Pasar al contenido principal

Los ingenieros del MIT comparten el diseño de un respirador 'low cost' para acelerar su fabricación en todo el planeta

Cómo funciona un respirador y cuándo un enfermo por coronavirus lo necesita
Un paciente que padece la enfermedad por coronavirus COVID-19 es tratado en una unidad de neumología en el hospital de Vannes, Francia, el 20 de marzo de 2020. Stephane Mahe/Reuters
  • Un equipo de investigadores del MIT ha creado un diseño para fabricar de manera sencilla un respirador de bajo coste.
  • El prototipo se basa en las bolsas Ambu, sistemas de respiración asistida basadas en el bombeo manual de una válvula.
  • El trabajo del MIT se basa en crear un sistema que mecanice el acto de bombear estas bolsas,  haciendo que no sea necesaria la presencia constante de un sanitario para asegurar la respiración del paciente.
  • Toda la información relativa al prototipo se encuentra publicada de manera abierta en esta web.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Uno de los mayores retos que encaran hospitales de todo el mundo ante la pandemia es contar con los respiradores suficientes para todos aquellos pacientes que los necesiten. Muchos de los casos de COVID-19 pueden derivar en problemas respiratorios que requieran de estos dispositivos para mantener al paciente respirando.

Con el objetivo de combatir una posible escasez de estas cruciales máquinas en los hospitales, un grupo de investigadores del MIT está trabajando en un prototipo de respirador de bajo coste que pueda ser fácilmente construido para usarse en caso de emergencia. 

El equipo, conocido como MIT E-Vent, se conformó el pasado 12 de marzo como respuesta a la emergencia sanitaria en la que se encuentran inmersos numerosos países, entre ellos Estados Unidos.

El grupo multidisciplinar, compuesto por médicos, ingenieros, e informáticos, entre otras especialidades ha partido de un proyecto previo ideado hace una década por la conocida como clase 2.75 del MIT. 

Leer más: Todo listo para la presentación del iPhone 9: el móvil barato de Apple llegaría este mismo mes

La idea se sustenta en lo que se conoce como resucitador de válvula de bolsa o bolsa Ambu  — un dispositivo manual que permite proporcionar respiración a los pacientes que lo necesitan a través de la presión. El aire llega a los pulmones del paciente a través del bombeo manual de la bolsa (es decir apretando y soltando) por parte del sanitario.

Los hospitales cuentan con estos respiradores manuales, que deben ser siempre manejados por personal médico. Estos se utilizan como apoyo respiratorio en situaciones de emergencia hasta acceder a un respirador.

Leer más: Países de todo el mundo podrían enfrentarse a un desabastecimiento de respiradores, según uno de los mayores fabricantes a nivel mundial

Partiendo de estas válvulas, se ha buscado un sistema capaz de mecanizar el acto de bombear (apretar la bolsa), que no dañe la bolsa y que pueda ser regulable   — para ajustarlo a las necesidades de cada paciente.

Esto permite hacer un uso extensible de estos sistemas, ya que de esta forma no se necesita de un trabajador para apretar y soltar la bolsa, por lo que el dispositivo puede servir como solución duradera para mantener respirando a pacientes que lo necesitan cuando no se tienen respiradores disponibles.

El diseño sencillo de replicar según los creadores, está disponible de manera abierta en su web. Además su construcción conlleva un coste no superior a los 500 dólares (unos 455 euros) en piezas.

El equipo asegura que hay suficiente información detallada en su web para permitir que otros equipos trabajen en paralelo, alentando a otros grupos de trabajo a colaborar con ellos.

mascarillas

Mascarilla desechable 50 piezas

Pack de 50 unidades. Incluyen tres capas de tela no tejida de alta calidad para aumentar su capacidad de filtrado. Suaves, inodoras y no irritantes, están echas de material de alta calidad

"Estamos lanzando orientación para el diseño (clínico, mecánico, eléctrico / controles, pruebas) de forma continua a medida que se desarrolla y se documenta", afirma al MIT un miembro del equipo.

Asimismo advierten que a pesar de la sencillez en la fabricación del respirador, no se trata de un sistema que pueda generar cualquiera. Se requiere de una "comprensión especializada de la interfaz clínico-técnica" y de la capacidad de trabajar siguiendo las pautas y especificaciones marcadas por los organismos sanitarios.

Y por supuesto estos dispositivos deben ser siempre utilizados bajo supervisión médica.

Y además