Qué debes hacer si otro pasajero te insiste en que le cambies el asiento, según expertos en viajes

Pasajeros avión

Anchiy/Getty Images

  • Las redes sociales están que arden con el debate sobre cambiar de asiento en los aviones.
  • Los expertos en viajes afirman que a veces los pasajeros tienen motivos legítimos para pedir cambios. Pero, en última instancia, todo el mundo tiene derecho a negarse. 

Puede que quieras pensar que siempre serías el tipo de persona que ofrece su asiento a una familia en un avión para que puedan sentarse todos juntos.

Pero, ¿y si pagas más por un asiento de ventanilla o por tener más espacio para las piernas? ¿Y si lo que se ofrece a cambio es un temido asiento en el medio?

Existe un acalorado debate en las redes sociales sobre cuándo hay que cambiar el asiento y en qué circunstancias hay que negarse.

Los expertos en viajes afirman que las situaciones difieren y que puede haber razones legítimas para pedir un cambio, como la distribución del peso, errores en la reserva o cancelaciones de vuelos que estropean los planes de la gente.

Sin embargo, afirman que siempre tienes derecho a negarte.

Procede con cautela

Algunos viajeros han estado compartiendo sus experiencias en las redes sociales, alegando que se debe tener precaución cuando alguien pide cambiar de asiento porque la gente "no siempre tiene las mejores intenciones".

Un creador de contenido de TikTok, llamado Nick, asegura que un padre acabó siendo escoltado fuera del avión por el personal de seguridad cuando se enfadó tanto porque no le cediese su asiento. El hombre quería sentarse con sus hijos, que eran hombres ya adultos, según Nick.

Nick señala que cambiar de asiento no suele ser sencillo, y que es mejor evitar los problemas.

"Fue agotador", comenta Nick. "Si quieres irte de viaje, planéalo mejor".

Otra TikToker, llamada Rylie, indica que en un vuelo pagó 40 dólares (37 euros) más para sentarse en un asiento de ventanilla, más cerca de la parte delantera del avión, con el fin de combatir su ansiedad. Según cuenta, una familia con cuatro hijos se le acercó y el padre la agarró por el hombro y le preguntó si no le importaba cambiar de asiento.

Rylie señala que se negó porque había pagado para subir de clase y explicó por qué no quería sentarse en medio. El comportamiento del hombre "cambió al instante", afirma.

"Me miró fijamente a los ojos y me dijo: '¿Así que vas a dejar que una niña se siente sola en el asiento del medio y no esté con su familia?'", relata Rylie.

"Le dije: 'Ese es el asiento, ¿verdad? ¿Por qué no te sientas ahí y dejas que la otra niña se siente con sus hermanos y su madre? ¿Por qué tengo que ser yo?'".

Rylie asegura que el hombre le contesttó: "Ya nadie se preocupa por las familias".

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Sé educado pero firme

Los usuarios han dejado comentarios y se han implicado en el debate.

Aunque la gente es comprensiva con los errores que se cometen al reservar vuelos, también se ha apresurado a señalar que no es culpa de nadie más que de uno mismo si no te organizas con suficiente antelación.

"Una mala planificación por tu parte no es una emergencia por la mía", se puede leer en un comentario.

Otro afirma: "A menos que alguien me regale un asiento de primera clase, no me cambio".

Jessica Dante, influencer de viajes y fundadora de Love and London, explica a Business Insider que hay razones válidas por las que alguien puede pedirte que cambies de asiento, como ayudar a alguien que viaja con niños pequeños, alguien con miedo a volar o alguien con una discapacidad.

"Pero si le estás pidiendo a alguien que haga un intercambio por un asiento peor, el otro pasajero tiene todo el derecho a decir que 'no'", afirma.

"El pasajero al que se le pregunta debe valorar la situación, preguntar cuál es el motivo de la petición y echar un vistazo al asiento que se va a cambiar", afirma Dante. "Si el cambio le supone un asiento menos cómodo, puede perfectamente decir que no".

Dante añade que la mejor respuesta es educada pero firme, y que si las cosas empiezan a subirse de tono, debe intervenir un auxiliar de vuelo.

Ally Gibson, fundadora del blog de viajes Ally Travels, explica a Business Insider que, para ella, todo se reduce a algunos detalles de la petición: ¿lo han pedido amablemente y están sugiriendo un cambio a un asiento mejor?

"Si la respuesta a cualquiera de estas dos preguntas es no, entonces no cambio", afirma.

Pide refuerzos si es necesario

Gibson afirma que suele ser breve en sus respuestas, pero sugiere al otro pasajero que pida ayuda a la tripulación de vuelo.

Las aerolíneas ofrecen la posibilidad de elegir asiento con antelación, por lo que es recomendable que los pasajeros se acostumbren a planificarlo.

Gibson comenta que, aunque simpatiza con los padres, estas cuestiones deberían tratarse antes del vuelo y, en el mejor de los casos, al reservar los billetes.

"Es frustrante pagar un suplemento para sentarse en un determinado asiento y que te cambien de sitio en el último minuto por culpa de la pésima planificación de otros", afirma. "Es algo en lo que tanto los pasajeros que necesitan cambios como las aerolíneas deben mejorar".

Carrie Bradley, antigua azafata de vuelo y autora del blog de viajes Flying With A Baby (Volar con un bebé), señala a Business Insider que argumentar que se trata siempre de una mala planificación es "un poco duro", porque las cancelaciones de vuelos ocurren y los fallos en las reservas pueden hacer que las familias queden desperdigadas por el avión, incluso si han reservado con antelación.

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Pero la decisión de cambiar de sitio es tuya, apunta. Si la respuesta es negativa, su mejor consejo es "mantener la calma y negarse educadamente".

"Cuando yo formaba parte de la tripulación, siempre estábamos muy agradecidos a cualquier pasajero que se acomodara a una familia separada y nos asegurábamos de prestarle una atención extra para que su vuelo fuera más agradable", añade Bradley.

"Desde una copita de cava, hasta almohadas y mantas extra, o tal vez algún capricho de una cabina premium si estaba disponible".

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