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Un octavo continente perdido está escondido unos 1.600 kilómetros bajo tierra sobre Europa, según una investigación: los científicos lo han llamado 'Gran Adria'

Un mapa de dónde estaba el continente del Gran Adria hace 140 millones de años.
Un mapa de dónde estaba el continente del Gran Adria hace 140 millones de años. Cortesía de Douwe van Hinsbergen.
  • Hace cientos de millones de años la Tierra se organizaba en un super continente llamado Pangea.
  • Pangea se separó en masas de tierra más pequeñas que se fueron desarrollando hasta formar los continentes modernos.
  • Un nuevo estudio revela que una de las masas de tierra se colocó bajo la actual Europa hace 120 millones de años y sigue escondida bajo la superficie de la Tierra.
  • Los científicos lo han denominado Gran Adria. Sus regiones más altas formaron cadenas montañosas en Europa como los Alpes. 
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El mapa del mundo era muy distinto hace 240 millones de años.

Los continentes modernos estaban juntos en un super continente conocido como Pangea, que repentinamente se separó en dos: Laurasia al norte y Gondwana al sur. Del primero se formaron Europa, Asia y Norte América; del segundo África, Antártida, Sudamérica y Australia. 

Ahora los científicos han descubierto un quinto continente nacido de Gondwana, al que han nombrado Gran Adria (Greater Adria). El estudio, publicado la semana pasada, revela que las fuerzas geológicas lentamente hundieron esta masa de tierra del tamaño de Groenlandia bajo Europa hace aproximadamente 100 millones de años. 

Al principio solo estaba la mitad de este continente sumergido pero a medida que se insertaba en el manto de la Tierra (la capa interior rocosa de nuestro planeta), su capa superior se separó sobresaliendo para formar cadenas montañosas en Europa y Asia.

Reconstrucción Tierra hace 140 millones de años
Reconstrucción del aspecto de la Tierra hace 140 millones de años. Courtesy of Douwe van Hinsbergen

Douwe van Hinsbergen, a la cabeza del estudio, compara la separación de Gran Adria a cuando arrastras la maga de la ropa contra el borde de la mesa.

"Supón que llevas un jersey puesto", explica a Business Insider. "Si pasas tu brazo por el borde de la mesa hacia abajo, la manga del jersey se deslizará hacia arriba arrugándose. Esa manga doblada es el "equivalente a la parte superior de la corteza de Adria, y tu brazo sería como la placa que ahora se hunde en el manto, a cientos o incluso miles de kilómetros debajo de nuestros pies", afirma van Hinsbergen. 

Esos dobleces del jersey se han convertido en las grandes montañas de Eurasia: los Apeninos (Italia), los Dináricos (Bosnia Heregovina), los Alpes Suizos, los montes Zagros (Iran), y el sistema de los Himalayas. 

Reconstruyendo la historia geológica de Gran Adria

Para poder hablar del pasado de Gran Adria, van Hinsbergen y sus compañeros de investigación han pasado una década recopilando datos geológicos en países de Europa, el norte de África y el oeste de Asia. 

Las fuerzas magnéticas naturales en la corteza terrestre pueden ayudar a los científicos a estudiar los movimientos de las placas tectónicas de hace 240 millones de años. Cuando la lava caliente se cuela entre dos placas cambiantes, esta atrapa rocas que contienen minerales magnéticos que se alinean con los campos magnéticos de la Tierra. Las rocas mantienen esa alineación, por lo que los científicos puede usar esa orientación para calcular dónde estaban estos minerales en el planeta hace millones de años. 

Para la investigación se estudiaron sobre todo rocas magnéticas con 2.300 años de antigüedad a lo largo de la región del Mediterráneo. Después han utilizado estos datos para crear a través de un ordenador simulaciones de los movimientos de las placas tectónicas de la Tierra antes, durante, y después del descendimiento de Gran Adria al manto. 

Los investigadores determinaron que la parte hundida del continente se separó de lo que es hoy África hace 220 millones de años; para, 40 millones de años después, separarse aún más al topar con lo que en la actualidad es la Península ibérica. Douwe van Hinsbergen ha declarado para el portal Live Science que hace aproximadamente 140 millones de años Gran Adria se parecía mucho a una cadena de archipiélagos.

En ese momento lo más probables es que Adria se pareciera a la Zealandia actual, el mini continente que abarca todas las islas del norte y sur de Nueva Zelanda. Solo el 7% de Zealandia está por encima del nivel del mar. 

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Istria, región de Croacia

Después, hace aproximadamente 100-120 millones de años, la presión que ejercían las placas tectónicas de la Tierra empujaron a Gran Adria debajo del manto, justo debajo de lo que hoy conocemos como el sur de Europa. 

"Las zonas más profundas se encuentran ahora a 1.500 kilómetros de profundidad debajo de Grecia" afirma van Hinsbergen.

Los autores de este estudio también han descubierto que fragmentos de Gran Adria no llegaron a tal punto, sino que se quedaron al nivel del mar y se convirtieron en parte de Italia, como Turin o Venecia, y la península de Istria en Croacia. 

Saber cómo era la Tierra hace millones de años puede ayudar en la búsqueda de valiosas reservas minerales

Según van Hinsbergen, el estudio sobre la historia geológica de nuestro planeta puede ayudar a países y compañías a encontrar valiosas reservas minerales. Esto es gracias a que los científicos observando la manera en que los materiales magnéticos están depositados en la corteza terrestre pueden sacar patrones.

"Metales, cerámicas, materiales de construcción... cualquier material puede salir de una roca" afirma. "Uno no se encuentra minas de oro o cobre, o los 25 materiales con los que está hecho tu nuevo iPhone, paseando por el bosque"

La reconstrucción geológica puede también ayudar a los investigadores a comprender cómo se formaron los depósitos minerales y los minerales existentes (los que ya conocemos) y dónde podrían localizarse los materiales restantes. 

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