El frenazo en las cadenas mundiales de suministro por el coronavirus dañará permanentemente a la globalización, según UPS

Un trabajador de UPS transporta paquetes en un almacén de la compañía
Reuters
  • El presidente de UPS International, Scott Price, asegura que la crisis de las cadenas de suministro que ha generado el coronavirus dañará permanentemente la globalización en una entrevista a Financial Times.
  • Price destaca que las compañías multinacionales minoristas y manufactureras están acortando sus cadenas de suministro y prevé que se distribuyan por regiones en los próximos 5 o 10 años.
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Pese a que el riesgo de desabastecimiento no ha llegado a concretarse durante los últimos 18 meses, las cadenas globales de suministro siguen sufriendo el impacto del coronavirus, lo que se traduce en dificultades para la actividad industrial, retrasos en la fabricación y distribución de varios productos y en el encarecimiento de los gastos de transporte marítimo de mercancías.

Esta situación está provocando un mayor riesgo de colapso en algunos de los principales puertos para cargueros en Asia y en la escasez de determinadas materias primas y componentes, como en el caso de los semiconductores, lo que está obligando a las multinacionales a replantearse la conveniencia de acortar sus cadenas de suministro globales a un ámbito más limitado, como ya ha sucedido en el sector alimentario.

De hecho, la tendencia a la regionalización logística podría generalizarse en los próximos 5 a 10 años, según ha asegurado a Financial Times el presidente de UPS International, Scott Price, en una entrevista en la que ha augurado que la crisis de las cadenas de suministro provocará un daño permanente a la globalización en la que se han estado apoyando durante las últimas décadas las principales multinacionales.

Price ha destacado que los cambios drásticos en los hábitos de consumo, el impacto de la pandemia en la industria aérea y las disrupciones en el transporte marítimo han generado la mayor crisis logística de los últimos años y está provocando que las grandes empresas que dependen de estos flujos apuesten por acercar sus procesos de fabricación y distribución para evitar los riesgos que implica una cadena más globalizada.

El presidente de la multinacional del transporte de mercancías ha señalado que la industria aérea ha retrasado sus expectativas de una recuperación completa de sus rutas de largas distancia hasta 2025, que el sector manufacturero en China comenzará a centrarse más en mercados regionales en lugar de globales a lo largo de esta década y que México está albergando cada vez más fábricas para suministrar al mercado de EEUU.

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No obstante, Scott Price ha asegurado al diario financiero británico que su compañía prevé mantener un nivel alto de rentabilidad, debido a los recargos vinculados al aumento de la demanda que UPS ha aplicado durante el último año y a su previsión de que sus precios para consumidores crecerán a partir del 26 de diciembre en torno a una media anual del 2,8%, que supone su menor incremento en la última década.

UPS cerró el segundo trimestre del año con un beneficio operativo de 3.300 millones de dólares (en torno a 2.800 millones de euros), que se traduce en un repunte de más de un 50% respecto al año anterior debido al fuerte incremento en la demanda a través del comercio electrónico desde el inicio de la pandemia.

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