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Qué debes hacer en tus 20, 30, 40 y 50 para poder retirarte con un colchón de 100.000 euros, según los expertos

Jóvenes ricos
Getty Images
  • Los analistas coinciden en que se debe ahorrar de manera diferente en función a la edad de cara a tener un buen colchón para la jubilación. 
  • A edades más tempranas se debe arriesgar más, con más exposición a valores disruptivos y renta variable. 
  • En la última fase lo primordial, según los expertos, es la preservación de capital.

El dilema que se plantean muchos españoles es si podrán llegar a cobrar las pensiones públicas o qué retribuciones les pueden quedar. Sobre todo, las generaciones más jóvenes. ¿Hay alguna fórmula para retirarse cómodamente con un buen colchón y que las incertidumbres queden al margen? Puede. Pero depende de muchos factores. 

A la hora de invertir para la jubilación, deberían tenerse en cuenta los mismos criterios que los de cualquier otra inversión. En este caso, el objetivo ya está definido, la jubilación, pero deben tenerse en cuenta otros aspectos. ¿Cuál es el perfil del cliente? ¿Cuántos años faltan para que llegue la jubilación? ¿Con qué patrimonio, recursos y situación personal llegaremos a ese momento? 

Tal y como explica Victoria Torre, Responsable Desarrollo de contenidos, productos y servicios en Self Bank, si se empieza a aportar desde joven, al quedar muchos años por delante para la jubilación “cabe decantarse por inversiones más agresivos”. En cambio, si estamos ya muy cerca de la edad de jubilación es más importante “preservar capital, por lo que nuestro patrimonio deberá estar en productos más conservadores”.

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En este sentido, según Antonio Castelo, analista de mercados de iBroker, cree que para llegar a tener un buen dinero ahorrado es importante, por un lado, “generar un hábito, una disciplina” a lo largo de nuestra vida. Por eso, lo ideal sería poder destinar “entre un 5 y un 10 por ciento de los ingresos salariales para dotar un instrumento de ahorro/inversión mientras dure nuestra actividad profesional”. 

Ese método además ayuda a eliminar los movimientos de volatilidad de los mercados financieros. Habrá momentos en los que se invierta en precios altos y otros en los que se invierta en niveles de precios más bajos, logrando así mantener un promedio.

Por tanto, para lograr tener un colchón de 100.000 euros cuando se retire es importante seguir este método. Aportaciones periódicas de las retribuciones mensuales e intentar batir consistentemente a la inflación es un aspecto clave en el que coinciden todos los expertos.

Además, también sería importante, mantener las cantidades invertidas. Permanecer todo el tiempo posible dentro del mercado. El tiempo es el mejor aliado del inversor y cuanto mayor sea el plazo objetivo de la inversión, mejor. Para Castelo, cuanto antes se comience a invertir “más tiempo se tiene para que las inversiones crezcan de la mano del efecto del interés compuesto”. 

Por otro lado, diversificar la inversión es diversificar el riesgo. Lo ideal, apuntan los expertos, es invertir a través de un instrumento de inversión colectiva, “cuanto más diversificado, mejor”. ¿Y cómo hay que hacerlo en función de la edad que se tenga?
 

20 años: Mayor nivel de riesgo e inversión en tendencias de futuro

Chicas jóvenes millenial
Déjate aconsejar por los que ya han pasado por esa etapa. Frazer Harrison/Getty Images for Coachella

No es lo mismo hacer una inversión teniendo menos edad que más edad. Cuanta mayor juventud, mayor riesgo se puede asumir al no tener que preservar capital. Así, explica Torre, alguien joven puede fijarse más en compañías “con potencial futuro de crecimiento o relacionadas con temáticas que pueden tener sentido en el entorno de mercado”

A las edades más tempranas es cuando menos salario se recibe, pero también cuando más atrevimiento desde el punto de vista del inversor se puede tener. Se recomienda al menos dedicar ese 5%-10% del sueldo a inversión a largo plazo con más carga de renta variable para superar el 2% que el Banco Central Europeo tiene de inflación. Con un 5%-7% de rentabilidad anualizada sería suficiente para comenzar a lograr ese horizonte de los 100.000 euros cuando nos retiremos.

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Por ejemplo, es un hecho que cada vez vivimos más años. Y, por supuesto, el reto está en vivirlos de la mejor manera posible. Por ello, son muy importantes las inversiones que se hacen “en investigación, salud, tratamiento contra enfermedades…” En España, un ejemplo sería Grifols, que es una compañía líder en su sector, siendo su principal línea de negocio el de productos derivados de plasma (79,4%).
 

30 años: Asignación de activos como principal meta

Joven sacando dinero de un cajero autómatico
Gettyimages

Un inversor de 30 años de cara a generar rendimientos debe enfocarse mucho por qué tipo de activos apuesta. Según José María Luna, director de análisis de Arquia Profim, es un grupo de edad que tiene que centrarse en arriesgar, pero con un conocimiento claro “saber cuándo se puede estar en bolsa emergente o en renta variable de Estados Unidos” para generar rentabilidad. 

En esta década se empieza a tener más ganancias mensuales. El poder adquisitivo, si todo sigue el curso habitual, debería ser más elevado. Por tanto, si se mantiene ese objetivo de 5% de retorno anual, al poder realizar aportaciones más altas, el ahorro debería crecer mucho más. De hecho, los expertos creen que entre esta década y la siguiente es cuando más dinero se puede guardar.

Siguiendo este esquema, para el experto, en esta década coincide la gestión del patrimonio propio, pero también de “sus padres, sus familias”. Con lo cual en su cabeza ha de convivir el mundo digital con el mundo analógico. De ahí a que puedan hacer una inversión “más mixta”.
 

40 años: Se incorporan activos más defensivos

Un hombre entrevista a una mujer
Un hombre entrevista a una mujer. Getty Images

Los expertos coinciden en que, para una persona de aún más edad, que busque un complemento en forma de rentas, podríamos incluir alguna compañía de corte más defensivo y con una buena rentabilidad por dividendo, para poder disfrutar de ese reparto periódico. En este caso, según apunta Torres, podríamos incluir “acciones como Endesa, Enagás o Naturgy, con rentabilidades por dividendo que rondan el 6%”.

Llegados a este punto ya se debería disponer más de la mitad de ese colchón que tenemos por objetivo. Entre 50.000 y 70.000 euros. Con estas cantidades la rentabilidad anual sería mucho mayor, al disponer de un capital más elevado.

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Por eso, el rendimiento anualizado podría reducirse ligeramente, aunque siempre por encima de la inflación para evitar la pérdida de poder adquisitivo.

50 años: El objetivo principal se basa en la preservación de capital

Jubilado preocupado por las pensiones
Pixabay

En última instancia, si estamos ya muy cerca de la edad de jubilación es más importante “preservar capital”, por lo que nuestro patrimonio deberá estar “en productos más conservadores”, sostiene Torres.

Se trata del último tramo antes de llegar a la jubilación. Por eso, los expertos en gestión de patrimonios creen que la meta sigue siendo realizar aportaciones, aunque lo importante es no perder nada de lo que ya se ha ahorrado.

Simplemente con aguantar la inflación y el nivel de capital disponible sería suficiente para alcanzar la meta en el retiro de los 100.000 euros.

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