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La recuperación económica en España ha favorecido el empleo de los hombres y ha penalizado a las mujeres y a los más jóvenes

Un mujer programando
Getty Images
  • El empleo entre los hombres ha mejorado más que para las mujeres durante la recuperación económica, según un informe de Fedea.
  • El documento señala que el bienestar social ligado al empleo aumentó un 7% en los hombres frente a un 3% en las mujeres en el periodo 2013-2017.
  • Además, Fedea afirma que no todos los grupos sociales se han beneficiado de la recuperación económica, que todavía no ha llegado al empleo de jóvenes y personas sin educación superior.

En España, la tasa de paro ha oscilado con fuerza a lo largo de la última década. De la bonanza protagonizada por la burbuja inmobiliaria pasamos a los años más duros de la recesión, en los que el país pasó de los 1,8 millones de parados de 2007 a los más de 6 millones en 2013, unas cifras que se han ido reduciendo paulatinamente durante la recuperación económica con un ritmo de aumento cercano a medio millón de empleos cada año.

De hecho, los datos de ocupación han regresado en los últimos trimestres de 2018 a los niveles perdidos una década atrás, con elevados volúmenes de creación de empleo que, sin embargo, han elevado la incidencia de la temporalidad y del empleo con baja remuneración. Así, España recupera poco a poco sus niveles de empleo, pero generando una duda razonable acerca de la calidad de esta recuperación del empleo.

Una recuperación desigual del empleo

Evaluar el bienestar que aporta el empleo creado entre 2013 y 2017 es precisamente del objeto de estudio del último informe sobre el mercado laboral publicado por el think-tank Fedea y elaborado por los profesores de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla Antonio Villar y José Ignacio García Pérez. Su conclusión principal es que necesitamos "repensar la forma en la que medimos" los indicadores principales del mercado laboral.

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Villar y García Pérez afirman que las últimas transformaciones del empleo, que generan más trabajadores autónomos, temporales y a tiempo parcial, sumadas a la digitalización y la globalización "tienen un impacto asimétrico sobre diferentes tipos de trabajadores y afectan a la duración efectiva del tiempo que el trabajador permanece ocupado".

Por ello, su análisis busca superar las limitaciones de los índices que miden habitualmente el empleo analizando comparativamente la situación del empleo entre 2013 y 2017 en 40 categorías laborales, según sexo, nivel de estudios y edad. Con estos ingredientes, el estudio de Fedea desarrolla un índice de bienestar social vinculado al empleo que revela que la situación de los hombres se ha recuperado mejor que la de las mujeres.

El empleo de los hombres se recupera más que el de las mujeres

Los profesores encargados del estudio señalan que "el empleo ha crecido más que los meses trabajados y sustancialmente más para los hombres que para las mujeres" en el periodo de referencia. Así, el informe concluye que el bienestar social ligado al empleo aumentó un 7% en los hombres frente a un 3% en las mujeres y que la diferencia de sexos ha pasado de 3 décimas en 2013 a 4 puntos en 2017.

García Perez y Villar reflejan en este dato cómo la desigualdad se ha reducido más para los hombres que para las mujeres, del mismo modo que ha favorecido a los trabajadores de mediana edad respecto a los más jóvenes y a las personas con educación superior respecto a quienes tienen menores niveles de formación.

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Además, el documento señala que el nivel educativo de la población activa ha mejorado respecto a 2013, del mismo modo que la edad media de los ocupados ha aumentado por los elevados niveles de paro juvenil. También concluye que la desigualdad ha disminuido entre 2013 y 2017 aunque ha bajado de forma más acusada entre los hombres que entre las mujeres, hasta un 17% más.

Esta desigualdad también se refleja en la duración del empleo, que ha aumentado 3 veces más en la población masculina que en la femenina. Mientras, los peor parados son los trabajadores jóvenes con bajos niveles educativos, cuya situación ha empeorado respecto a 2013, al igual que en el caso de mujeres con niveles educativos primarios y secundarios.

El menor bienestar, en Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia 

El informe de Fedea también ha segmentado los datos según un criterio territorial, lo que les lleva a la conclusión de que, salvo en los casos de La Rioja y Cantabria, las comunidades autónomas "por debajo de la media nacional en términos de empleo están todavía más abajo en términos del indicador de bienestar", asegura el informe.

De este modo, el documento señala que Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y Murcia son las autonomías en las que hay "las mayores diferencias negativas entre empleo y bienestar, mientras que Cataluña, Madrid, Navarra y el País Vasco son las que presentan mayores diferencias positivas".