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Hay una diferencia clave entre la riqueza y el estatus y se reduce en a quién estás enseñando tu dinero

La riqueza es privada pero el estatus no.
La riqueza es privada pero el estatus no. Nigel French - PA Images/Getty Images
  • La riqueza y el estatus no son lo mismo porque tienen diferentes niveles de visibilidad, según el profesor de Wharton Jonah Berger.

  • La diferencia se remonta a la Revolución Industrial, que dio origen a una nueva clase social, los nuevos ricos, que fue capaz de construir su propia fortuna y gastar su riqueza en bienes materiales para mostrar su estatus.

  • La élite actual, en cambio, está cambiando sus hábitos hacia un tipo de riqueza mas discreta, invirtiendo en bienes inmateriales como la educación para impulsar la movilidad social y hacer valer el capital cultural.

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La razón por la que algunas personas pagan 14.000 dólares por un bolso solo podría deberse a la diferencia entre la riqueza y el estatus.

"La riqueza es a menudo privada", escribió Jonah Berger, profesor de marketing de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania, en su libro Invisible Influence: The Hidden Forces That Shape Behavior (Influencia Invisible: Las fuerzas ocultas que dan forma al comportamiento por su traducción al español).

"Nadie más que tú (y tal vez tu cónyuge) sabe cuánto dinero tienes en tu cuenta bancaria. El estatus, sin embargo, es social. Se logra a los ojos de los demás. El respeto de los demás".

La riqueza no es visible, pero sí lo es un producto de lujo caro, y esto es así por la Revolución Industrial cuando se produjo el nacimiento  de estos símbolos de estatus.

Hasta la Revolución Industrial, la riqueza era estática y hereditaria, explicó Berger. Sin embargo, una vez iniciada la revolución, el dinero se convirtió en algo que se podía adquirir y nació una nueva clase social: el nuevo rico.

Los nuevos ricos eran aquellos nacidos originalmente en una clase social más baja que más tarde construyeron sus propias fortunas, obteniendo así acceso a los bienes y servicios que antes solo estaban disponibles para la élite con riqueza heredada.

"Pero simplemente comprar productos caros no era suficiente", dijo Berger. "Los nuevos ricos no solo querían riqueza, sino el estatus que la acompaña".

Por lo tanto, se dedicaron al consumo ostentoso, un concepto que se basa en la utilización objetos para mostrar el estatus social. En lugar de comprar artículos caros pero que no se veían y empezaron a comprar bienes de consumo con los que podían mostrar su riqueza a los demás, escribió Berger.

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La riqueza discreta está sustituyendo a los símbolos ostentosos de riqueza 

Sin embargo, el estatus ha tomado una nueva forma desde la Revolución Industrial. Mostrar la riqueza ya no es la forma preferida de mostrar que la tienes. La élite de hoy en día se dedica a la riqueza discreta, o lo que Elizabeth Currid-Halkett llama "consumo discreto" en su libro "The Sum of Small Things: A Theory of an Aspirational Class".

Es una tendencia creciente no solo entre millonarios y multimillonarios, sino también entre lo que Currid-Halkett llama "la clase aspirante", una "nueva élite que consolida su estatus a través de la valoración del conocimiento y la construcción de capital cultural, por no mencionar los hábitos de gasto que lo acompañan", escribió en un artículo.

En lugar de invertir en artículos materiales, la élite está invirtiendo en cosas como la educación y la salud, lo que les ayuda a obtener movilidad social y acceso a lo que la clase media no puede.

Como dice Currid-Halkett, estas opciones pueden no mostrar estatus social, pero lo aseguran.

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