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Estos agricultores han acumulado tantos kilos de patatas durante la pandemia que se ven obligados a tirarlas

  • Cuando el COVID-19 llegó, muchas regiones cerraron sus restaurantes y hoteles, y todas las patatas destinadas a los servicios alimenticios no tenían a dónde ir.
  • Esto provocó un efecto cadena que llegó hasta los productores y agricultores, reteniendo hasta 680.000 kilos de patatas en la propia red de suministro.
  • Hay granjas situadas en Idaho y Montana que han optado por regalar todas las que podían, pero también se han visto obligadas a destruir millones más. 
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Esta es la transcripción del vídeo.

Narrador: estas patatas no van a acabar en tu mesa. Su destino final es este agujero. Estamos en el pequeño pueblo de Sheridan, Montana, en una granja de patatas. Normalmente, en esta época del año, Bill y Peggy enviarían sus patatas para ser cultivadas. En cambio, han tenido que tirar 700 toneladas. 

Bill Buyan: las patatas nos han dado muy buen rédito durante muchos años. Pero este año se ha vuelto todo realmente agrio. 

Narrador: y lo mismo ha sucedido en el noroeste. 

Bill: me refiero a que ha sido algo sin precedentes. Se trata de la cadena de suministro que va desde los agricultores hasta el supermercado, se ha visto interrumpida.

Zak Miller: más de la mitad de nuestro mercado ha cerrado por mandato del gobierno.

Narrador: ahora los agricultores de Idaho y Montana están atrapados con una montaña de patatas entre manos. Pero, ¿cómo hemos llegado hasta este punto? Visitamos el Rancho Buyan, donde Peggy y Bill han cultivado las semillas de patata durante los últimos 59 años. Normalmente, la producción de patatas en todo el noroeste tendría este aspecto. Todo comienza con un productor de semillas como Buyan, donde los agricultores cultivan una amplia variedad de cepas de semillas.

Zak: prácticamente todas las patatas cultivadas comienzan a partir de una semilla certificada. Ese es un proceso bastante riguroso que suele evitar enfermedades e imperfecciones. 

Narrador: en Buyan se cultivan tres diferentes variedades de semillas libres de enfermedades: patatas Umatilla, las Clearwater y las Russet Burbank. Cada variedad de patata está asociada a un cultivador específico, ya sea para el mercado de productos frescos o para el procesado. En cuanto a los productos frescos…

Zak: lo que ves es la patata en su verdadera forma.

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Narrador: son alimentos como las patatas frescas que puedes encontrar en una tienda de alimentación o las típicas patatas gratinadas que encuentras en tu restaurante favorito. 

Zak: a la otra parte de esto es a lo que llamamos mercado procesado. En realidad nunca llegas a ver las patatas, ves el subproducto o el resultado final de eso. 

Narrador: hablamos de la bolsa de patatas fritas, las patatas de McDonald’s, o las patatas precocinadas en la sección de congelados. 

Zak: si eres un agricultor de productos frescos, plantarás una variedad muy diferentes, o una línea genética diferente de patatas. Si eres un agricultor enfocado en los productos profesados, cultivarás una línea de productos diferente. Solo que algunas se fríen mejor, o tienen mejor color o incluso crecen mejor. 

Narrador: ahora volvamos a la granja. Los agricultores de patatas obtienen la semilla de Buyan y comienzan a plantar en marzo, luego cosechan a principios de otoño. Una vez que las patatas salen de la tierra, se almacenan o se envían a una fábrica, donde se limpian y se convierten en patatas frescas o procesadas.

Zak: cuando el COVID-19 llegó, tuvimos una gran demanda en la venta al por menor, que duró entre una y dos semanas, pero luego cuando cerramos todos los restaurantes, fue cuando todo se fue al traste.

Narrador: las patatas para el servicio de alimentos, como restaurantes, hoteles y catering constituyen, aproximadamente el 55% de todas las cosechas de patatas. 

Zak: hay que pensar en todo, desde los restaurantes de mesa blanca hasta el servicio de comida rápida. 

Narrador: así que cuando los establecimientos de servicios de alimentos cerraron debido al COVID-19, fue un efecto cadena. Los procesadores redujeron los pedidos a los agricultores. Fuera de las opciones habituales, los productores reducen sus pedidos con los agricultores de semillas. Y más de la mitad de las patatas de la industria quedaron varadas en las granjas de semillas. En el caso de Peggy, sus clientes en Washington se redujeron en más del 50%, y ella y Bill se quedaron con toneladas de semillas que en otras ocasiones habrían vendido.

Zak: no puedes utilizar esas instalaciones que normalmente se destinan a las del servicio de alimentos y luego, el día de mañana, pulsar un interruptor  y hacer que puedan venderse al por menor. Por si te lo preguntas, una clavija cuadrada en un agujero redondo, supongo, es la mejor analogía que se me ocurre.

Narrador: el excedente de patatas no solo se puede enviar a las tiendas de comestibles.

Zak: las tiendas de comestibles o los comercios minoristas estarían llenos de patatas si hubiéramos redirigido todo esto.

Bill: teníamos grandes esperanzas de que tal vez algo ocurriera, ¿sabes? Que en un mes más o menos, podríamos enviarlos a algún lugar para algún tipo de procesamiento. Pero este año, no hay mercado para ellos, y las estamos sacando, llevándolas a un pozo.

Narrador: Peggy y Bill se han visto obligados a enterrar 630.000 kilos de patatas en total. 

Bill: nos está costando dinero acabar con todo esto. Entre nuestro tiempo,  nuestro trabajo, el alquiler de una gran excavadora para cavar un hoyo y cubrirlos, no es gratis aunque tengamos que tirarlas nosotros mismos. Es un gasto solo el deshacernos de ellas. 

Peggy Buyan: cuando te deshaces de tantas patatas, el golpe financiero es doloroso, es la gran carga financiera. 

Zak: se necesita una enorme cantidad de capital para cultivar toda una cosecha de patatas. Y las bancarrotas están empezando a aumentar. 

Narrador: antes de la pandemia, Zak estima que los granjeros de Idaho estaban experimentando el precio más alto de las patatas en 15 años. Ahora se enfrentan a un mínimo nunca visto en 20 años. Zak dice que un saco de 45 kilos de patatas pasó de costar unos 12 dólares por saco a 3 dólares por saco, y un agricultor necesita que cueste al menos 5 dólares para cubrir gastos. Peggy y Bill se enfrentan a 140.000 dólares en pérdidas. Para los agricultores de Idaho y Montana, esa cifra asciende a 8 millones de dólares. 

Zak: algunos de estos agricultores están en números rojos en sus propias cuentas, y no hay nada de negro. Están buscando cómo aumentar sus líneas de crédito, necesitarán rehipotecar algunas de sus propiedades, ya sabes, tratando de liberar más capital para tratar de sobrevivir al próximo año. 

Bill: cuando pones todo tu trabajo y esfuerzo en el crecimiento, contando cada gasto y viviendo el orgullo de verlas crecer, luego todo se transforma en tirar y desperdiciar. 

Narrador: para evitar que algunas de las patatas se desperdicien, el Rancho Buyan se ha tenido que volver más creativo. Peggy y Bill han repartido aproximadamente 34.000 kilos de patatas alrededor de toda su comunidad.

Bill: ella ha organizado dos o tres días de entrega, y hemos tenido recogidas a 160 kilómetros de distancia, la gente viene y consigue las patatas. Ella las distribuye por las calles de nuestra ciudad, busca un lugar y la gente se detiene a que les den su bolsa de patatas. Y solo para tratar de conseguir que alguien las saque provecho.

Zak: aunque están perdiendo dinero con ellas, prefieren ver a alguien comiéndoselas que a que no pase nada con ellas en absoluto. 

Narrador: los granjeros también están haciendo puré de patatas en una mezcla de abono para alimentar el ganado el año que viene. 

Peggy: las hemos puesto en este montón y las hemos mezclado con la paja, luego ponemos el plástico en la parte superior y dejamos que se descomponga totalmente para el próximo otoño. Pero en ese punto, si todo está bien y las raciones, entonces empezamos a alimentar a los terneros con ellas. Eso es dinero de nuestro bolsillo, tratando de encontrar otro uso para las patatas.

Narrador: pero todo ese esfuerzo apenas ha hecho mella en el número de patatas que tienen abandonadas.

Peggy: ahora mismo son como 200.000, más o menos, ahí dentro, con todo. Es bastante devastador, ¿sabes? Para una pequeña empresa como nosotros.

Narrador: en total, se estima que 680.000 kilos de patatas están bloqueadas al principio de la cadena de suministro en Estados Unidos. 

Zak: si me hubieran dicho algo el año pasado, sin saber nada de lo que podía pasar, no les habría dicho que hicieran algo de lo que hacen ahora. Si nos hubiéramos anticipado al COVID-19 y tuviéramos una cosecha corta, una cosecha muy pequeña, habría sido devastadora por la escasez de alimentos. Tendríamos una escasez masiva de patatas, y eso habría sido aún peor. 

Narrador: por suerte, Zak dice que todo este desperdicio de comida no provocará una escasez el año que viene. Los agricultores siguen plantando patatas, pero ya no tanto.

Zak: en el futuro, este mismo año, creo que los agricultores están haciendo lo correcto. 

Peggy: pensamos que hay cierto riesgo en ponerse a plantar.

Bill: ya teníamos el terreno preparado, criamos la mayoría de nuestras propias semillas y compramos algunas, así que, podríamos haber seguido adelante. Supongo que esto es como la granja y el rancho. En los años malos, simplemente empiezas el año siguiente y esperas uno mejor,  una mejor temporada. Si no lo hicieras, habrías renunciado hace mucho tiempo.

Zak: pero esa es la difícil vida de un granjero. Siempre estamos pensando en el año que viene. Los granjeros cultivan por amor a la agricultura, e incluso en tiempos difíciles, seguiremos cultivando por amor a la agricultura.

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