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He asistido a un curso de defensa personal centrado en el feminismo y esto es lo que he aprendido

Curso defensa personal feminista
  • El otro día asistí a un curso de defensa personal feminista y, para mi sorpresa, aprendí más cosas de las que esperaba.
  • La rapidez de reacción ante en este tipo de ataque es vital y para ello "hay que darse permiso a responder a cualquier ataque".
  • Cada técnica o golpe se practica durante 3 minutos, ya que es la media de tiempo que aguantan los violadores intentando agredir a las mujeres.
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Desde el 1 de enero del año 2003 han sido asesinadas 1.023 mujeres en España por culpa de la Violencia de Genero. Entre enero y octubre de este año, la Policía Nacional ha detenido a 40.919 personas por delitos de violencia machista, doméstica o sexual. Y el teléfono de atención a las víctimas de violencia de género, el 016, ha recibido hasta el final de octubre 51.273 "llamadas pertinentes", según datos del portal estadístico de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género.

Las cifras son contundentes, pero no son sólo números. Reflejan una realidad que viven muchas mujeres, desde la violencia más cruda que acaba matando, hasta la más sutil que muchas veces pasa desapercibida. ¿La solución? Además de las medidas que pueda tomar el Gobierno y las autoridades, los expertos aconsejan educación, tanto para que ellos no ejerzan esa violencia, como para que ellas la denuncien y se revelen contra ella.

Hace unos días, por casualidad, pregunté a un grupo de amigas qué planes tenían para el fin de semana. Para mi sorpresa, me animaron a asistir con ellas a un curso de defensa personal feminista. Ya había visto alguna información al respecto por internet, pero no me había terminado de convencer. En mi cabeza se repetía siempre la misma excusa: estas cosas no sirven para nada, en pocas horas no puedes aprender a defenderte y vas a salir sintiéndote peor. 

Curso defensa personal feminista

Al final la curiosidad pudo más que las ideas preconcebidas y la vaguería y terminé asistiendo. Entré por la puerta pensando lo mismo y salí con una idea completamente opuesta. Ahora es cuando como lector piensas: "le han lavado el cerebro".

Lo primero es reforzar la autoestima 

Es evidente que para poder defenderte de una agresión y bloquear a tu atacante es necesario mucho más tiempo de preparación.

En cuatro horas, que duró este curso, no te conviertes en la Capitana Marvel, pero sí sales con la autoestima por las nubes. Porque eso es lo que hace falta para empezar, reforzar la autoestima, mejorar la confianza en una misma, quererse y respetarse más, tanto como grupo como de manera individual.

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Sólo creando esa coraza es posible empezar a devolver los golpes que se reciben en el día a día, en la pareja, el trabajo, la familia y la sociedad en general que te dicen que no eres lo suficientemente buena. Ese es el espíritu que se respira en estos talleres. Pocas veces en mi vida me he sentido tan segura rodeada de un montón de desconocidas, a pesar de que estuvieran pegándose puñetazos las unas a las otras, el sentimiento era: "tranquila, estamos aquí para ayudarnos entre todas".

El taller comienza con una pequeña presentación de Suki, la profesora. Es psicóloga, lleva años estudiando distintas disciplinas de artes marciales y dentro de movimientos de acción feministas, era cuestión de tiempo que todas estas pasiones se bifurcaran en un sólo camino. Ella prefiere aparecer con su apodo porque ya ha sufrido ataques por parte de hombres que descubrieron su papel como profesora de defensa personal feminista

Aprender a devolver los golpes 

La clase de 4 horas que yo he realizado es un pequeño resumen o introducción de otro curso de más de un año de duración que da Suki en otro centro, donde las mujeres sí pueden llegar a conseguir un buen nivel de defensa. Tras el calentamiento previo (carrera ligera, estiramiento, flexiones), "estar en forma también es muy importante", nos comenta, continúa con algunas técnicas de defensa y consejos prácticos para bloquear el ataque y poder salir de ahí lo antes posible.

Curso defensa personal feminista

Se abordan movimientos como la manera más rápida de soltarse cuanto te agarran de un brazo o la más práctica para partirle la nariz al agresor, a la vez que no se aconseja recurrir siempre a la típica patada en la entrepierna. Puede parecer el talón de Aquiles de los hombres, pero es más complicado de lo que parece y si no estas muy entrenada provoca que se pierda el equilibrio cayendo al suelo, donde estarás más indefensa.

Suki no deja de lado la importancia de la psicología, por mucho que las alumnas estén repitiendo una y otra vez técnicas físicas con la compañera. "La disponibilidad psicológica hace que reaccionemos más rápido", les explica Suki a las alumnas. La rapidez de reacción ante en este tipo de ataque es vital y para ello "hay que darse permiso a responder a cualquier ataque", no dudar y responder con determinación. 

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Cada técnica o golpe se practica durante 3 minutos, pues es la media de tiempo que aguantan los violadores intentando agredir a las mujeres. Son datos que Suki consigue al estar en permanente contacto y estudio con forenses y juristas especializados en estos delitos.

Curso defensa personal feminista

Para ella es primordial conocer los distintos tipos de violadores y las técnicas que usan. Le pregunto si ha cambiado mucho el perfil de este tipo de delincuentes con el tiempo, la respuesta es no: "Ahora se habla mucho de las violaciones en manada como si fuera una moda actual, pero hay registros que hablan de ellas desde hace siglos".

Toca terapia de grupo

Termina la sesión práctica y pasan a un momento mucho más mágico, toca terapia de grupo. Hablar de cómo el entorno las presiona para que encasillarlas en los estereotipos de dulce, sexy, sumisas y cuidadoras. Es aquí cuando de verdad se siente ese ambiente de comunidad, de respaldo entre todas y donde muchas se encuentran por primera vez cómodas para contar aquellas ocasiones en las que un hombre cruzó una línea que no debía.

Talleres como este los hay en casi todos los municipios, cada vez son más los que comprenden la necesidad de potenciar las técnicas de defensa con el refuerzo psicológico. Suki da varios cursos por distintos barrios de Madrid (Delicias, Barrio del Pilar, Getafe y Villaverde bajo) donde cualquier mujer puede apuntarse a través de su correo (volaratras@gmail.com). También en la capital existen otras asociaciones como GADA 7 que también persiguen "mejorar la autoestima y la seguridad de las participantes". Pero no son las únicas, en cada Comunidad Autónoma se pueden encontrar una gran variedad de cursos de defensa personal enfocados a mujeres. 

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Casos como el de La Manada o Laura Luelmo que han ocupado gran parte de los medios de comunicación animan a muchas mujeres. "Es una mierda tener que dar estos cursos, tener que aprender a defenderse, vivir pensando en nuestra seguridad, pero la realidad es que vivimos en un mundo donde los hombres violan y se creen con derecho a controlar a las mujeres", les cuenta Suki a las alumnas. Algunas me comentan que también es una buena manera de mantenerse en forma, pero todas coinciden en que así se sienten más seguras, mejor consigo mismas.

Se acaba el taller y las alumnas se van con un mensaje para asimilar e interiorizar, respondan o no, se defiendan o no, tengan miedo o no, la culpa no es suya sino del que agrede.

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