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Las negociaciones para una investidura empiezan de cero: los desafíos de Sánchez para lograr el Gobierno antes del 23 de septiembre

Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados.
Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. REUTERS/Sergio Perez
  • Hay cuatro desafíos iniciales ahora que Sánchez parece dispuesto a volver a negociar su investidura.
  • El PP ha abierto la puerta a ello si el PSOE recula su posición en Navarra, algo improbable.
  • Sánchez inicia hoy una ronda de contactos con sindicatos y agentes sociales para forzar a Podemos a un gobierno a la portuguesa.
  • El PSOE quiere emular a Costa en Portugal y gobernar en solitario con apoyo externo.
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Pedro Sánchez arranca hoy sus nuevas negociaciones para intentar ser investido antes del 23 de septiembre, fecha en la que se disuelven las cortes por mandato constitucional. Sus primeros encuentros, sin embargo, no serán con partidos políticos.

Ayer el presidente del Gobierno en funciones comunicó en una carta a la militancia del PSOE que desde este jueves se dispone a mantener contactos con agentes sociales —"asociaciones feministas, ecologistas..."— a fin de intentar crear un "espacio" para que haya un Gobierno socialista lo antes posible.

La idea de Sánchez, según adelantaron ayer digitales como Público, es intentar seducir de este modo a Unidas Podemos para que los de Pablo Iglesias voten favorable a la investidura de Sánchez sin que a cambio reciban ningún ministerio.

De este modo, el PSOE busca intentar gobernar en solitario con el apoyo de fuerzas de izquierdas y un acuerdo programático, al igual que lo hace el primer ministro de Portugal, Antonio Costa, desde 2015.

Una fórmula que por otro lado no disgusta a algunos miembros del grupo parlamentario de Unidas Podemos. Justo la semana pasada, Izquierda Unida abría la puerta a esa posibilidad. Y familias dentro del partido, como la rama catalana de En Comú o Podemos en Andalucía también ven con buenos ojos este planteamiento.

Leer más: Este es el único acuerdo al que llegan los partidos antes de agosto: los extras en el sueldo de los diputados por estar en las comisiones del Congreso

Sin embargo, Pedro Sánchez tiene muchos desafíos para lograr ser investido antes de que termine el mandato el 23 de septiembre. El 23 de julio fue la primera votación en el Congreso de los Diputados en primera sesión de investidura y la normativa plantea ahora un periodo máximo de dos meses.

De no conseguirlo, habrá nuevas elecciones generales, estas programadas para el próximo 10 de noviembre.

Algunos de los desafíos que tiene que afrontar Sánchez.

Unidas Podemos podría entender un Gobierno 'a la portuguesa' como un fracaso

Pablo Iglesias
El líder de Unidas Podemos, Pablo Iglesias. REUTERS

La cara de Pablo Iglesias cuando en segunda votación su grupo se abstuvo de nombrar presidente del Gobierno a Sánchez lo decía todo: sus negociaciones con los socialistas habían fracasado, y habían tocado con la punta de los dedos la posibilidad de contar con hasta tres ministerios y una vicepresidencia.

Sin embargo, varios miembros del Ejecutivo en funciones, como la ministra Carmen Calvo o Isabel Celaá ya han advertido en sendas comparecencias de prensa que no ha lugar a ello, y que ahora se habrá de buscar una nueva fórmula.

El PP y Ciudadanos siguen instalados en su bloqueo, aunque todavía hay esperanza

Casado Elecciones PP
Pablo Casado en su discurso tras conocer los resultados de las elecciones generales del 28 de Abril Reuters

De momento a Ciudadanos en esta sesión de investidura ni está ni se le espera: estos últimos días han servido para que el partido de Albert Rivera diluya todavía más a los críticos de su ejecutiva con la inclusión de nuevos miembros en el máximo órgano a nivel nacional de la formación.

Los populares, por el contrario, sí han abierto la puerta a desbloquear el Gobierno. Pero Sánchez, a cambio, tendrá que ceder en algo: que el Partido Socialista Navarro no gobierne en la comunidad foral con la abstención de EH Bildu. "Deshacer el pacto con Bildu sería un buen comienzo", declaró la vicesecretaria de Organización del PP navarro, Ana Beltrán, en Más de uno, en Onda Cero.

Aun así, con el PP dividido, nada estaría asegurado

Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz del PP en el Congreso.
Cayetana Álvarez de Toledo, portavoz del PP en el Congreso. PP

Sin embargo, esta semana el propio Pablo Casado también ha reformado su comité ejecutivo nacional y ha nombrado a Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz del Grupo Parlamentario del PP en el Congreso de los Diputados. El nombramiento ha sido recepcionado con frialdad por parte de los barones del PP.

Este artículo de El Confidencial detalla que hay insertada en la organización conservadora una suerte de guerra fría entre quienes guardan unos planteamientos más pragmáticos y aquellos que quieren un partido con fuerte carga ideológica. Álvarez de Toledo representa, evidentemente, a los segundos.

El apoyo de los barones socialistas es imprescindible

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez Reuters

Sánchez ha conseguido cohesionar al PSOE y Susana Díaz incluía en la directiva andaluza esta misma semana a sanchistas. El partido tiene prietas las filas ahora mismo, aunque en la mañana del miércoles El Confidencial advertía que el secretario general había planteado a los suyos la posibilidad de una repetición electoral.

Muchos de estos barones consideraban esta probabilidad un "suicidio" político por parte de la organización. Si Sánchez se esfuerza en conseguir sacar adelante Gobierno, la posibilidad de disensiones internas se reduciría.

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