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Dos trucos que mejorarán tu rendimiento en el trabajo

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Strelka Institute/Flickr
  • Great at Work, de Morten T. Hansen, sugiere que trabajar más duro no es la mejor manera de alcanzar el éxito.
  • Se trata de trabajar de forma más inteligente, maximizando el esfuerzo y la energía que uno dedica a su trabajo y el valor de este.
  • El autor recomienda decir que no a ciertas tareas que te ponga el jefe en algunas ocasiones y no medir la productividad en horas trabajadas.

Pocas cosas hay más frustrantes que ver que un compañero de trabajo logra un objetivo de ventas, recibe halagos de los jefes o (¡horror!) lo ascienden.

Great at Work (‘Genial en el trabajo’), el nuevo libro de Morten T. Hansen, profesor de Management en la Universidad de California, Berkeley, busca afrontar precisamente este problema.

Las recomendaciones de Hansen se basan en un estudio que realizó durante cinco años en el que se encuestó a 5.000 empleados de grandes empresas estadounidenses. Hansen les pidió que valorasen su propio rendimiento, el de sus jefes y el de sus subordinados para contestar a una serie de preguntas sobre los hábitos de trabajo de los participantes.

Resultó que los que mejor desempeñaban su trabajo no trabajaban más duro, sino de forma más “inteligente”, una expresión tan vaga como sobreutilizada que justifica tus suspiros de desesperación. Pero Hansen desmenuza y analiza qué significa exactamente trabajar de forma más inteligente y proporciona pasos a seguir para alcanzar esa meta.

He aquí las dos conclusiones que me han parecido más interesantes:

1. Deja de culpar a tu jefe por tu mal rendimiento

Hansen recomienda una estrategia que denomina “haz menos y luego obsesiónate”. La idea consiste en centrarse en unas pocas prioridades y destinar a ellas todos tus esfuerzos.

Los empleados en el estudio de Hansen que trabajaban de esta manera desempeñaban mejor su trabajo, pero sólo un 16% utilizaba esta táctica.

Un hecho interesante que menciona Hansen es que el 24% de los participantes “culpaban de su incapacidad para concentrarse a la falta de liderazgo de sus jefes o la complejidad organizativa de la empresa”.

Siendo claros, probablemente tengan razón. Casi todo el mundo sabe lo que es tener un jefe que te asigna una nueva tarea cada hora, impidiendo que te puedas concentrar en nada.

Pero Hansen recomienda negarse a hacer algunas de estas encomiendas. Por ejemplo, un consultor administrativo de categoría junior dijo a uno de los socios de su empresa que simplemente no podía dedicarle tiempo a otro proyecto más si quería que su trabajo fuera de calidad. El socio le dio la razón. 

La anécdota me recuerda a una cosa que leí en Diseñando tu vida, de los profesores de Stanford Bill Burnett y Dave Evans.

Una mujer insatisfecha con su trabajo mantenía un registro de las actividades laborales que le proporcionaban energía y aquellas que se la quitaban. Cuando decidió dejar de hacer las actividades negativas, nadie se dio cuenta y ella se sentía mucho más feliz.

En realidad no siempre es así de sencillo. La cuestión es percatarse de que uno puede transformar su trabajo, sobre todo si le deja claro a su jefe que le preocupan los intereses de la empresa.

2. Intenta dedicarle más esfuerzo, no más tiempo

Una de las enseñanzas de Great at Work es que el número de horas que trabajes no importa tanto en lo respecta a tu rendimiento, o al menos no tanto como podrías pensar. Al revés, se trata de cuánto esfuerzo le dediques durante esas horas.

Una forma de maximizar tu esfuerzo es una estrategia que Hansen llama matching, que consiste en hallar allí donde se solapan tu intereses y el tener una motivación clara en el trabajo. Dicho de otra forma: sentirse realizado personalmente y contribuir a la sociedad.

El estudio de Hansen concluía que las personas que combinaban propósito y pasión desempeñaban mucho mejor su trabajo que aquellas que carecían de uno de estos elementos (o ambos). Los estudios de caso lo explicaban: los que combinaban estos elementos afrontaban su trabajo con más energía.

Es importante entender que esto no quiere decir que debas buscar un nuevo trabajo que te permita combinar propósito y pasión.

Hansen cita a la profesora de Management de la Universidad de Yale Amy Wrzesniewski y su trabajo sobre el job crafting: modificando tus actividades laborales o la manera como las ves puedes encontrarle un nuevo sentido a tu trabajo.

Por otro lado, si estás a la búsqueda de empleo, intenta encontrar un trabajo que te permita combinar ambos elementos a diario.

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