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Qué saben exactamente los científicos sobre los efectos del coronavirus en niños y bebés

los bebés y menores con afecciones también pueden desarrollar casos graves de coronavirus.
Una mujer y su bebé en el aeropuerto internacional de Galeao durante el brote de la enfermedad por coronavirus en Río de Janeiro, Brasil, el 21 de marzo de 2020. Ricardo Moraes/Reuters
  • La mayoría de menores que son afectados por el nuevo coronavirus desarrollan síntomas leves.
  • Pero a medida que crece el cuerpo de evidencias científicas sobre el brote se ha visto que algunos niños tienen más riesgo en desarrollar casos graves.
  • Los bebés y los menores con afecciones previas tienen mayores probabilidades de generar síntomas serios de COVID-19.
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El papel que desempeñan los niños en el brote de coronavirus es uno de las incógnitas que aún se desconocen de esta nueva enfermedad. 

Desde que se dio a conocer la existencia del brote, los datos apuntan a que los menores constituyen la fracción más pequeña de afectados por el COVID-19.

Lo que llevó a especular en un primer momento con la posibilidad de que el virus pudiera afectar principalmente a los adultos. "Los niños podrían ser menos propensos a infectarse o, si están infectados, pueden mostrar síntomas más leves que los adultos", puntualizaba un análisis publicado a principios de febrero en New England Journal.

Una idea que venía a refrendar el mayor estudio sobre el coronavirus realizado hasta la fecha,  con un total de 72.314 casos analizados por el Centro chino para el control y la prevención de enfermedades.

Según el informe, la enfermedad de COVID-19 golpeaba con mayor severidad a las personas de más de 80 años, mientras que los menores de 10 años constituían la población más pequeña de infecciones identificadas.

La duda seguía estando en si el coronavirus afecta menos a los niños o si estos desarrollan síntomas más leves, lo que a su vez impide que los casos sean identificados.

Este menor impacto del brote en los menores ha podido ser asumido con un exceso de confianza, pero a medida que el cuerpo de investigaciones crece en torno al coronavirus, los datos parecen llamar a la precaución.

A principios de marzo un informe analizó la transmisión de COVID-19 en Shenzhen, (China), estudiando para ello 391 casos y 1.286 de contactos cercanos. Entre sus conclusiones puntualizaba que los menores, si bien parecían desarrollar síntomas más leves, contraían la enfermedad con la misma frecuencia que los adultos.

"Mostramos que los niños tienen un riesgo de infección similar al de la población general, aunque es menos probable que tengan síntomas graves; por lo tanto, debe considerarse en los análisis de transmisión y control", señala el informe.

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Nuevos descubrimientos han apuntado a que, no solo los niños pueden jugar un papel clave en la transmisión, también algunos menores tienen mayor riesgo de desarrollar síntomas graves por coronavirus.

Bebés y menores con afecciones, mayor riesgo de gravedad

Si bien la mayoría de niños parecen desarrollar casos leves e incluso asintomáticos, la enfermedad puede tornarse grave en bebés, menores de 5 años y niños con afecciones previas, como comienzan a resaltar las evidencias científicas.

Un estudio publicado a principios de marzo y centrado en la transmisión de Covid-19 en niños llegaba a la conclusión de que cuanto menor es este más probable es que desarrolle una infección seria.

Tras analizar una muestra de 2.143 casos de menores de 18 años en China descubrió que si bien el 50% de menores tenían síntomas leves, el 39% desarrollaba neumonías o problemas respiratorios y un 6% derivaba en casos graves.

De acuerdo a los autores, los menores de 5 años y los bebés menores de 12 meses tenían mayor riesgo de enfermar gravemente por el virus.

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Hallazgos similares se encontraron en otra investigación dada a conocer el pasado 18 de marzo en la revista médica New England.

En ella, un equipo pediatra chino estudió una muestra de 171 menores con coronavirus y tratados en el Hospital pediátrico de Wuhan. De estos, hasta un 16% no desarrolló síntomas y un 41,5% mostró fiebre. Pero tres de los casos derivaron en problemas respiratorios que requirieron el apoyo de ventiladores. Todos ellos padecían enfermedades previas como problemas gastrointestinales o leucemia. Finalmente un menor de 10 meses con afección previa falleció.

Hasta el momento la investigación no ha podido dar una respuesta a por qué el brote afecta en menor medida a los menores.

Un artículo en Wired al respecto apuntaba a dos posibles hipótesis. Por un lado podría deberse a que su respuesta inmune "no sobrerreacciona" frente al coronavirus.

Por otro, los pulmones menos inflamados más saludables en los menores podrían ser "espacios menos hospitalarios para el virus", según apuntó Buddy Creech, pediatra de enfermedades infecciosas en el Vanderbilt University Medical Center al medio.

Si bien estos hallazgos siguen confirmando que virus es menos severo en niños que en adultos, también ponen el acento en no subestimar el riesgo en los pequeños. El COVID-19 puede ser una amenaza para bebés y menores con enfermedades congénitas.

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