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Los epidemiólogos llevan años advirtiendo de un brote de coronavirus y creen que habrá más pandemias

Los epidemiólogos dicen que la próxima pandemia no es una cuestión de si se produce, sino de cuándo.
Los epidemiólogos dicen que la próxima pandemia no es una cuestión de si se produce, sino de cuándo. John Moore/Getty Images
  • Los epidemiólogos han estado advirtiendo de un brote de coronavirus desde años y creen que otra pandemia volverá a ocurrir.
  • Sin embargo, la velocidad y la gravedad del próximo brote no tiene por qué ser tan perjudicial como el que se está experimentando ahora.
  • Los científicos tienen las herramientas para predecir e identificar los virus dañinos. Sólo necesitan que el mundo esté más pendiente de sus predicciones para la próxima.
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Para la mayoría de la gente, la actual pandemia de coronavirus surgió de repente. Pero los científicos que llevan toda su vida estudiando las enfermedades emergentes y la epidemiología anticipan momentos como éste.

"Si se mira la literatura sobre coronavirus, hay científicos que sabían que esto podría suceder desde al menos 2015, e incluso antes", dice Tara Smith, epidemióloga de la Universidad Estatal de Kent, Estados Unidos.

Estos mismos expertos auguran que no se trata de preguntarse si otra pandemia arrasará el mundo, sino que cuándo lo hará. ¿Significa esto que gran parte del mundo estará bajo una orden de confinamiento y con riesgos de exceder la capacidad de los hospitales de nuevo?

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"Me gustaría pensar que aprenderíamos algunas lecciones valiosas de esto, y tengo la esperanza de que no se repita", dice Meghan May, microbióloga de la Universidad de Nueva Inglaterra.

Identificar la fuente del virus

Los coronavirus que han impactado más severamente a los humanos, SARS y MERS —un coronavirus con una tasa de mortalidad del 35%— se contraen a través del contacto entre especies, donde los humanos contraen el virus de otra especie —donde se explica la relación de los murciélagos con el SARS-CoV-2.

Por ejemplo, el contacto con el ganado ha provocado transferencias entre especies de virus como la gripe porcina H1N1 que provocó la pandemia de 2009. Y las pruebas también demuestran que el MERS probablemente se propaga a los humanos a través del contacto cercano con los camellos.

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Steven Osofsky, experto en salud de la flora y la fauna silvestres de la Universidad de Cornell, EEUU, ha señalado que el comercio, el consumo y la mezcla de esta naturaleza con los mercados de todo el mundo puede facilitar el contagio de enfermedades a través del contacto con los seres humanos.

"Esto es una lotería viral", dice, describiendo cómo todo tipo de fauna silvestre normalmente separada por continentes se reúne en los mercados de Asia. "Si eres un virus y sobrevives propagándote, no podrías crear un sistema más perfecto para ayudar e instigar la próxima pandemia".

Para reducir el riesgo de futuros brotes, Osofsky recomienda una política para cerrar estos "mercados húmedos" de vida silvestre. Pero, aunque esto podría prevenir la propagación de algún que otro virus entre humanos, cerrar estos lucrativos mercados es tanto cultural como económicamente difícil, según una investigación. Y se necesitarían más indagaciones al respecto para corroborar que esta es una solución viable para ayudar a prevenir otra pandemia mundial.

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Mientras tanto, es probable que "el riesgo de introducir nuevos coronavirus en poblaciones humanas y animales ingenuas siga siendo alto", según un estudio sobre coronavirus emergentes publicado en 2013.

Cómo se afianzan los virus en los humanos

El hecho de que los seres humanos y los animales estén en contacto no significa que necesariamente vayan a compartir virus.

May, que investiga cómo los virus logran infectar las células humanas, señala que a menudo estamos en contacto con animales como perros y gatos y que esto no siempre nos enferma. Un virus tiene que tener una "llave" que encaje con la "cerradura" de la célula humana para poder entrar, explica.

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May utiliza sus estudios para tratar de anticipar las características de una enfermedad emergente, como este novedoso coronavirus. "Observamos virus desconocidos de animales que nunca antes habíamos visto en los humanos, pero que parecen tener esos rasgos potenciales que podrían permitir que se unan a las células humanas y causen enfermedades".

Por ejemplo, un artículo científico de principios de 2016 señala que los coronavirus aislados de murciélagos representan una "amenaza significativa" para los humanos y son capaces de transmitirse directamente.

Lecciones para el futuro

En este caso, la evidencia de que un nuevo coronavirus circulaba entre la población humana se detectó a finales de 2019.

May, al igual que otros investigadores de enfermedades infecciosas, encontró un artículo del 30 de diciembre en un servidor médico especializado llamado ProMED que describía un grupo de neumonía grave de "causa desconocida" en Wuhan. Y el mismo 1 de enero, publicó un post en Facebook describiendo por qué pensaba que esta neumonía era probablemente causada por un nuevo coronavirus.

Los datos estaban a simple vista y la preparación para este brote podría haber empezado antes, dice Smith, que realiza regularmente "simulacros de mesa" con sus colegas, donde planifican y preparan una respuesta eficaz de salud pública a una pandemia imaginaria.

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Smith cree que no hay ninguna razón por la que el mundo no pueda estar mejor preparado para un brote o una pandemia, independientemente del tipo de patógeno. "Estamos viendo escasez de PPE y escasez de ventiladores. Estas son cosas que hemos estado advirtiendo durante 20 años o más", dice.

De hecho, asegura que Corea del Sur aprendió sus lecciones de un brote de MERS en 2015 y esta vez estaba mejor preparada con las pruebas de diagnóstico y el seguimiento de los casos. "Nosotros (Estados Unidos) necesitamos más capacidad de ser ágiles, que creo que no la tenemos ahora mismo. Así que espero que esto sea una lección aprendida".

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