"Queremos que el plan de rehabilitación alivie el elevado coste energético que sufren los hogares"

David Lucas, secretario general de Vivienda y Agenda Urbana, antes de la entrevista.
David Lucas, secretario general de Vivienda y Agenda Urbana, antes de la entrevista.
Pablo Moreno Arriero

Pablo Moreno Arriero

Los hogares españoles llevan meses sufriendo las consecuencias de una inflación descontrolada. Se nota al hacer la compra en el supermercado, pero también a la hora de pagar el alquiler y, sobre todo, cuando llega la factura de la luz.

Lo peor es que buena parte del problema habría tenido solución. "Se calcula que puede haber 9,3 millones de viviendas en España que necesitan de rehabilitación en eficiencia energética", explica el secretario general de Vivienda y Agenda Urbana, David Lucas (Madrid, 1968), en una entrevista con Business Insider España.

Más de la mitad del parque de vivienda español se construyó antes de 1980, cuando la legislación todavía no obligaba a instalar sistemas de aislamiento térmico. Entre eso, y lo poco que se rehabilita (unos 30.000 pisos al año), la eficiencia energética de las viviendas deja mucho que desear.

En otras palabras: el 40% de lo que se consume de calefacción o aire acondicionado se escapa por la ventana. Lo que significa que, siendo eficientes, los hogares podrían llegar a pagar un 40% menos de una luz o gas que hoy cotizan a precio de oro.

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Una mejora en la eficiencia energética, además, permitiría reducir la dependencia de combustibles fósiles comprados a otros países. Aunque la mayoría del gas que España importa procede de Argelia (en torno al 45%), más de un 10% se lo compra a Rusia.

Por eso precisamente los 6.820 millones de euros en ayudas que el Gobierno quiere movilizar dentro del plan de rehabilitación, dotado con los fondos europeos, caen como agua de mayo en el sector.

"La energía supone un coste, en algunos casos muy elevado, que vamos a intentar corregir con este componente", asegura el secretario general de Vivienda.

El Gobierno está convencido de que este plan puede ser una oportunidad histórica para acabar de una tacada con múltiples problemas: mejorar la habitabilidad, reducir la huella de carbono del residencial (responsable del 10% de las emisiones) y la dependencia energética de otros países (lo que reduciría el déficit comercial que arrastra España), y ahorrar en la factura de los hogares.

"Calculamos que puede haber 650.000 toneladas de emisiones de CO₂ al año que podrían ahorrarse con las reformas que queremos hacer. Es una cantidad impresionante", apunta Lucas.

En cuanto al ahorro para los hogares, añade, "estamos hablando como mínimo un 30% del coste que las familias tienen en energía. Eso va a suponer un enorme beneficio medioambiental, pero también un beneficio muy importante para las economías familiares".

"Tenemos que afrontar un proceso de rehabilitación, y con los fondos europeos se nos abre esta oportunidad. Pero además queremos establecer medidas que posibiliten que, después de los fondos, podamos rehabilitar a un ritmo similar o incluso mayor al de nuestros socios europeos", confía Lucas.

El objetivo es ambicioso: llegar a 300.000 viviendas rehabilitadas anualmente para 2030, 10 veces más que ahora.

Multiplicar por diez el número de pisos con reforma energética también significa disparar la mano de obra, no sólo de la construcción, sino de todas las empresas que nutren al sector de materiales y servicios. El Ejecutivo visa crear 200.000 puestos de trabajo gracias a este plan. Y, a más empleo, más rentas e ingresos. 

El secretario general confía en que "tenemos los instrumentos, tenemos recursos y no podemos perder esta oportunidad. Vamos a hacer todo lo posible, conjuntamente con comunidades autónomas, ayuntamientos y en colaboración público-privada, para conseguir los efectos que estamos persiguiendo".

El macroplan de rehabilitación, en jaque por la guerra en Ucrania

Dos obreros transportan ladrillos en la construcción de una vivienda en Ronda (Málaga).

Hay muchas esperanzas puestas en el plan de rehabilitación, pero cada vez hay también más papeletas de que se convierta en un plan frustrado.

Los materiales de construcción llevan meses encareciéndose a ritmo de doble dígito, y la guerra en Ucrania ha agravado la situación. El precio del cemento se ha duplicado, y el hormigón, el aluminio, los azulejos, la madera o la cerámica acumulan aumentos de más del 20%. 

¿En qué se traduce esto? En que construir y reformar es más caro. El aumento de los costes de construcción también supera el 20% y alcanza máximos históricos. Y muchas promotoras y empresas de reformas directamente no logran abastecerse de los materiales necesarios para construir, con lo que las obras empiezan a paralizarse.

Si se preveían iniciar en torno a 110.000 viviendas este año, nos podemos llevar una sorpresa de que sólo se empiece el 50%, explican fuentes del sector inmobiliario.

Como respuesta a este problema, Lucas pone en relieve el apoyo del Gobierno al sector de la construcción, que a principios de marzo aprobó pagar a las constructoras los sobrecostes por la inflación (aunque no tendrá en cuenta los derivados del alza de la luz...).

Pero por eso mismo, el Ejecutivo no descarta lanzar nuevas medidas, si fuera necesario: "Creo que se están tomando las medidas adecuadas y vamos a seguir estudiando posibles medidas de futuro en función de cómo vengan los acontecimientos", añade Lucas.

"Ya hemos movilizado el 55% de los recursos del plan"

El secretario general de Vivienda y Agenda Urbana, David Lucas, en un momento de la entrevista.

Como prueba de que el dinero del plan ya está en pleno funcionamiento, Lucas avanza que "ya tenemos lanzado más del 55% de los recursos de la componente. Creo que estamos mejor de lo que yo pensaba que íbamos a estar".

Lucas detalla que el Gobierno ya transfirió el año pasado 1.150 millones a las comunidades, más 500 millones este año para la construcción de vivienda social. Además, afirma, "ya hemos firmado los convenios para la reforma de edificios públicos por 480 millones, y se han puesto en marcha los 450 millones de euros en desgravaciones fiscales en el IRPF por rehabilitación de vivienda habitual".

"Estamos en un momento muy importante de desarrollo. Este año, en 2022, habrá nuevas cantidades que vamos a ir transfiriendo a las comunidades autónomas. Recursos económicos para rehabilitación de entornos residenciales. Ya estamos acordando con ellas qué barrios son los que se van a reformar. Tenemos hasta 2026 para poder ejecutar y como digo, mi visión es positiva", concluye.

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