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El dueño de Gucci reinventa los cruceros más elegantes del mundo

Barco velero mar
Daniel Kuruvilla/Unsplash
  • El grupo propietario de Gucci, Saint Laurent y Boucheron, entre otras marcas, redefine el lujo en los cruceros con los nuevos barcos de Ponant.

No es casualidad que la francesa Ponant sea una de las navieras que lidera la revolución de los cruceros más exclusivos. Su absorción por parte de uno de los grupos de la industria del lujo redefinió su perfil para elevarlo a una categoría que no se había visto antes.

Ponant fue fundada en 1988 por Jean Emmanuel Sauvée, y en el 2015 fue comprada por el grupo Artemis, el holding propietario de empresas como Gucci, Christie’s, Brioni, Saint Laurent, Ulysse Nardin, Boucheron, Cartier Eyewear y otras firmas, muchas de ellas englobadas en el grupo Kering.

El hombre que mueve los hilos del lujo

El hombre detrás de este conglomerado es François-Henri Pinault, líder del clan fundado por su padre François, cuya fortuna está estimada entre 24.900 y 27.000 millones de euros, según Forbes.

La prensa rosa colocó los focos debajo de Pinault desde que se casó con la actriz y activista mexicana Salma Hayek.

Los cruceros de Ponant más bien parecen grandes yates de un magnate. Los menús son diseñados por Alain Ducasse, en las comidas se sirve vino francés y champagne Veuve Clicquot, para picar algo se ofrece macarones de Ladurée, y los baños y spa tienen amenities de primeras marcas.

La mujer detrás de los mandos

Pinault pone el sello de lujo en Ponant, pero la persona que día a día logró que esta naviera se abra paso en el mercado más exclusivo es Edie Rodriguez, que durante tres años fue consejera delegada de Crystal Cruises (otro de los grandes actores del sector).

Esta empresaria hizo posible que una compañía con dos embarcaciones se convierta en una naviera de primera línea con una oferta diversificada que va desde cruceros océanicos a viajes fluviales, pasando por servicios de jets privados.

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Rodriguez sintetiza el espíritu de Ponant: “Es el Ferrari de los cruceros de lujo”, suele decir.

El más clásico

Actualmente la naviera tiene siete barcos en su flota y recibirá cinco más en los próximos años. Entre los actuales el más elegante, al menos en estética, es Le Ponant, el primer barco de la compañía.

Construido en 1991, se caracteriza por las grandes velas desplegadas en tres mástiles, un homenaje a los estilizados clippers de principios del siglo XX.

Los que vendrán

Todos los futuros barcos de Ponant tendrán 10.000 toneladas y presentarán una capacidad máxima de 180 pasajeros.

Para este año se espera que la compañía presente oficialmente a las naves Le Bougainville y Le Dumont d’Urville, y para el año que viene será el turno de Le Bellot, Le Surville y Le Commandant Charcot.

Estas naves contarán con 92 suites de 19 a 45 metros cuadrados, dotadas de grandes ventanales y lujosas amenities y servicios, como mayordomo a bordo, spa, teléfono satelital en la habitación y terraza con jacuzzi en las estancias más exclusivas

También habrá dos restaurantes, uno de 260 metros cuadrados con vistas panorámicas y otro ubicado en la cubierta 3, donde se servirán carnes a la brasa.

Cambio de rumbo

Un cambio que Ponant imprimió es cambiar la percepción de los cruceros de expedición.

Su irrupción junto a otras compañías como Crystal Cruises, Lindbland Expeditions, Scenic Luxury Cruises, Silversea, Norwegian Yacht Voyages y Seabourn erradicaron el tópico de que viajar a un sitio remoto significaba estancias incómodas, comidas más cercanas a la de una cafetería y servicios básicos.

Viajes por todo el mundo

Una de las ventajas de los barcos de Ponant es que por su menor tamaño llegan a puertos donde los megacruceros no pueden atracar.

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En sus 300 itinerarios ofrecen recorridos por el Ártico, las islas de la Polinesia, el archipiélago de Cabo Verde, las Aleutianas (en el extremo oriente ruso), muchos asociados con National Geographic; aunque también llegan a destinos clásicos, como Atenas, Barcelona, Nueva York o Miami.

Alma de exploradores

La veta de aventura gana protagonismo con la incorporación de novedades como los blue eye, grandes ojos de buey panorámicos y con luces que permiten ver la fauna marina.

Además un sistema de audio de alta fidelidad permitirá capturar en tiempo real los sonidos que se escuchan debajo de la superficie, como los cantos de ballena.

En muchos viajes hay expertos en geografía, zoología y biología que dan talleres para que los pasajeros comprendan la riqueza natural que les rodea. Pero a bordo también viajan músicos de renombre, profesores de literatura y otros profesionales que dan un matiz cultural a los viajes.

Un crucero a medida

Una analogía que a Rodriguez le gusta trazar es comparar a los barcos con un traje hecho a medida. Su personal (todos capacitados en la Universidad de Ponant) sabe cómo responder a las solicitudes más exigentes de sus pasajeros.

Y hasta el capitán está preparado para demorar la partida de algún destino si los pasajeros quieren pasar más tiempo explorando, navegando por los botes Zodiac, realizando fotografías o simplemente descansando un poco más.

 

 Artículo original de Cerodosbé.

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