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Esta nueva tecnología podría administrar medicamentos que son demasiado viscosos para ser inyectados con jeringuillas médicas convencionales

Médica con una inyección en la mano.
REUTERS/Baz Ratner

  • Los investigadores del MIT han desarrollado una tecnología sencilla y económica para administrar potentes formulaciones de medicamentos que son demasiado viscosas para ser inyectadas con jeringuillas médicas convencionales.
  • La tecnología permite inyectar fármacos de alta concentración y otros tratamientos subcutáneos y se desarrolló como una solución para productos biofarmacéuticos o biológicos altamente eficaces y extremadamente concentrados.
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Los investigadores del MIT han desarrollado una tecnología sencilla y económica para administrar potentes medicamentos que son demasiado viscosas para ser inyectadas con jeringuillas médicas convencionales, según MIT News.

La tecnología permite inyectar fármacos de alta concentración y otros tratamientos subcutáneos y se desarrolló como una solución para productos biofarmacéuticos o biológicos altamente eficaces y extremadamente concentrados, que suelen diluirse e inyectarse por vía intravenosa.

"Los fabricantes de medicamentos deben centrarse en lo que mejor saben hacer y formular los medicamentos, no quedarse estancados por este problema de la inyectabilidad", ha comentado Kripa Varanasi, profesor de ingeniería mecánica del MIT. 

Los dirigentes de la Fundación Bill y Melinda Gates tenían una preocupación relacionada con el problema de la inyectabilidad. Así que contactaron con Varanasi con el objetivo de proporcionar vacunas de alta concentración y terapias biológicas a las personas de los países en desarrollo que no podían viajar desde zonas remotas a un entorno médico, según ha recogido MIT News.

Además, la tecnología puede ser aprovechada en países desarrollados. 

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En este sentido, como consecuencia de la actual pandemia, puede ser bastante beneficioso el hecho de quedarse en casa y autoadministrarse medicamentos subcutáneos para tratar enfermedades como el cáncer o los trastornos autoinmunes.

"La autoadministración de medicamentos o vacunas puede ayudar a democratizar el acceso a la atención de la salud", ha explicado Varanasi.

El nuevo sistema hace posible la inyección subcutánea de formulaciones de medicamentos de alta concentración gracias a que reduce la fuerza de inyección requerida.

Para esto el fluido viscoso que se inyecta está rodeado de un fluido lubricante, que facilita el flujo del fluido a través de la aguja.

Gracias al lubricante, solo se requiere una séptima parte de la fuerza de inyección para la mayor viscosidad probada.

"Independientemente de cómo de viscosa sea tu medicación, puedes inyectarla, y esto es lo que hizo este enfoque muy atractivo para nosotros", ha comentado Vishnu Jayaprakash, un estudiante graduado en el departamento de ingeniería mecánica del MIT que es el primer autor del trabajo.

Hasta ahora, la administración subcutánea de medicamentos ha implicado métodos poco prácticos y costosos debido a su alta viscosidad.

Y es que, usualmente, los fármacos de este tipo se diluyen y se administran por vía intravenosa, lo que requiere una visita a un hospital o a un consultorio médico. 

Además, son propensos a la contaminación por salpicaduras.

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El dispositivo consiste en una jeringuilla con 2 barriles, uno dentro del otro, con el tubo interno que suministra el fluido viscoso de la droga y el tubo circundante que ofrece una fina capa de lubricante a la medicación cuando entra en la aguja, según ha explicado MIT News.

Y, según Pramod Bonde, profesor adjunto de cirugía de la Escuela de Medicina de Yale, la técnica podría revolucionar el campo de la medicina.

"Esta innovadora tecnología tiene el potencial de tener un impacto fundamental y de gran alcance en la forma en que los medicamentos se administran en el cuerpo", ha asegurado Bonde.

Por otro lado, la tecnología podría marcar una diferencia en la búsqueda de posibles vacunas y tratamientos para el COVID-19

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