Sigue estos 9 consejos si quieres proteger tu piel este verano

Protege a los más pequeños del sol.
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Los rayos ultravioleta (UV) del sol pueden causar daños en la piel en tan sólo 15 minutos, según Mayo Clinic

Es importante que tengas en cuenta que la exposición y el daño prolongados pueden conducir a varias formas de cáncer de piel.

Sin embargo, muchas se pueden prevenir.

A pesar de que el sol es uno de los temas más mencionados por los especialistas durante el verano, ten en cuenta que existen muchos otros aspectos que pueden estar dañando tu piel.

A continuación encontrarás 9 consejos para proteger tu piel este verano.

Evita el sol entre las 10 a.m. y las 2 p.m.

Evita el sol a ciertas horas.

Si quieres proteger tu piel es mejor que evites las horas en las que el sol cae de forma perpendicular.

De hecho, según Mejor con Saludlo más saludable para la piel es tomar el sol antes de las 10 de la mañana o después de las 4 de la tarde. Es decir, se desaconseja hacerlo durante las horas del mediodía porque es cuando el sol es más intenso y existe mayor probabilidad de quemaduras solares.

Si tienes que estar al sol durante estas horas, es preferible que utilices protector solar.

Recuerda que aún en los días nublados el sol afecta de igual manera que cuando no hay nubes porque las radiaciones ultravioleta las traspasan. Según un estudio realizado por la Universidad de Texas, el 90% de los rayos UVA llegan a tu piel aunque se trate de un día nublado.

Así, pueden causar quemaduras o, en el peor de los casos, cáncer de piel.

Utiliza protector solar cuando estés al aire libre

Protector solar

En las etiquetas de las cremas está bien indicado el grado protección solar FPS (Factor de Protección Solar). 

Este número señala el tiempo que puedes tomar el sol sin riesgo de quemaduras. 

En este sentido, no debes elegirlo al azar y es recomendable tener al alcance lociones de diferentes factores para cada momento.

Leer más: Los protectores solares y su fecha de caducidad: hasta cuándo puedes usar los del año pasado

Según Mayo Clinic, los expertos recomiendan usar un protector solar con un factor de protección solar de al menos 30. Los protectores solares con FPS superiores a 50 proporcionan solo un pequeño aumento en la protección contra los rayos UV.

El verano se caracteriza por los largos ratos de exposición al sol. 

Utilizar protector solar te protege de las radiaciones del sol, reduce el riesgo de padecer cáncer de piel, el envejecimiento y también las quemaduras solares.

Sin embargo, también es fundamental durante el invierno. Y es que, aunque parezca nublado, la radiación UV sigue llegando a la tierra. 

Usa gafas de sol con protección UVA y UVB

Utiliza gafas de sol con protección.

Las gafas de sol tienen la misión de proteger a los ojos de los rayos UV. 

En este sentido, deben proteger al menos hasta un 95% y no solo deberían usarse en verano sino en cualquier estación del año, según Mia Revista.

Unas buenas gafas de sol no solo ayudan a la visión sino que también sirven de escudo para prevenir daños alrededor de los ojos.

Además, la intensidad de los cristales o la forma de las gafas también son aspectos a tener en cuenta cuando buscas una gafas para el sol.

Así, en verano, cuando el sol es más fuerte, es aconsejable que los cristales de las gafas para el sol sean algo curvados para que cubran también los laterales de tu mirada.

De la misma manera, el color de las lentes permitirá a las gafas resistir mejor a la luminosidad. Cuanto más oscuro sea el cristal, más te protegerá en un ambiente altamente iluminado, según Medical Óptica.

Cúbrete la cabeza adecuadamente

Utiliza protección en la cabeza.

Lo más recomendable es que utilices un sombrero de ala ancha porque puede proteger tu cara y también tus orejas y tu cuello.

Sin embargo, si optas por utilizar una gorra, no olvides aplicarte protector solar en el cuello y las orejas. También puedes usar ropa protectora para cubrir las áreas expuestas, según Mayo Clinic.

Ten en cuenta los medicamentos que aumentan la sensibilidad al sol

Medicamento sensibilidad al sol.

Algunos antibióticos y medicamentos que se venden sin receta pueden hacerte más sensible a la luz del sol.

Leer más: 10 partes del cuerpo en las que no debes olvidar aplicarte protector solar, según los dermatólogos

Según Mayo Clinic, en la lista de los más comunes se incluyen los antihistamínicos; los antinflamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno; ciertos antibióticos; los antidepresivos; los antipsicóticos y algunos medicamentos orales para la diabetes.

Protege a los más pequeños

Protege a los más pequeños del sol.

Los bebés menores de 6 meses no deben usar protector solar, según Mayo Clinic.

Sin embargo, es importante que sean protegidos de los rayos del sol con ropa protectora y manteniéndolos a la sombra.

Si se trata de un niño mayor de 6 meses debe colocarse regularmente protector solar cuando esté al aire libre.

Hazte chequeos de la piel con regularidad

Haz chequeos de la piel con regularidad.

El control de lunares o nevos debe ser anual y tiene que realizarse con el dermatólogo.

Además, hay determinados casos en los que el control tiene que ser más frecuente, según El Sol.

Busca cualquier cambio en tus lunares, pecas o marcas de nacimiento. También es importante que monitorices cualquier variación en tu piel.

Utiliza un espejo para evaluar las áreas difíciles de ver y haz revisiones periódicas con un especialista.

Recuerda que el cáncer de piel es de los más frecuentes en el ser humano y, en gran parte, se debe a la exposición indiscriminada al sol, que suele incrementarse con la llegada de los meses más calurosos.

Así, evitar melanomas cancerígenos es una prioridad. 

Evita el uso de camas de bronceado

Cama de bronceado.

Todo uso de camas de bronceado aumenta el riesgo de contraer cáncer de piel, según la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos​ es la agencia del gobierno de los Estados Unidos).

Y es que, aunque las lámparas y las camas de bronceado prometen a los consumidores una piel dorada todo el año, la radiación ultravioleta de estas máquinas plantea graves riesgos para la salud.

“Un bronceado es la reacción de la piel a la exposición a los rayos ultravioleta”, ha explicado Sharon Miller, M.S.E.E., científica de la FDA.

Leer más: Los 5 mejores autobronceadores para lucir un moreno ideal sin tomar el sol

“Hay que reconocer que la exposición a los rayos es como un ‘amenaza” a la piel, la cuál responde en defensa propia produciendo más melanina, un pigmento que oscurece la piel. Con el tiempo, este daño producirá una piel prematuramente envejecida y, en algunos casos, cáncer de piel”, ha agregado.

Toma decisiones que impliquen un estilo de vida saludable

Hacer ejercicio en la playa.

Mantener hábitos de vida saludables es fundamental para el cuidado de tu piel.

Por ejemplo, fumar daña el colágeno y la elastina de la misma, según Mayo Clinic

Además, es importante que trates tu piel con suavidad usando jabones suaves y humectantes diarios.

También puedes limitar las duchas calientes porque puedes quitarle los aceites esenciales a tu piel.

Sécate después de cada baño para retener la humedad y asegúrate de mantener una alimentación saludable repleta de frutas, verduras, granos enteros y mucha agua.

Realiza actividades que reduzcan el estrés y duerme con regularidad.

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