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Las navieras de todo el mundo han invertido miles de millones de dólares en esconder dispositivos trampa en sus buques para esquivar multas por contaminación

Un buque patrulla las aguas
Reuters
  • Las compañías navieras de todo el mundo han invertido miles de millones de dólares en unos dispositivos que desvían la contaminación al agua, según ha revelado una investigación de The Independent.
  • Los dispositivos podrían así burlar los nuevos criterios de la Organización Marítima Internacional que buscan reducir la contaminación del aire. 
  • Los dispositivos ya se han instalado en 3.756 barcos, lo que ha requerido una inversión de unos 12.000 millones de dólares.
  • Los expertos aseguran que pueden tener consecuencias devastadoras para el medio ambiente. 
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Las compañías navieras de todo el mundo han invertido miles de millones de dólares en unos dispositivos que desvían la contaminación al agua y que podrían tener graves efectos en el ecosistema, según ha revelado una investigación de The Independent.

Los dispositivos, instalados en las válvulas de los buques, extraen el azufre de los gases de escape de los barcos que funcionan con fuelóleo pesado. 

La idea es burlar los nuevos criterios de la Organización Marítima Internacional que entrarán en vigor en enero, pensados para disminuir la contaminación del aire causada por los barcos. Sin embargo, el azufre emitido por los buques se expulsa al agua que rodea a los buques y, además, aumenta las emisiones de dióxido de carbono.

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Los dispositivos ya se han instalado en 3.756 barcos, lo que ha requerido una inversión de unos 12.000 millones de dólares, y los expertos consultados por The Independent advierten de que podrían tener efectos devastadores para el ecosistema marítimo. 

Los buques que han adoptado los dispositivos con mayor rapidez son los buques de mayor tamaño, que tienen los motores más grandes y que históricamente han sido los que más han contaminado.

El Consejo Internacional del Transporte Limpio ha estimado que los barcos con este tipo de depuradores consumirán alrededor de 4 millones de toneladas de crudo pesado en 2020 y descargarán 180 millones de toneladas de desechos contaminados por la borda. 

Las autoridades de algunos países como China, Bélgica, Alemania e Irlanda, han prohibido el uso de estos dispositivos en algunas regiones marítimas. La Unión Europea le ha pedido al Comité de Protección del Medio Ambiente del la organización que establezca un marco normativo homogéneo. La investigación que resultó de la petición presentará sus resultados en 2020. 

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La Organización Marítima Internacional intenta limitar las emisiones de uno de los sectores más contaminantes

La inversión de las navieras en estos dispositivos llega unos meses antes de que entre en vigor la nueva normativa aprobada por la Organización Marítima Internacional, que obligará a que el contenido de azufre del fuelóleo baje un 80%. 

Actualmente, el límite máximo de contenido de azufre en los combustibles para el transporte marítimo es de 35.000 partes por millón (ppm), 3.500 veces más que lo que se permite a los vehículos de transporte terrestre. 

En la combustión del fuelóleo de los barcos, se emite CO2, elevados niveles de óxidos de azufre (SOx) y óxidos de nitrógeno (NOx). Según datos de la OMI, el tráfico marítimo ocasiona el 15% de las emisiones globales de origen antropogénico de NOx y el 13% de las de SOx.

La normativa que entra en vigor en 2020 establece el límite máximo en 5.000 ppm en el contenido de azufre para los combustibles de barcos, lo que sigue siendo 500 veces superior que el permitido para el diésel en carretera. 

En España, por ejemplo, incluso con la nueva medida en vigor, las emisiones de SOx de los cruceros que llegan a nuestros puertos serán 17,7 veces más que las de todo el parque móvil de coches de España (casi 23 millones), según los datos de Transport & Environment.

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