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En este safari a pie en Nepal los guías solo llevan un palo como arma, y así nos explicaron cómo defendernos de los animales más peligrosos

Los guías de nuestro safari a pie en Chitwan
Dos de los tres guías que nos acompañaron a nuestro safari a pie en Chitwan. Christiane Drummond
  • En Chitwan, el parque nacional de Nepal, puedes ver rinocerontes, elefantes, tigres, cocodrilos y osos. 
  • Pero lo realmente especial es que puedes ver estos animales mientras caminas por la selva, ya que ofrecen un safari a pie.
  • Eso sí, pese a ser una experiencia fantástica también es arriesgada, ya que los guías solo van armados con palos. Por ello, antes de nada te explican cómo defenderte de los animales más peligrosos del parque.

Nada más llegar a Crocodile Safari Lodge and Camp, el hostal donde nos hospedaríamos los próximos días, nos reunieron en una pequeña sala para explicarnos qué podíamos hacer durante nuestra estancia en Chitwan, Nepal

Un insecto rojo que nunca había visto antes recorría el mapa en el que el recepcionista nos mostraba las distintas zonas del parque nacional, donde podríamos ver todo tipo de animales peligrosos, desde rinocerontes y elefantes, hasta tigres, cocodrilos y osos. Interrumpí su explicación mientras señalaba la ruta a pie que se puede hacer dentro del parque. "Pero, ¿es seguro?", pregunté.  

La respuesta realmente no era la que esperaba viniendo de una persona que intentaba vendernos el tour. "No, no es seguro", admitió. "Tenemos que deciros que es una actividad arriesgada". Y tan arriesgada: resulta que los guías que te acompañan durante el safari a pie solo van armados con un palo

Aún así cogimos el paquete más completo: ruta en canoa, tour a pie y, para acabar, un recorrido en jeep. El recepcionista me dijo que en torno a un 80% de los turistas hacen el tour a pie y, pese a estar asustadísima, pensé que pocas veces iba a tener la oportunidad de caminar por la selva buscando rinocerontes en Nepal

En total las tres actividades nos costaron 6.000 NPR (en torno a 50 euros), y el paquete también incluía desayuno en el hostal y una comida para llevar. Posiblemente existan opciones más económicas si acudes directamente a un guía sin intermediarios, pero no teníamos mucho tiempo y nos convenía contratarlo con el hostal. 

Cuando a la mañana siguiente nos reunieron a todos para explicarnos qué hacer para defendernos de los animales más peligrosos si nos atacaban dentro el parque me pregunté por qué había elegido voluntariamente hacerlo, ¡y encima pagar por ello!

A continuación os cuento las distintas técnicas y cómo fue mi experiencia haciendo un safari a pie en Chitwan.

A las 7:00 de la mañana salimos del hostal y nos dirigimos hacia el río, donde nos montamos en una canoa fabricada con el tronco de la ceiba petranda, uno de los árboles que puedes ver dentro del parque.

Los 10 turistas y los 3 guías nos montamos en una sola canoa sentados sobre pequeñas sillas de madera colocadas en fila. El paseo por el río duró alrededor de 45 minutos, y vimos muchos pájaros. En una ocasión el guía señaló algo que podría ser un cocodrilo, pero estaba lejos en la orilla y solo se veía lo que parecía ser la parte superior de su cabeza, y la verdad es que perfectamente podría haberse confundido con una roca.

Al bajarnos de la canoa uno de los guías nos pidió silencio y atención. "Ahora estáis en la naturaleza", nos decía, o más bien advertía, mientras procedía a explicarnos que era importante que hiciéramos el mínimo ruido posible durante el tour a pie. Después, llegaba la explicación más importante: cómo defendernos si nos atacaba uno de los animales del parque. Las técnicas son muy curiosas, y varían según el animal.

El animal peligroso con el que más probabilidades tienes de cruzarte dentro del parque es el rinoceronte.

rinocerontes en chitwan
En la foto parecen mucho más pequeños que en la realidad. Christiane Drummond

El rinoceronte es uno de los símbolos más típicos de Chitwan. Se trata del rinoceronte indio, y según las estimaciones de WWF, hay 2.000 en el mundo, 600 de los cuales están en Chitwan. 

Uno de los principales objetivos del tour es ver uno de los 600 rinocerontes que viven dentro del parque. Eso sí, si el animal se siente amenazado es posible que carguen contra grupos de personas. Es más probable que esto ocurra si el rinoceronte va acompañado de su cría o durante época de celo.

Las instrucciones eran bastante claras. Si te encuentras con un rinoceronte tienes que quedarte quieto, y observar su gran magnitud. Pero si el animal comienza a cargar contra ti tienes que echar a correr y tirar un objeto al suelo, de esta manera se detendrá a mirar qué es, y ganarás unos segundos de ventaja. "Tal vez pierdas algo, pero es mejor perder un objeto que tu vida", dijo el guía. Yo ya no sabía si reír o llorar.

Después hay que correr en zig-zag para distraerlo (no tienen buena vista), hasta llegar al árbol más cercano que creas que puedas escalar; debes alcanzar una altura de entre 1,50 metros y 1,60 metros (superior a la altura del rinoceronte). Una vez a salvo solo te queda esperar a que el rinoceronte se vaya. 

Paseo por la selva en Chitwan
Durante las primeras dos horas de paseo no podía dejar de fijarme en qué árboles podría escalar. Christiane Drummond

Durante el tour a pie vimos a cuatro rinocerontes. Primero vimos a una madre con su cría, pero estaban lejos así que estábamos a salvo.

comiendo en la selva en Chitwan
Tras ver a los primeros dos rinocerontes nos sentamos a comer y reponer energías. Christiane Drummond

Poco después de parar a comer estábamos recorriendo un camino con hierbas altas a los lados; yo estaba más relajada tras ver a los primeros dos rinocerontes, ya que no había pasado nada. Pero cuando vi un rinoceronte salir de la maleza me empezó a latir el corazón a mil por hora. Nos quedamos todos quietos, observando al gigante gris, y acto seguido salió otro detrás, se giró y nos miró directamente. Se detuvieron tan solo un segundo (a mi me pareció una eternidad) y siguieron su camino, desapareciendo de nuevo entre las plantas.

Desde el jeep vimos a tres rinocerontes, y fue agradable poder observarlos tranquilamente, aunque menos emocionante por supuesto. 

Mientras recorríamos el parque sobre ruedas el guía me contó sobre la vez que un rinoceronte le atacó, pero logró salvarse. Pese a que le tiró al suelo, los rinocerontes cargan tres veces y en una de las pausas fue capaz de levantarse y llegar a un árbol que escalar. Eso sí, estuvo ingresado en el hospital y de baja unos meses después del incidente. "Aún así, los amo", me contaba hablado sobre los rinocerontes. También me dijo que en muchas ocasiones había tenido que huir y escalar árboles con grupos de turistas, algo por lo que agradecí haber preguntado una vez hecho el tour a pie, y no antes.

la selva en Chitwan
En esta zona los troncos de los árboles eran muy grandes para escalarlos, y además estaban lejos entre sí. Christiane Drummond

Si tienes mucha suerte, puedes ver a un tigre.

Es más complicado que ver a un rinoceronte ya que, según nuestro guía, solo hay 93 tigres en Chitwan. Eso sí, durante el paseo los guías nos explicaban que sabían que un tigre había pasado por la zona ya que sus heces son características por tener pelo dentro, ya que no lo digieren.

Nosotros no vimos a ninguno, por lo que no se si habría sido capaz de armar el valor para seguir las instrucciones que te dan en caso de que te lo encuentres de frente. Es importante mirar al tigre directamente a los ojos y sostenerle la mirada mientras das pasos muy lentos para atrás. En ningún momento puedes darle la espalda, ya que así es como atacan. 

El elefante es el animal más peligroso del parque, según nuestro guía.

elefante en Chitwan
Uno de los elefantes que vimos desde el jeep. Christiane Drummond

El mensaje que nos transmitió nuestro guía es que si te encuentras con un elefante salvaje dentro de Chitwan, no hay mucho que puedas hacer. Si corres, te alcanzarán. Si escalas, romperán el árbol con su trompa. Y son enormes. 

Sin embargo, merece la pena al menos intentar salvarte. Si un elefante carga contra ti, tira algo al suelo y corre en zig-zag hasta el bosque, ya que les costará más correr rápido entre los árboles debido a su gran tamaño.

Solo vimos elefantes domesticados, ya que los usa el gobierno como medio de transporte, y estos no deberían entrañar ningún peligro. Además, ya íbamos montados dentro del jeep y estábamos notablemente más relajados.

Si te encuentras a un oso...canta y baila en grupo.

También puedes cruzarte con un oso perezoso en Chitwan. Se trata de uno de los animales más temidos del parque para los locales. Durante nuestra visita solo vimos las termitas de las que se alimenta este peligroso animal.

No obstante, también íbamos preparados para saber qué hacer en caso de que un oso perezoso nos atacara dentro del parque. Lo primero que debes hacer es agruparte con el resto (esto me tranquilizaba ya que eramos 10 personas y formaríamos un grupo grande). Después, tienes que intentar hacer todo el ruido posible: chilla, aplaude y pisotea el suelo. Así, los guías también usarían sus palos para golpear el suelo, ahuyentando así al animal. Algo así como cantar y bailar, bromeaba nuestro instructor.

Además de los animales, la puesta de sol también merece la pena en Chitwan.

puesta de sol en chitwan
Christiane Drummond

A las 17:00 de la tarde nos bajamos de la canoa de nuevo. En total hicimos unos 45 minutos en canoa, 4 horas a pie y otras 4 horas en jeep, con alguna parada entre medias para ir al baño o comer algo. Consejo: traed suficiente agua, ya que no fuimos a ningún sitio para comprar hasta las 14:00.

Y, por último, después de un largo día (y mucha adrenalina) pedimos una cerveza frente al río, desde donde se puede disfrutar de la puesta de sol.

 

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