el problema, según un informe

Deforestación en Bom Retiro, el Amazonas de Brasil
Deforestación en Bom Retiro, el Amazonas de Brasil Reuters
  • El 40% de las compañías cuya cadena de suministro tiene un gran impacto en la deforestación no ponen en marcha iniciativas ni políticas para reducir este riesgo.
  • Amazon y la firma de lujo Capri Holdings (dueña de Versace y Michael Kors) se encuentran entre las 140 empresas que carecen de compromisos en este sentido, según el informe Forest 500 2019.
  • El 70% de las instituciones financieras ignoran el problema, entre ellas gigantes como BlackRock, Vanguard, State Street o Fidelity Investment.
  • Más de una veintena de empresas, entre ellas Nike, el dueño de Lild, Schwarz Group, y Restaurant Brands International, propietario de Burger King y Tim Hortons, han fortalecido su compromiso contra la deforestación.
  • Aun así, tan sólo seis compañías siguen adelante para alcanzar la deforestación cero, entre ellas Yum! Brands, dueña de KFC, Pizza Hut y Taco Bell, o Neste Oil.
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La deforestación está todavía lejos de ser un preocupación para las empresas. El 40% de las compañías cuya cadena de suministro tiene un mayor impacto en la deforestación no ponen en marcha iniciativas ni tampoco políticas para reducir este riesgo. Así lo confirma el informe Forest 500 2019, que ha realizado un seguimiento de hasta 500 empresas e instituciones financieras para monitorizar su compromiso con el fin de la deforestación tanto en sus operaciones como en su cadena de suministro. 

Amazon, la firma de lujo Capri Holdings, dueña de Versace o Michael Kors o la cadena de supermercados holandesa Spar se encuentran entre las 140 empresas que carecen de compromisos para evitar la destrucción de los entornos naturales, según el informe. 

Peor situación es la de las instituciones financieras, y es que el 70% de los 150 bancos analizados no ha hecho ningún esfuerzo en esta materia. Entre las que ignoran el problema de la destrucción de hábitats naturales figuran nombres de gigantes como BlackRock, Vanguard, State Street o Fidelity Investment.

Además, resulta curioso que otras 157 empresas que se habían comprometido a reducir la deforestación en 2020 o antes, se desprendieron de esta responsabilidad. En paralelo, otras 18, entre las que se encuentra Nestlé, eliminaron la fecha límite sin poner otra en su lugar y, de la mano, hasta 210 compañías no informaron sobre cómo ha avanzado el proceso, entre ellas gigantes como Unilever, McDonad's, Nike o el dueño de Vans, VF Corporation.

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En este sentido, el informe recoge que Gap, Starbucks o Adidas se encuentran entre esa quinta parte de corporaciones que se han comprometido a reducir su impacto en la destrucción de bosques pero sólo en lo que respecta a una de las materias primas. 

Y parece que hay algunos rayos de esperanza. El informe destaca que 25 empresas, entre ellas Nike, el dueño de Lild, Schwarz Group, y Restaurant Brands International, propietario de Burger King y Tim Hortons, han fortalecido su compromiso contra la deforestación en el proceso de producción de aceite de palma, soja, madera, papel y celulosa, carne y cuero. 

Aun así, han sido tan sólo seis siguen adelante en firme para alcanzar la deforestación cero, entre ellas Yum! Brands, dueña de KFC, Pizza Hut  y Taco Bell, o Neste Oil.

Las mejores prácticas: de Kellogg's a Nestlé o Ikea

Algunas empresas lo están haciendo bien o, al menos, menos mal. El conglomerado que consiguió una mejor puntuación en este informe fue el grupo indonesio PT Astra International, que procesa aceite de palma a través de su subsidiaria Astra Agro Lestari. 

En una división por materias primas, lidera la clasificación de la reducción del impacto aceite de palma en la deforestación el gigante de la alimentación Kellogg Co., dueño de marcas como Pringles. La compañía mantiene su objetivo de deforestación cero para todos sus productos, sin embargo, perdió puntos por no tener un sistema de monitorización sólido que garantice que los proveedores operen de acuerdo a sus estándares.

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El gigante Nestlé lidera la clasificación en lo que respecta a su compromiso con una producción de soja más sostenible mientras Carrefour está a la cabeza en la división de carne animal. 

Por su parte, el conglomerado de lujo Kering, dueño de Balenciaga o Gucci, lidera el compromiso en la producción de cuero. El grupo se comprometió a que, en 2025, toda la cadena de producción de su cuero se pudiera rastrear hasta la granja. Sin embargo, el documento apunta que el gigante del lujo no informó sobre el progreso de ninguno de sus compromisos, ni reveló su listado de proveedores ni un sistema para verificar el cumplimiento. 

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La sueca Ikea es la primera en la clasificación de compromiso en cuando a la cadena de suministro de la madera. Y, en el caso del papel y celulosa la máxima puntuación se le ha concedido a Kimberley Clark Group, fabricante de Kleeenex y Huggies.

El compromiso de conseguir deforestación cero en las cadenas de suministro en 2020

La deforestación no se ha detenido a lo largo de 2019 y, mucho menos, tras los incendios en el Amazonas y en Indonesia. Dos catástrofes que, asegura el documento, ponen de manifiesto que las empresas han fallado en su empeño por reducir la deforestación tropical. Y es que estos bosques son vitales para mantener la temperatura global del planeta y su equilibrio. 

Si bien en 2010, el Consumer Goods Forum asumió el compromiso de conseguir la deforestación cero en sus cadenas de suministro en 2020, en 2014 le siguió la Declaración de Nueva York, un acuerdo que ponía 2020 como deadline para eliminar la destrucción de biodiversidad de las cadenas de suministro.

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Tales promesas están lejos de convertirse en realidad. La reducción de hábitats naturales continúa, cediendo estos espacios a la agricultura, especialmente para producir carne y cuero, así como cultivar soja, aceite de palma, celulosa, papel y para producir madera.

El documento elaborado por Global Canopi pone de manifiesto que la mayor parte de las compañías no sólo han fallado al cumplir su responsabilidad de tomar acción para asegurarse de que su cadena de suministro no impacta negativamente en la preservación de la biodiversidad sino que, además, algunas rebajaron sus ambiciones para tales cometidos.

Pero no todo son malas noticias. Los incendios del Amazonas de este verano impulsaron que varias empresas, entre ellas H&M o VF Corporation, dueña de Timberland o Vans; se comprometieran a no comprar cuero procedente de Brasil. 

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