Dejé el café durante 4 semanas y ahora me siento mejor

Julia Poggensee
| Traducido por: 
Julia Poggensee.
Julia Poggensee.

Julia Poggensee

  • El café es una de las bebidas que más se consumen a nivel mundial. 
  • Julia bebía una o 2 tazas de café al día, pero cuando su consumo empezó a aumentar decidió dejarlo durante 4 semanas.
  • Su consejo para todos los que quieran consumir menos cafeínas es: "Lo mejor es buscar una alternativa que también os guste, yo bebo té. Después de estar 2 días sin café, comencé a tener dolor de cabeza, pero se me pasó bastante rápido".
  • "Con el tiempo dejé de necesitar café para sentirme despierta y mi piel mejoró. Pero todavía no quiero prescindir del café con mis amigos".

Nos seduce con su aroma por la mañana, nos hace eficientes para afrontar el día y es una parte casi indispensable después de comer para muchas personas: estamos hablando del café

Me encanta mi capuchino por la mañana, incluso bebo un buen café solo. De una a un máximo de 2 tazas al día es suficiente para mí, de ninguna manera me considero una adicta. 

Para que os hagáis un idea, lo que más me gusta de la semana es mi cita para tomar un café con amigos en una cafetería o cuando salgo a caminar: me dan un trozo de pastel y soy feliz.

pouring coffee

Me parece que el café se ha convertido en la bebida de culto que conecta a casi todas las generaciones. En mi círculo de amigos y conocidos no hay casi nadie a quien no le guste. Sin embargo, no todos lo toleran igual de bien. 

Cualquiera que beba de 5 a 6 tazas al día, por lo general, ya se ha acostumbrado a sus efectos. Aquellos que lo beben solo ocasionalmente, en cambio, notan rápidamente el efecto de la cafeína.

Últimamente, sin darme cuenta, he comenzado a tomar el café todos los día sin excepción. Antes lo utilizaba como un momento de ocio en casa o fuera. 

Y por ello, empecé a notar que mi cuerpo respondía más de lo habitual al café. Me sentía inquieta y agitada, a veces me temblaban hasta las manos. Así que cuando empecé a notar esto dije, necesito un cambio, y lo dejé durante 4 semanas.

Al hacerlo, me di cuenta de que para mi, beber café tiene un sentido de comunidad, porque conecta a las personas entre sí. Al mismo tiempo, también noté muchos efectos positivos en mi cuerpo tras dejarlo. 

Mis primeros días sin café

Una taza de café contiene carbohidratos, grasas, agua, proteínas, ácidos, cafeína, minerales y alcalinos como la cafeína.

La cafeína en particular es responsable de los muchos efectos de esta bebida. Es una sustancia psicoactiva natural que se encuentra en las hojas, frutos o semillas de más de 100 especies de plantas.

La mayoría de las personas toman su primera dosis de café por la mañana para sentirse en despiertos. Yo también me había acostumbrado a tomarlo según me levantaba.

Cuando dejé de hacer la rutina matutina, lo que más eché de menos fue el intenso aroma que desprendía esta bebida desde la cocina.

Pero, como también me gusta tomar té, rápidamente encontré una alternativa. Una taza de té verde contiene alrededor de 50 miligramos de cafeína. Eso no es mucho menos que el café, que tiene alrededor de 69 miligramos de cafeína en la misma cantidad (en unos 125 mililitros). 

Lo especial del té verde es que la cafeína que contiene está unida a los taninos y, por lo tanto, desarrolla su efecto más lentamente que en el café. El té además contiene antioxidantes y se dice que pueden reducir la inflamación en el cuerpo y ayudar a combatir las células cancerosas.

 

Otras variedades como el té negro, el mate o el matcha también son buenas alternativas al café que contienen cafeína. 

Sin embargo, si lo que quieres es realmente dejar de consumir cafeína es mejor cambiar a otras infusiones condimentadas con un poco de ralladura de limón y jengibre, por ejemplo. 

También te recomiendo el descafeinado. Sin embargo, debes tener en cuenta que no está completamente libre de la sustancia psicoactiva, pero no supera 0,1 por ciento.

Así reaccionó mi cuerpo a la abstinencia de cafeína

Contra lo que me imaginaba, el mayor antojo de café se apoderó de mi por la tarde. Disfrutar de un capuchino o un latte macchiato con leche de avena después de la comida era como mi pequeño placer. 

Además, ese punch de cafeína me ayudaba a trabajar concentrada y enfocada, que después de comer siempre se hace algo cuesta arriba. 

Pero lo más difícil, sin duda, fue el hecho no poder beber café con otras personas. La gente se reúne para tomar uno, o lo pide para llevar y relajarse mientras pasea, o para tomarlo solos en la cafetería, pero eso conecta y crea comunidad. 

Hoy en día, afortunadamente, como hay tantas alternativas, no he sufrido tanto esa fase y podía seguir yendo a la cafetería y simplemente pedir una alternativa. 

Aunque el té verde no me despierta tanto, me acostumbré a los pocos días. Cualquiera que beba mucho café con regularidad probablemente necesitará más tiempo para adaptarse. 

Durante la abstinencia también puedes experimentar algunas reacciones físicas, yo por ejemplo, tuve dolor de cabeza durante 2 días.

Cómo afecta el café en cada parte de tu cuerpo

Pero, ¿por qué existe una conexión entre la cafeína y el desarrollo de dolores de cabeza? Un estudio de la Universidad de Duke en Carolina del Norte nuestra que la cafeína hace que los vasos sanguíneos del cerebro se estrechen. 

Como resultado, la sangre puede fluir mejor a través de las venas. La abstinencia del café, por otro lado, hace que los vasos sanguíneos se expandan nuevamente y, por lo tanto, puede desencadenar dolores de cabeza. 

Otros síntomas de la abstinencia del café pueden incluir insomnio e inquietud, trastornos visuales y auditivos y arritmia cardíaca.

La cafeína hace que se liberen neurotransmisores, mensajeros químicos en el cerebro. Si de repente se prescinde del café, estos se desequilibran, lo que significa estrés para el cuerpo y, por lo tanto, puede afectar incluso al sueño. 

Si eliminas tu dosis habitual de cafeína, las contracciones del músculo cardíaco también pueden cambiar. Si su corazón late más rápido de lo habitual, puede deberse a la abstinencia.

De todas maneras, si eres una persona con mucho estrés o desequilibrios hormonales deberías tener un consumo de cafeína moderado, ya que cuando la ingieres las glándulas suprarrenales liberan más adrenalina, una hormona relacionada con el estrés. 

Esto nos hace más eficientes a corto plazo, pero también puede causar inquietud y ansiedad, como confirma este estudio de la Universidad de Chicago.

Después de un tiempo empecé a sentirme mejor sin cafeína

Después de una semana o 2 noté que me sentía despierta y podía hacer mis tareas rutinarias sin café. Para algunas personas, dependiendo de su dosis diaria previa de cafeína, este efecto puede tardar más.

Para mí, dormir lo suficiente, hacer ejercicio al aire libre, una dieta saludable y reducir al máximo el consumo de dispositivos digitales son ahora factores mucho más importantes para sentirme despierta y con energía.

Además, después de 2 o 3 semanas, noté que mi complexión había mejorado. Sentí que mi cuerpo estaba mejor provisto de nutrientes. De hecho, el café tiene un efecto diurético, y cada vez que vas al baño, también se excretan nutrientes solubles en agua. 

Así que dejar el café tiene muchos beneficios para la salud. Sin embargo, la bebida no es mala para la salud per se

Es importante consumir con moderación. El Instituto Federal de Evaluación de Riesgos recomienda no consumir más de 200 a 400 miligramos de cafeína por día, esto corresponde a 2 tazas de café en una sola dosis o hasta 4 tazas repartidas en el día. Pero esto solo se aplica personas adultas sanos.

Conclusión personal

Es cierto que he estado bebiendo café de nuevo. Había quedado para dar un paseo con un amigo y quería disfrutar de un capuchino de avena. 

En sociedad, no quiero dejar el café por completo. Pero en casa continuaré reemplazando el café con té con más frecuencia. Porque ahora lo sé: no necesariamente necesito café para estar en forma y rendir.

Conoce cómo trabajamos en Business Insider.