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El joven español fundador de Fever acaba de montar una startup de patinetes compartidos en la que ha invertido uno de los primeros accionistas de Tesla

Pep Gómez, fundador de Fever y de Reby.
Pep Gómez, fundador de Reby. Alba Asenjo

El fundador, exCEO de Fever y aún uno de sus accionistas más relevantes Pep Gómez (26 años) tiene una nueva empresa de patinetes eléctricos compartidos: Reby, con el ex jefe de producto de Privalia Kiran Thomas como CEO y la inversión de uno de los primeros inversores de Tesla, así como de uno de los fundadores de Mobike, aunque no se ha revelado su identidad.

En un momento en que el debate sobre la movilidad está más a la orden del día que nunca y en el que Barcelona ha retirado patinetes eléctricos de la vía pública, Gómez asegura que Reby cumple con la normativa local, que no les han retirado ninguno (ni multado, o al menos no tienen noticias sobre ello) y que busca "que los coches desaparezcan de las ciudades", a la par que una mayor regulación del sector.

Reby desembarcó "en pruebas" en Barcelona a finales de diciembre y pretende ser diferente de las demás por tres razones: fabricación propia de sus patinetes, anclaje obligatorio de los mismos (en Barcelona, a los aparcabicis de la ciudad) y su seguridad, como cuenta Gómez en una entrevista con Business Insider España.

"Este es un negocio en el que se puede ser muy especulativo ... nosotros consideramos que hay que construir una plataforma pensada para el largo plazo y [para ello] una de esas partes es construir vehículos que duren mucho en el tiempo, porque así consigues que el negocio sea un negocio sostenible y también que el usuario se sienta mucho más seguro", afirma.

Así, Gómez destaca la diferencia entre utilizar un patinete que se ha fabricado para el uso privado en empresas de scooter-sharing, que estima que duran unos 2 o 3 meses "con la consecuente contaminación y gasto de litio", que fabricar uno pensado para el uso compartido, como afirma que es el caso de Reby, diseñado para tener 18 meses de vida.

"Cuando te subes a un patinete de Reby ya no quieres utilizar ningún otro patinete", asegura. La empresa afirma que tiene su fábrica propia en China y un centro de diseño en Barcelona. En Reby en Barcelona trabajan, por ahora, entre 20 y 25 empleados.

La empresa exige anclar sus patinetes y reconoce que no es la más barata

Además, Reby exige a sus usuarios atar con un candado el patinete a los aparcabicis de Barcelona ─lo que sostiene que cumple la regulación local─ "para que el usuario sepa que los tiene que dejar en un sitio donde no moleste", lo que la diferencia de otras empresas de patinetes. "Les obligamos a hacer una foto cuando termina el viaje enseñando que lo han aparcado bien", añade Gómez.

Los patinetes de Reby cuestan un euro cada vez que se desbloquea uno a través de su appmás 15 céntimos el minuto.

"Queremos evitar que la gente lo utilice para hacer trayectos cortos. Podríamos haber optado por un modelo de pricing que fuera orientado solo al minuto, recibiríamos lo mismo, pero conseguiríamos que gente que puede ir andando a un sitio al que tarda 5 o 10 minutos esté utilizando un patinete", narra el fundador. 

"En este caso, si haces un trayecto de menos de un kilómetro no te merece la pena utilizar Reby porque es caro".

Asegura que Reby cumple con la regulación en Barcelona

Gómez no solo asegura que a Reby el Ayuntamiento barcelonés no le ha retirado patinetes ni multado a pesar de las informaciones que se han publicado diciendo lo contrario ─"a nosotros no nos ha pasado", insiste─, sino que indica que según la ordenanza las empresas de patinetes tienen que estar "identificadas y registradas en un registro", "y nosotros lo estamos". 

También subraya que el sistema de anclaje les hace cumplir la normativa municipal. En cualquier caso, apunta que si el usuario aparca mal y el patinete en cuestión es multado, la empresa traslada la multa al usuario.

"Como es un tema muy sensible lo hemos hecho todo basándonos en la ordenanza", remarca, diferenciando que esta hace referencia también a los vehículos que se utilicen para uso turístico, a los que obliga a llevar guía y casco, sin ser su caso, aunque anima al desarrollo de una mayor regulación. 

Sin embargo, después de la publicación de esta entrevista, fuentes del Ayuntamiento de Barcelona aseguraron a Business Insider España que el negocio de Reby está prohibido por la ordenanza municipal, que la empresa acumula más de 5.000 euros en multas y que el Consistorio está estudiando sanciones contra la empresa.

Leer más: El Ayuntamiento de Barcelona dice que el negocio de los patinetes de Reby está prohibido por la ordenanza y que acumula 5.000 euros en multas

Reby también baraja la posibilidad de instalar tecnología en sus patinetes que los bloquee para que no puedan aparcarse en zonas prohibidas, así como cerca de pasos de peatones. También estudian que los patinetes se ralenticen si el usuario los conduce por una zona llena de peatones, entre otros.

Fundó su primera empresa con 14 años y Fever con 20

Pep Gómez salió el año pasado del consejo de administración de Fever, una app española de planes de ocio para jóvenes que fundó con 20 años y que acumula cerca de 39 millones de dólares inyectados y 30 millones de usuarios únicos al mes, así como 80 trabajadores, al tiempo que busca su expansión internacional. Ha sido reconocida como la mejor aplicación móvil en los premios The Europas.

Antes, el emprendedor fundó su primera empresa con 14 años y se mudó a San Francisco con 17.

Tras esa etapa, el exCEO ha creado Reby al tiempo que es asesor de la fundación Mobile World Capital Barcelona y de la marca deportiva ASICS. 

Reby ha llevado a cabo varias rondas de financiación, cuyo importe no revela la empresa, y espera poder lanzarse en más ciudades españolas próximamente.

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