El crowdfunding de acciones: una forma de invertir en nuevas empresas

Las plataformas de financiación colectiva de acciones permiten a los inversores individuales proporcionar capital inicial a nuevas y pequeñas empresas.
Las plataformas de financiación colectiva de acciones permiten a los inversores individuales proporcionar capital inicial a nuevas y pequeñas empresas.

Jetta Productions Inc/ Getty Images

  • El crowdfunding de capital es un método de financiación que permite a los inversores comprar acciones de empresas privadas jóvenes a través de plataformas online.
  • Ofrece a los propietarios de empresas un método para recaudar dinero, una alternativa a los costosos préstamos bancarios o la financiación de los capitalistas de riesgo.
  • Si bien las ofertas de financiación colectiva de acciones están abiertas a cualquier inversor, cuánto se puede invertir depende del patrimonio y los ingresos anuales.
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Hasta el momento, las inversiones en empresas jóvenes o en etapa inicial parecía estar reservadas solo para la gente rica. Esto ha cambiado.

A lo largo de la década de 2010, una serie de leyes han abierto el campo de las inversiones, algo que facilita tanto a las pequeñas empresas privadas la obtención de capital como a las personas comunes y corrientes el proporcionar ese capital.

Esta legislación ha creado un nuevo tipo de mecanismo de inversión: el equity crowdfunding (crowdfunding de acciones).

Al igual que otros métodos de crowdfunding, este implica aprovechar el poder de Internet para recaudar dinero. No obstante, a diferencia del modelo basado en recompensas, donde las personas obtienen beneficios por respaldar la preventa de un proyecto o empresa, este crowdfunding de acciones permite a las personas obtener una participación en una empresa.

El equity crowdfunding puede ser fácil de hacer, pero es importante comprender todos sus entresijos.

¿Qué es el crowdfunding de acciones?

El equity crowdfunding o crowdfunding de acciones es un método de obtención de capital para una empresa comercial a través de Internet, donde a cambio de respaldar a dicha empresa, los inversores reciben una participación proporcional a su inversión.

Para comprender completamente qué es y cómo funciona este nuevo método, es útil comprender qué no es.

Primero, las plataformas de crowdfunding de acciones online no son como sus homólogos de crowdfunding más conocidos, como Kickstarter e IndieGoGo, en los que un número considerable de personas dan dinero a proyectos interesantes a cambio de un producto, regalo u otra recompensa gratis (así como la satisfacción del apoyo que proporcionan).

Tampoco son lugares de préstamos de igual a igual que permitan a muchos inversores hacer pequeñas contribuciones a los prestatarios que devuelven el dinero con intereses.

Las plataformas de crowdfunding de acciones tienen que ver con la equidad. A cambio de cantidades relativamente pequeñas de dinero, los inversores se convierten en accionistas de empresas que recaudan fondos a través de la plataforma. Su dinero invertido les compra acciones en la empresa nueva o en crecimiento. Dado que las empresas son privadas, estas no son acciones que cotizan en bolsa, pero son una participación de propiedad.

Se realiza a través de plataformas online. Pero dado que la venta de valores (las acciones) está involucrada, no pueden ser cualquier página web.

Las plataformas deben estar operadas por un corredor de bolsa con licencia o estar registradas en la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) como un "portal de financiación". Además deben inscribirse como miembros de la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (FINRA), que supervisa las corredurías.

Breve historia de su legislación

El crowdfunding de acciones tiene sus orígenes en la Ley Jumpstart Our Business Startups (JOBS) de 2012. La ley tenía como objetivo flexibilizar las reglas que rigen qué empresas podrían vender valores. Con esto en mente, permitió a las pequeñas empresas obtener capital, pero evitar el costoso y oneroso proceso habitual que implica una OPI (oferta pública inicial).

Sin embargo, la SEC tuvo que finalizar algunas normas antes de que la regulación realmente pudiera ponerse en marcha. Eso sucedió en el transcurso de 2015 y 2016, este último con una enmienda a la Ley JOBS, conocida como Regulación de Crowdfunding. Básicamente, estas nuevas reglas permitieron a las empresas vender acciones sin cotizar en bolsa y aligeraron los requisitos de registro para las plataformas de financiación colectiva de acciones.

Quizás lo más importante de todo es que también permitieron que muchas más personas invirtieran. Anteriormente, había que ser inversor acreditado, es decir, alguien con un patrimonio neto de más de un millón de dólares (815.395 euros) o un ingreso superior a 163.079 euros al año durante 2 años (244.618 euros para parejas casadas).

¿Quién puede invertir a través del crowdfunding de acciones?

Según la SEC, cualquiera puede invertir en una oferta de financiación colectiva de acciones. Sin embargo, debido a los riesgos involucrados, está limitado en la cantidad que se puede invertir en un período de 12 meses. Esta depende del patrimonio e ingresos anuales y se calcula en una escala móvil.

Por ejemplo, si el ingreso anual o el patrimonio neto de un inversor es menor de unos 87.000 euros, entonces su límite de inversión es de 1.790 euros (aproximadamente) o el 5% de su ingreso anual o patrimonio, lo que sea mayor. Si tanto el ingreso anual como el patrimonio son iguales o superiores a 87.000 euros, el máximo es el 10% del mayor ingreso o patrimonio neto del inversor.

En 2020, la SEC aumentó la cantidad que las empresas pueden recaudar anualmente del crowdfunding de capital de 1.386.000 euros a algo más de 4 millones.

¿Cómo funciona el crowdfunding de acciones?

En términos de plataformas de financiación colectiva de acciones online, hay muchas para elegir. Si bien todos brindan a un gran número de personas un mecanismo para invertir en empresas, se diferencian entre sí en ciertos aspectos.

Algunas plataformas, como WeFunder y StartEngine, proporcionan un lugar para que las empresas presenten sus propuestas (llamadas "ofertas") pero no realizan una investigación exhaustiva, dejando que el propio inversor investigue las compañías. Otros, como Republic y SeedInvest, presentan ofertas más seleccionadas en sus plataformas.

En términos de procedimiento, generalmente todos funcionan de la misma manera. Los inversores se registran en la página del portal de financiación de la plataforma y verifican la información financiera relevante, como sus ingresos y activos. Luego, pueden ver todas las ofertas disponibles, incluido el precio por acción. A continuación, hacen su selección y, según la plataforma, envían sus fondos.

Para realizar un seguimiento de la inversión, se puede consultar un panel online. Además, se recibe un informe anual y, en algunos casos, actualizaciones trimestrales de la empresa.

Al considerar qué plataforma elegir, es conveniente preguntar:

  • ¿Cuál es el enfoque? No todas las plataformas enumeran los mismos tipos de empresas. Algunas se centran en empresas inmobiliarias, por ejemplo, mientras que otras se enfocan en empresas minoristas y de consumo de alto crecimiento.
  • ¿Cuál es el mínimo? Algunos sitios requieren una inversión mínima de 4.000 euros. Para otros, puede ser tan solo 80.
  • ¿Cuál es la experiencia del equipo? No puedes asumir que las personas que dirigen la plataforma tienen la experiencia adecuada. Consulta los antecedentes del equipo y asegúrate de que sea adecuado para el tipo de plataforma involucrada.
  • ¿Cuál es el proceso de selección? Las plataformas tienen diferentes enfoques para elegir las empresas que figuran en su página. Algunas son muy selectivos, mientras que otras aceptan a casi cualquier persona. No dudes en solicitar a la plataforma documentos de respaldo y otra información relevante.

¿Cuáles son los beneficios?

Las personas pueden obtener una participación de una empresa interesante con el potencial de crecer, recibiendo así una parte del éxito de dicha empresa. También pueden ayudar a que una compañía que les apasiona despegue o se expanda.

En cuanto a las empresas, tienen acceso a un grupo de potenciales inversores mucho más amplio de lo que podrían haber aprovechado, un beneficio especialmente útil para aquellas que evitan los capitalistas de riesgo, los, angel investors, o las instituciones financieras tradicionales.

Tampoco tienen que registrar sus valores en la SEC, siempre que cumplan con otros requisitos de información.

¿Cuáles son los riesgos? 

El crowdfunding de acciones tiene a su vez muchas trampas. Por ejemplo:

  • Falta de liquidez. Cuando se invierte en una empresa que cotiza en bolsa, se pueden descargar acciones en cualquier momento. Por otro lado, con el crowdfunding, al igual que con la mayoría de las inversiones privadas, a menudo uno se queda atascado con sus acciones (y de hecho, a menudo se le prohíbe vender durante el primer año). Y es probable que pasen años antes de que se obtenga una devolución.
  • El potencial de fraude. Existe la posibilidad de que una plataforma enumere empresas poco éticas que buscan dinero fácil de inversores poco sofisticados. Para protegerse, hay que actuar con la debida diligencia antes de apretar el gatillo. Hay que tener cuidado si una empresa intenta ofrecer acciones directamente: se supone que todas las transacciones se realizan a través de la plataforma.
  • Seguridad informática. Como cualquier plataforma online, las páginas de financiación colectiva pueden ser vulnerables a los piratas informáticos. Eso significa que hay que investigar las protecciones antes de unirse.
  • Mucho riesgo. La tasa de fracaso entre las nuevas empresas es alarmantemente alta. Solo aproximadamente la mitad de las pequeñas empresas sobreviven a su quinto año en el negocio, según Fundera. "No inviertas nada que no puedas permitirte perder", aconseja Brian Belley, fundador y director ejecutivo de Crowdwise.

La conclusión financiera

Las plataformas de financiación colectiva de acciones brindan a la gente común la oportunidad de invertir en empresas emergentes y en crecimiento, una oportunidad que antes solo estaba abierta solo para los ricos.

Al mismo tiempo, estas inversiones pueden resultar arriesgadas. Los inversores inteligentes deben realizar una investigación cuidadosa tanto de la plataforma como de las empresas que están considerando.

Debido a que las inversiones son altamente ilíquidas y podría pasar un tiempo antes de que produzcan un rendimiento, los inversores deben asegurarse de que el dinero que invierten sea discrecional.

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