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Consejos para afrontar un divorcio y evitar la ruina económica

Pareja divorcio
Gettyimages
  • La pandemia del coronavirus está provocando efectos colaterales en las finanzas personales que se empiezan a representar con el concepto del divorcio.
  • La cuarentena ha provocado fricciones en muchas parejas que ya se encontraban en un mal momento y es por eso que comienza a preverse una avalancha de separaciones. 
  • Asesores patrimoniales explican qué se puede hacer desde el punto de vista financiero para evitar la ruina económica.
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La pandemia del coronavirus ha provocado efectos colaterales que se empiezan a representar con el concepto del divorcio.

La cuarentena ha provocado fricciones en muchas parejas que ya se encontraban en un mal momento y es por eso que comienza a preverse una avalancha de separaciones. 

De hecho ya se observa un incremento de petición de citas en los despachos de abogados. Por eso, para evitar el colapso de los juzgados, el CGPJ está planeando habilitar el mes de agosto para aliviar las demandas derivadas del clima tenso en los hogares tras la cuarentena.

Se trata de una tendencia que ya se observó en China. Las oficinas de registro de matrimonio en algunos distritos de Xi’an, capital de la provincia de Shaanxi en el noroeste del país, observaron un número sin precedentes de citas de divorcio desde su reapertura el 1 de marzo.

Esto hace presagiar un escenario bastante complicado una vez el país se halle en una nueva normalidad con un repunte de los divorcios. En este sentido, la pregunta clave es qué se puede hacer desde el punto de vista de las finanzas personales para evitar la ruina económica, teniendo en cuenta que se pronostica por organismos como el FMI o la AIReF una recesión sin precedentes en España

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La nueva realidad y contingencias para el largo plazo

Según explica a Business Insider José María Luna, socio de Luna-Sevilla Asesores Patrimoniales, la primera recomendación, indistintamente de la planificación o no, es “hacer un divorcio lo más consensuado posible”. Esto se traduce en intentar que esa situación no sea más difícil de lo dolorosa que por sí ya es esa situación. 

Que exista un acuerdo en la medida de lo posible, puesto que, si lo hay, a la hora de reparto de bienes (en gananciales) “facilita mucho los pasos siguientes en cuanto a las finanzas personales se refiere”, afirma el experto. 

En opinión para Business Insider de Paula Satrústegui, directora del área de Planificación financiera y patrimonial de Abante Asesores, no es necesaria una planificación especial si se tiene un evento como este si ya se lleva una “orientación de largo plazo”. La vida y circunstancias cambian y ese plan que vas haciendo “se tiene que renovar todos los años”, aconseja.

Haya voluntad de acuerdo o no, es un hecho con el cual no se cuenta y es sobrevenido. ¿Cómo hay que actuar? Como ante cualquier imprevisto que se pueda tener. Por ejemplo, como cuando tienes una enfermedad grave, que es un suceso adverso que no entra dentro de lo habitual, dice Luna. 

Lo ideal es que, tal y como indica Satrústegui, si tienes una planificación financiera, y prevés gastos extra (por enfermedad u otras contingencias), estos siempre te ayuden “para afrontar el divorcio”, sobre todo porque “cambia mucho las finanzas personales”, destaca la experta. Por ejemplo, en la hora de decidir sobre las viviendas, y más “en un momento actual en el que los ingresos disminuyen en las familias”. Con lo cual, hay que hacer unos números de ver qué inmueble “me puedo permitir o no”, con la nueva situación. 

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Asimilación de la nueva situación con tu presupuesto

A los 2 o 3 meses después del divorcio toca plantearse los números. Luna expone que toca pensar en una nueva vida, al truncarse el modelo anterior, y evidentemente “adaptar tu realidad anterior con la actual”. Lo más importante es cubrir las necesidades. Con lo cual, el fondo de maniobra que suele ser de 3 a 6 meses de tu sueldo para si surge cualquier imprevisto, debería “ser más grande”. 

Con el patrimonio que me queda tengo que planificar mi futuro: “cuánto cuesta mi futuro, cuáles son mis ingresos, que gastos tengo (si tengo hijos o no), qué flujos de capitales tengo y comprarlo con mis cuentas a día de hoy”, aconseja Satrústegui. 

Es decir, activos líquidos, convertibles en dinero y, aunque estén invertidos, tienen que ser de fácil “conversión en capital”, analiza el socio de Luna-Sevilla Asesores Patrimoniales. Se tiene que asumir menos riesgo y reducirlo drásticamente, además de dejar aparcado, momentáneamente, ese objetivo de la planificación de la jubilación, aunque con matices.

Esencialmente, porque no es lo mismo si te divorcias con 70 años, que si lo haces con 40. La situación cambia. Ahora mucha gente que se encuentra entre los 40 y 50 años puede acusar una crisis que no pueda superar y se termine desencadenando en un divorcio. Por eso, Luna afirma que, evidentemente, lo único que tiene que hacer en ese caso es planificar esa situación y no pensar en cómo jubilarse sino en “cubrir los próximos años”

De este modo, el horizonte es salvar lo mejor posible este escenario en los próximos 2 años, según el asesor patrimonial. El corto plazo, que antes podría ser un año, pasa a ser de “semanas”; lo que se entendía como el medio plazo, que se basaba en 5 a 8 años se reduce a 1 y 3 años; mientras que el largo plazo directamente “no existe”

Temporalmente, dese tus finanzas personales “hay que pensar en el corto y medio plazo” asumiendo menos riesgo y planificar “cómo va a quedar tu realidad económica” y tratar de adaptar tu situación laboral y profesional “lo mejor posible a ese esquema”, analiza Luna. 

La importancia de los conocimientos financieros de las 2 partes

Por último, la experta en planificación financiera de Abante Asesores resalta la importancia de los conocimientos financieros a la hora de afrontar este tipo de obstáculos en el camino. Más aún en el caso de las mujeres que, en la mayoría de los casos, “no se encargan de llevar las cuentas de la casa”.

Pese a que esta situación, afortunadamente, está cambiando, muchas veces salta a la luz en los procesos de divorcio. Es por eso que recomienda que los miembros de la pareja “tengan conocimiento financiero para poder gestionar nuestro patrimonio” y, sobre todo, que “recurran a asesores patrimoniales para evitar problemas”.
 

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