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Por qué es demasiado tarde para evitar una recesión, incluso si se acaba solucionando la guerra comercial, según Morgan Stanley

Un trader consuela a otro trader en la bolsa.
Getty Images / Eduardo Munoz Alvarez
  • Cada vez más expertos están dibujando escenarios catastróficos para los mercados y para la economía en general conforme la guerra comercial entre Estados Unidos y China se ha intensificado. 
  • Un nuevo informe de Morgan Stanley sugiere que los engranajes para la siguiente recesión en el mercado ya están en marcha y la firma de análisis advierte de que incluso aunque se solucione la guerra comercial será difícil pararlos. 

Desde que el presidente de Estados Unidos Donald Trump reactivara la guerra comercial hace unas semanas, varios expertos de Wall Street han estado dibujando los peores escenarios. 

Estos expertos han estado analizando hasta que punto esto podría afectar a los mercados de renta variable y cómo podría erosionar la rentabilidad futura de las empresas. Algunos de estos escenarios más extremos, incluso incluyen la posibilidad de una severa recesión económica que culminaría en la próxima recesión. 

Pero, ¿qué pasa si ya es demasiado tarde? 

El equipo de estrategia de renta variable de Morgan Stanley deja caer esta preocupante idea en su última nota enviada a sus clientes. Una reciente avalancha de datos económicos más débiles ha captado la atención de la firma, y su advertencia es clara: haya o no haya guerra comercial, la economía parece peor bajo la superficie de lo que muchos creen. 

"Consideramos que los débiles datos macroeconómicos ya estaban en marcha antes de la última disputa en las negociaciones comerciales entre China y Estados Unidos", escribe Mike Wilson, jefe de estrategia de renta variable estadounidense de Morgan Stanley, en una nota a sus clientes. 

Los datos que los analistas de Morgan Stanley consideran decepcionantes son los siguientes: 

  • El gasto en bienes duraderos y capital en abril fue mucho más débil de lo esperado.
  • El PMI, índice de gestores de compras, cayó fuertemente. 
  • El PMI de servicios y el PMI compuesto no habían estado tan bajos desde el inicio de la crisis financiera. 

Estas tendencias negativas han acabado reflejándose en un indicador propio para medir la economía que elabora Morgan Stanley y que ha caído a su nivel más bajo —sí, efectivamente lo has adivinado— desde que la crisis financiera se desató hace más de una década. Y, como el gráfico de abajo muestra, este nivel se alcanzó antes de que las alarmas de la guerra comercial hubieran comenzado a dispararse otra vez. 

Gráfico de Morgan Stanley que mide la evolución de la economía.
Morgan Stanley

Esto ha conllevado a que Morgan Stanley acabe recortando casi medio punto su previsión para el segundo trimestre para el crecimiento del PIB hasta el 0,6% desde el 1% inicial. 

Pero espera, que hay más. Quizás lo más preocupante de todo es que la firma apunta que la curva de rentabilidades de la deuda soberana muestre un aspecto más rígido una vez que esta se ajuste al estrechamiento de la política monetaria de la Reserva Federal y la reducción de la flexibilidad monetaria.  

"La curva de rendimientos ajustadas se invirtió en noviembre pasado y se ha mantenido en territorio negativo desde ese momento superando que el tiempo mínimo requerido para que sea válida esta señal como motivo de ralentización", apunta Wilson. "Esto también sugiera que la cuenta atrás comenzó hace seis meses, dejándonos en posición de salida para una recesión".  

Curvas de rentabilidad.
Morgan Stanley

Con todo esto en mente, Morgan Stanley concluye que toda la preocupación generada sobre cómo podría afectar al mercado de los bonos un recorte de tipos puede haber sido válida durante este tiempo. Lo mismo ocurre con la postura defensiva adoptada por muchos inversores tras la intensificación de la guerra comercial mundial. 

En cualquier caso, vivimos momentos inciertos. Y como se espera que los cambios de precios aumenten en serio este año, las conclusiones de Morgan Stanley sugieren que sería mejor que los inversores se posicionen a la defensiva, incluso en el caso de una resolución de guerra comercial exitosa.

"La curva se invirtió casi al mismo tiempo en que se produjo la tregua comercial a fines de noviembre y se mantuvo invertida a pesar de toda la retórica positiva de este año en torno a un acuerdo comercial", apunta Wilson. "Creemos que esto significa que la desaceleración económica de los EE. UU. Y el aumento del riesgo de recesión se están produciendo independientemente del resultado comercial".

Este artículo fue publicado originalmente en BI Prime. 

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