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La recesión provocada por el coronavirus podría hundir a las grandes tecnológicas, según el inversor que se anticipó al colapso de las puntocom

Trader desolado ante el último desplome de Wall Street.
Reuters
  • Albert Edwards, analista de estrategia global de Société Générale, advierte de que las acciones de las compañías tecnológicas afrontan a un desplome similar al colapso de las puntocom, sobre el que el experto dio la voz de alarma a finales de la década de 1990.
  • Pese a que reconoce que están liderando el mercado hasta ahora durante la pandemia, alerta de que el precio de sus acciones está aumentando a un ritmo insostenible en relación con el crecimiento del beneficio.
  • Edwards ha comparado el atractivo que tienen actualmente las acciones tecnológicas con el que tenían las materias primas al comienzo de la crisis financiera de 2008.
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Albert Edwards no tiene reparos en celebrar su victoria cuando hace una predicción acertada respecto al mercado.

El analista de estrategia global de Société Générale advirtió sobre el crecimiento insostenible de la valoración de las tecnológicas a finales de la década de 1990.

Y a medida que la crisis financiera mundial se agudizó en marzo de 2008, alertó de que se estaba exagerando el carácter de activo seguro de las materias primas. En 4 meses, el precio del barril de crudo Brent alcanzó su máximo histórico, por encima de 144 dólares por barril y luego se derrumbó un 75% hasta su mínimo durante crisis.

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Edwards recientemente ha vuelto a lanzar una de sus predicciones en un informe a sus clientes, en el que incluyó una nueva advertencia sobre las acciones tecnológicas. "Acepta el colapso inminente", ha asegurado, añadiendo que prevé que todo el sector sucumba a la atracción gravitacional de la recesión económica provocada por el coronavirus.

A pesar de haber acertado al anticipar la burbuja de las puntocom y el colapso de las materias primas en 2008, Edwards reconoce sin ambages que hasta ahora se ha equivocado respecto a las acciones tecnológicas.

Facebook, Apple, Amazon, Netflix y Alphabet, las conocidas como acciones FAANG, se han mantenido en cabeza del mercado en cuanto a ganancias. Esto se debe principalmente a que la naturaleza única de esta recesión ha hecho que sus productos y servicios sean aún más valiosos para un público que mantiene un distanciamiento social.

Pero estas características no son suficientes para disuadir a Edwards de que se avecina un desplome en el mercado. La base de su argumento es que los precios de las acciones tecnológicas han superado con creces su rendimiento relativo de beneficio por acción.

"Las ganancias del sector tecnológico de Estados Unidos solo han tenido un rendimiento realmente superior al mercado en los últimos meses, pero en lugar de que las ganancias simplemente hayan alcanzado el rendimiento de los precios, las acciones tecnológicas han seguido subiendo respecto al mercado, especialmente en el repunte desde marzo", ha asegurado Edwards.

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Por supuesto, el grupo de las FAANG son acciones de crecimiento. Por definición, a los inversores les gusta la perspectiva de un crecimiento de beneficios superior a la media en el futuro. Y resulta que estas compañías también tienen algunas de las mayores reservas de efectivo que pueden desplegarse si la recesión continúa durante mucho tiempo.

Y, sin embargo, Edwards siente que ya ha visto este guion en el pasado: los inversores justifican los precios de las acciones tecnológicas que son muchos múltiplos más altos que los ingresos previstos, solo para que las valoraciones terminen cayendo.

Edwards ha recordado que las acciones tecnológicas también superaron al mercado en relación con su crecimiento de ganancias por acción a finales de la década de 1990. Y en su opinión, la euforia de los inversores y su creencia en que la Reserva Federal continuaría bombeando liquidez a los mercados sirvieron como propulsores subyacentes, tanto en ese momento como ahora.

Además, el rendimiento mediocre de las acciones tradicionalmente cíclicas que se benefician de las recuperaciones económicas hace que Edwards dude de que el mercado bajista recesivo haya terminado de forma decisiva.

El analista concluye señalando que ningún grupo de acciones contribuye a la mayoría de los rendimientos del mercado indefinidamente. Desde 1990, las 10 acciones más grandes han quedado por detrás del S&P 500 en 150 puntos básicos de media, mientras que las 5 acciones principales cayeron 100 puntos básicos en comparación con el índice de referencia por año. Su previsión es que el próximo ciclo a la baja para las acciones más grandes es inminente.

"Personalmente sospecho que esta recesión finalmente revelará que estas acciones y las del sector tecnológico son mucho más cíclicas de lo que parece", señala Edwards.

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