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Estados Unidos quiere que las empresas chinas que no cumplan sus estándares dejen de cotizar en Bolsa en 2021

Donald Trump, presidente de Estados Unidos.
Donald Trump, presidente de Estados Unidos. REUTERS/Carlos Barria

Estados Unidos pretende que las empresas extranjeras que no cumplan con los estándares contables de las locales sean excluidas de las bolsas estadounidenses en 2021. Es el último paso de las derivadas económicas de la tensión entre EEUU y China, confirmado este lunes por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

“A partir de fines del próximo año... todos tienen que cumplir con la misma contabilidad”, afirmó Mnuchin este lunes durante una sesión informativa en la Casa Blanca, según recoge Reuters.

La medida fue recomendada por el Gobierno Trump a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) la semana pasada y forma parte de las tensiones de la actual administración estadounidense con sus homólogos chinos.

El anuncio se produce apenas unos días después de que Trump firmara dos órdenes ejecutivas que prohíben operar en Estados Unidos a la popular aplicación de vídeos cortos TikTok, una de las más populares entre la población joven, y a la herramienta de mensajería, pagos y múltiples servicios WeChat, una de las más utilizadas por la población china.

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En los dos casos, el motivo de la prohibición es que las aplicaciones podrían permitir al gobierno chino espiar a ciudadanos estadounidenses o censurar contenidos que no gusten al ejecutivo de Pekín. 

Estados Unidos anunció la semana pasada la puesta en marcha de un programa denominado 'Red Limpia' (Clean Network) con el que pretende "preservar la privacidad de los ciudadanos y la información sensible de las empresas de las intrusiones agresivas de actores malignos como el Partido Comunista Chino", según anunció la semana pasada el secretario de Estado, Mike Pompeo.

Intercambio de sanciones a costa de la situación en Hong Kong

En Hong Kong, el gobierno pagará el 50% de los salarios de los trabajadores durante seis meses.
Carrie Lam Cheng Yuet-ngor. Mai Shangmin/China News Service/Visual China Group via Getty Images via Getty Images

La tensión sinoestadounidense no se limita al ámbito económico, sino que también tiene múltiples derivas diplomáticas, la más reciente la de las sanciones entre los gobiernos de ambos países con motivo de la situación en Hong Kong, la excolonia británica en la que Pekín ha aprobado en los últimos meses varias leyes muy contestadas socialmente por los ciudadanos del enclave.

Este viernes, el Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones económicas a once funcionarios chinos y de la administración de Hong Kong, comenzando por la presidenta ejecutiva de la ciudad, Carrie Lam, a la que gobierno estadounidense acusa de "implementar las políticas de Pekín para la supresión de la libertad y los procesos democráticos".

"Los Estados Unidos permanecen con el pueblo de Hong Kong y utilizaremos nuestras herramientas y autoridad para apuntar a aquellos que amenazan su autonomía", aseguró Mnuchin al anunciar la medida.

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La respuesta no ha tardado en conocerse, ya que el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Zhao Lijian, anunció este lunes sanciones a once estadounidenses en represalia por la decisión del Gobierno Trump, entre ellos a los senadores Marco Rubio, Ted Cruz, Tom Cotton y Pat Toomey; el congresista Chris Smith; al director ejecutivo de Human Rights Watch, Kenneth Roth.

“En respuesta al comportamiento incorrecto de Estados Unidos, China ha decidido imponer sanciones a aquellas personas que se comportaron mal en asuntos relacionados con Hong Kong”, dijo Zhao, según recoge Bloomberg. No obstante, el funcionario chino no especificó qué implicarían las sanciones, que son el último eslabón diplomático de una pugna que afecta a todos los niveles.

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