Por qué Enrique Lavigne, el productor que arrasa en los Goya, cree que Netflix ha sido "el Séptimo de Caballería" para el cine español (aunque también tenga sus pegas)

Enrique López Lavigne
Enrique López Lavigne

@enriquelavigne

  • Enrique López Lavigne (Madrid, 1967) firma al pie de taquillazos del cine español como Lo imposible, Un monstruo viene a verme, La llamada o Verónica.
  • En 2018, las cinco películas que ayudó a levantar como productor sumaron 20 nominaciones a los Goya. En 2019 consiguió 8 más con Quien te cantará y Tu Hijo. También ha tocado el palo televisivo, y de qué manera, con Paquita Salas (Netflix) y Vergüenza (Movistar): dos series que encajan en ese nuevo paradigma del audiovisual español que se empezó a desarrollar con el aterrizaje de Netflix en España en octubre de 2015.
  • "Los productores españoles hasta ahora trabajábamos en la esfera de las televisiones públicas y privadas. La llegada de las plataformas ha cambiado las reglas del juego".
  • Lavigne desgrana en Business Insider España cómo se distribuye el nuevo tablero de la producción audiovisual en España, y cuál es el potencial de nuestro cine para consolidarse como industria aprovechando su mayor ventaja en ese contexto: un idioma que hablan más de 400 millones de espectadores.
  • "Plataformas como Netflix han sido clave contra la piratería: un usuario de internet no entendía por qué no podía ver una película estrenada en EE. UU. hasta mucho tiempo después o incluso nunca. Ellas son la respuesta tecnológica a esa demanda global".
  • Descubre más historias en Business Insider España.
Faldón Spain on Screen

"No veo a las plataformas como el enemigo", afirma Enrique López Lavigne, CEO de la productora Apache Films e impulso económico detrás de películas como Lo imposible, Verónica, Tu hijo, La llamada, Un monstruo viene a verme... Muchas de ellas, taquillazos (Lo imposible sigue siendo la segunda peli más taquillera de la historia de España, solo por detrás de Ocho apellidos vascos). Y muchas más, premiadas y multinominadas en los Goya, los Feroz e incluso los Oscars.

Productor de cine de autor por encima de todo, Lavigne ha vivido en primera línea el aterrizaje de las plataformas de streaming y VOD (Video On Demand) en España. Cuando Netflix desembarcó en nuestro país en octubre de 2015, aún no se sabía si eran un maná de los dioses para los productores y creadores de nuestro cine o bien la trompeta que anunciaba el apocalipsis del negocio de las salas.

"Los productores españoles hasta ahora trabajábamos en la esfera de las televisiones, públicas y privadas. La llegada de las plataformas ha cambiado las reglas del juego. Hay mucha diferencia entre financiar una película con la posibilidad de estar en salas, y lograr ventas internacionales en otros territorios, y producir una película, de encargo o no, para una plataforma", afirma Lavigne. ¿Pero el segundo caso es mejor o peor? "Depende. En Apache Films, que es una productora artesanal y en la que contamos con directores de primera línea, seguimos viendo la necesidad de que los beneficios los sigamos percibiendo principalmente de la sala de cine. Y eso sigue ocurriendo".

De hecho, el número de locales, salas y butacas se ha incrementado en España un 3,7%, 2,1% y 1,1%, respectivamente, según el último Censo de Salas de Cine de AIMC. También el número de espectadores. Más de la mitad de los españoles (el 57,8%) va al cine al menos una vez al año, según los datos más recientes del Ministerio de Cultura.

Leer más: El ministro de Cultura en funciones propone en plena campaña una fiscalidad reducida para atraer a España a productoras como Netflix, Amazon o Disney

"Pero también con Netflix, la primera plataforma que llegó, nosotros hemos establecido una relación muy positiva. Gracias a ella hemos podido, en primer lugar, estrenar en salas comerciales, y en segundo lugar, incluir en su catálogo películas como Verónica, Quién te Cantará, Tu Hijo... que han podido tener cierto impacto más allá de España", asegura Lavigne. "En ese sentido, el idioma español es un valor fundamental, porque las plataformas son puertas abiertas a cientos de millones de espectadores hispanohablantes. Incluso en EE. UU., donde cada vez hay más demanda de películas y series orientadas al mercado específico de los latinos que residen allí, los American Hispanic. Las plataformas te llevan a espectadores en 190 territorios, y eso era algo que antes solo estaba al alcance de directores como Almodóvar".

Sin embargo, ahora mismo es difícil decir cuál es la repercusión real de las producciones españolas a nivel internacional en las plataformas, ya que una de las características más llamativas de su modelo de negocio es la opacidad: "Es difícil recibir cifras de impactos y visionados en cada uno de los territorios. Nosotros sabemos que en EE. UU., la India o México películas nuestras como Verónica han conseguido sacar la cabeza. Y se puede ver si una película está funcionando bien por su posicionamiento en la interfaz de la plataforma, pero solo a veces llegan a proporcionar cifras de algunos de esos territorios", asegura Lavigne.

Leer más: La estrategia de Netflix para conseguir que sus directores hagan producciones de calidad: dar bonus por cada Oscar recibido

Lo que veremos en el cine y lo que veremos en casa

El CEO de Apache Films también está seguro de que "los trabajos por encargo se harán cada vez más frecuentes". ¿Cómo afectará eso al negocio de los productores? "Depende del plan de negocio que tengas para un proyecto o un determinado director. Directores como Bayona, o Plaza, o Amenábar, que acaba de hacer una película de plataforma (Mientras dure la guerra, estrenada en cines pero que también puede verse en Movistar+), tienen muchas posibilidades de seguir vendiendo sus productos no solo en salas en España sino también fuera. Si todos se orientaran al cine de plataforma, las salas dejarían de recibir contenidos más allá de los de las majors, que son el principal rival de las plataformas, porque trabajan en dos registros muy diferentes pero compiten a nivel global".

Por lo que normalmente pelean los productores es por una ventana de distribución: es decir, un tiempo en el cual la película producida por una plataforma puede ser estrenada en salas de cine sin que esté todavía disponible en el catálogo de dicha plataforma.

"No solo es una cuestión de mercado sino de industria, de negocio", incide Lavigne. "Es clave la compatibilidad de la sala con el consumo en casa. Las familias son la unidad de consumo que están generando toda esa presión a la industria del cine americana. Las películas de calidad o las películas-evento, o las que tienen como razón una demanda real del mercado ('quiero ver una comedia con este actor o un drama con aquella actriz') son las únicas que a la larga van a poder tener como objetivo final el estreno en una sala de cine. Además de que ahora el cine tiene la competencia de las series, que es un formato pensado para fidelizar al espectador".

Leer más: Rodar películas y series en España: el reto de que una actividad que ya genera 646 millones de euros en nuestro país sea realmente competitiva

Pero, al mismo tiempo, hay indicios de que ese consumo familiar, en casa, a través de las plataformas, está revalorizando el cine como entretenimiento. "Es cierto que hay un repunte en las salas. Enrique González (Caramel Films) me dijo hace poco que nunca habían ido tan bien los cines Renoir como el año pasado. Y eso es porque nunca habían dispuesto de tantos contenidos de calidad. Pasó lo mismo en la música, solo que llegaron tarde para encontrar la solución. Y aquí aún estamos a tiempo dar con una fórmula que permita producir contenidos audiovisuales sin que el único objetivo sea mostrarlos de forma gratuita en contenedores. Sobre todo porque esos contenedores, las plataformas, tienen una limitación que explica muy bien Álex de la Iglesia: 'El algoritmo nunca puede ofrecerte algo que ni tú mismo sabes que quieres ver'. Por eso sigue siendo necesario poner en valor al creador, apostar por el autor capaz de hacer una película inesperada".

Pese a la incertidumbre de cómo encajar las obras de autor en el nuevo panorama, Lavigne no ve a las plataformas como esas empresas desalmadas que vienen a acabar con el cine, atacadas incluso por Steven Spielberg: "Han conseguido erradicar la piratería, que era una lacra. Pero una lacra que tenía un sentido: un usuario de internet no entendía por qué no podía ver una película ya estrenada en EE. UU. hasta mucho tiempo después o incluso nunca. Las plataformas de streaming han dado respuesta a esa demanda global. En ese sentido, Netflix para mí ha sido como el Séptimo de Caballería".

Aunque la última polémica provocada por la plataforma, al anunciar que está probando una funcionalidad para que el usuario pueda acelerar o ralentizar la velocidad de reproducción de sus series y películas, augura que su relación con el mundo de los productores y creadores de cine seguirá siendo tensa.

Para la Apache Films de Lavigne, de momento, el presente pasa por dos estrenos más 'tradicionales': el de la película Adiós, un thriller policiaco ambientado en el barrio de Los Pajaritos de Sevilla y dirigido por Paco Cabezas. y el del documental Sesión Salvaje, un homenaje al 'cine de explotación' made in Spain que se estrenó en el último Festival de Sitges. 

Otros artículos interesantes:

Rodar películas y series en España: el reto de que una actividad que ya genera 646 millones de euros en nuestro país sea realmente competitiva

Cómo esta pequeña localidad andaluza ha conseguido duplicar las cifras de turistas gracias a Juego de Tronos